STR-Ferrari: bueno conocido

Toro Rosso disfrutó en 2015 del segundo mejor año en su historia (muy complicado será igualar aquella victoria de Vettel en Italia 2008), a pesar de contar con un motor Renault bastante alejado del rendimiento de los mejores. Por ello, en Faenza han decidido cambiar y desde 2016 disfrutarán de propulsores Ferrari. Sin embargo, la mejora no será tan evidente, puesto que sus compatriotas sólo le ofrecen la versión con la que acabaron la temporada, sin posibilidad de evolución. ¿Será por tanto un movimiento inteligente?

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¿Quieren pruebas del potencial del STR10 que llevaron Max Verstappen y Carlos Sainz en 2015? Bien, aquí las tienen: en Malasia, España, Mónaco, Singapur, Japón y Estados Unidos, ambos coches se metieron juntos o en la Q3 o en la zona de puntos. Seis circuitos donde la aerodinámica, el chasis y el agarre global del monoplaza importan más que la potencia pura del propulsor. Un dato que por sí solo indica que el bólido italiano era bastante capaz. Y ahora, ¿quieren pruebas de la poca competitividad de su motor? De acuerdo: en la trampa de velocidad del GP de Abu Dabi, Max y Carlos fueron sólo P13 y P14 en clasificación (a 14,7 km/h del más rápido). En Brasil, P14 y P15 (a 13,4 km/h). En México, P13 y P14 (a 13,4 km/h también). Sólo por delante de los Manor (motor Ferrari de 2014, ¡y sin optimizar!) y los Honda, con regularidad, más algún Red Bull esporádico. Y así sucesivamente. Un enorme déficit en velocidad punta que invalidaba todo el progreso que pudieran conseguir en las curvas. Es así que equipos como Lotus, con un chasis peor, y Force India, cuyo VJM08B estaba igualado con el coche de Faenza, hayan acabado por delante de ellos en el Mundial. Y como reza el dicho, “un equipo sólo es tan fuerte como su eslabón más débil”: estaba claro dónde había que mejorar. Y Toro Rosso cambió a Ferrari.

Verstappen Monza

En Monza, al motor Renault se le vieron las costuras. Aunque en este caso de Verstappen en Q1, tal vez fuera demasiado literal.
(Fuente: Pinterest.com)

La salvedad es que Ferrari no le suministrará motores idénticos a los suyos por un doble motivo: el primero, tal vez, es que cierta información podría filtrarse hacia Red Bull, rival directo de la Scuderia, por la obviedad de que tanto RB como STR tienen el mismo propietario; el segundo es que si el STR11 es un chasis tan bueno como su predecesor, en algunos (pocos) circuitos Ferrari podría sufrir la humillación de verse batido por su equipo cliente. Y a pesar de que obviamente se espera que el sucesor del SF15T sea mejor que el Toro Rosso, como así ha sido en 2015, no merece la pena correr ese riesgo, pues la cosa iría de pocas décimas. La FIA permitió a los italianos homologar una unidad antigua y STR aceptó competir en 2016 con el motor de 2015. La pregunta es evidente: ¿ha hecho bien Toro Rosso con esta decisión? Bueno, vistas las diferencias expuestas en el párrafo anterior, la ventaja es clara. Puede que Vettel y Räikkönen no hayan aparecido entre los 5 mejores en velocidad punta, pero simplemente porque preferían más adherencia para preservar los neumáticos, mientras STR tenía incluso que poner menos ala para disimular su carencia de caballos. En trazados como Monza, donde hay poco margen para variar el agarre aerodinámico, Räikkönen tenía 14.8 km/h más que el mejor STR.

Sainz Abu Dabi

A pesar de su flojo motor y el abandono de la evolución del STR10, Sainz pudo meterse en Q3 en Abu dabi.
(Fuente: europeamedia.es)

