Tarjetas de presentación

Históricamente, la Fórmula 1 se ha caracterizado por la ostentación y el lujo. Después de un invierno de duro trabajo lejos de los focos, era habitual un masivo despliegue para presentar al mundo el bólido con el que unos meses después se iba a competir en el