Pero en la Fórmula 1 las cosas nunca son tan obvias como aparentan. En primer lugar, no hay que comparar el motor Ferrari de 2015 con el Renault de 2015, sino con el Renault de 2016, que es al que han renunciado. Comoquiera que es un dato bastante difícil de calcular, puede suponerse una evolución de unas cuatro décimas durante este invierno, las cuales habría que descontar de la diferencia entre Renault y Ferrari en 2015. Verstappen declaró hace unos días que esperaba ganar “al menos un segundo“. Sainz rebaja la diferencia entre uno y otro a “entre 6 y 8 décimas“. Intentemos hacer los cálculos, aunque sean muy complicados. En la Q2 de Abu Dabi, un circuito donde la influencia del motor es media-alta, la distancia entre Räikkönen y el tiempo medio entre Sainz y Verstappen fue de 0.890 segundos. En la Q2 de Baréin, de gran exigencia para el propulsor, la distancia entre la media de Seb y Kimi y la de Carlos y Max fue de 1.291 segundos. En Hungría, donde el motor apenas influye, apenas hubo 0.511 segundos de diferencia. Y en Mónaco, sólo 0.344. Suponiendo que entre ambos chasis hay una diferencia insalvable con el cambio de motor de entre 1 y 3 décimas, se puede estimar (de forma bastante grosera) que en un circuito intermedio el déficit del Renault sobre el Ferrari es de aproximadamente 0.7 segundos, oscilando entre 0.2 y 1.1 según si estamos en Mónaco/Hungría o Monza/Baréin. Es decir, que Carlos, según estas cuentas “a ojo”, lo clavó. Por tanto, restando la esperada evolución de Renault de 4 décimas, la distancia se quedaría en sólo 0.3 segundos en un circuito medio (que podría oscilar entre 0.1 y 0.5 según el trazado). Es decir, suponiendo una evolución estándar del chasis, mejorarán 3 décimas sobre sus rivales, lo cual les debería bastar para superar a Lotus, probablemente a Force India, y podrían meterse en la pelea con Williams y Red Bull. Si el chasis de Toro Rosso es igual de bueno que el de 2015, los de Faenza podrían llegar a Melbourne como candidatos a “mejor de los demás”, sólo por detrás de Mercedes y Ferrari. Y ello sería un evidente progreso. El cambio de motor sería positivo.

La contrapartida es que, a lo largo del año, si el resto de motoristas se han dejado tokens por usar, podrán emplearlos con cada nueva unidad de potencia de las (en principio) 5 disponibles. Y por tanto, cada vez que Renault, Mercedes y Ferrari decidieran introducir un nuevo motor (por ejemplo en España, Gran Bretaña o Italia), su rendimiento en la pista decrecería una o dos décimas. Por tanto, en los últimos GGPP seguramente irían ligeramente peor de lo que podrían haber disfrutado de estar con Renault 2016. Por tanto, STR deberá enfocar la temporada de otra manera: su 2016 está en juego en la primera mitad. Las carreras iniciales deberían permitirle estar en Q3 y puntuar con ambos coches con regularidad, afianzándose en el top-5 en la tabla por equipos gracias a la mayor fiabilidad de Ferrari sobre los franceses, y luego “vivir de las rentas”. Claro que todo este “cálculo” (más bien, estimación) saltaría por los aires si el STR11 resulta ser un callo. En ese caso, Franz Tost y los suyos estarán en un problema. Por el bien de la F1, Max y Carlos deben estar lo más adelante posible. Así sea.

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5 comments

  1. Diego · enero 16, 2016

    Hola!

    Segun he leido esta mañana (declaraciones de Carlos), dice espera 0.6 – 0.8s por vuelta por la nueva incorporacion del motor Ferrari 2015.
    Tambien apunta que no espera “demasiado” desarollo por parte de los demas equipos, dado que los coches en si estan muy evolucionados y la normativa no deja mucho espacio a la innovacion.
    Otra posibilidad es que los equipos no derrochen presupuesto a la espera del cambio para el 2017.

    Dicho esto…si! este año si!
    Tanto Max como Carlos (la temporada pasada) se fijaron el objetivo de entrar en el top 5. Mas bien, el quinto puesto era el objetivo.
    Creo que contando con el motor, un chasis igual o superior al de 2015 y sin sorpresas por parte de Lotus, ForceIndia y Williams..es probable que en los primeros GP los encontremos situados entre las siete primeras plazas.
    Otra cosa sera cuando los equipos usen los tokens …
    En mi opinion sera ahi cuando, seguramente, los veamos caer en rendimiento.

    Espero y deseo, que los dos rookies de la pasada temporada, cuenten con un coche que les haga competitivos y volver a ver espectaculo por parte de los de Faenza.

    Saludos!
    Diego.

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    • diezcilindros · enero 16, 2016

      Gracias por pasarte, Diego ^^. Eres el usuario con más comentarios en la web, así que no puedo más que agradecerte tu presencia aquí :).

      A mí me parece apasionante la pelea por la tercera posición entre los equipos. Creo que Williams lo va a tener muy complicado, como ya se vio a final de 2015, donde Force India y Red Bull le superaron. El VJM09 tendrá que ser muy buen coche para batir a RB, que es a quien más favorito veo, pero si Renault vuelve a errar en el desarrollo de su motor, o si se centran demasiado en su equipo propio, podrían tener una oportunidad. Por todo ello, creo que STR podría aprovecharse de esto en las primeras carreras y poder colarse ahí arriba. Pero con dos salvedades: el chasis debe ser tan bueno como el STR10, sin excepción, y sin duda caerán poco a poco conforme avance la temporada.

      Pero ya digo, las primeras carreras pueden ser un batiburrillo de coches entre la P5 y la P12. Veremos. Ojalá que sí.

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      • Cao Wen Toh · enero 18, 2016

        Esa la cuestión: se han visto obligados a hacer más largo el chásis para que les quepa el SF15-T. En una competición donde un milímetro puede suponer una décima es ahí donde se la juegan.

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  2. 1016blog · enero 21, 2016

    Increible análisis da gusto leer cosas así. Saludos

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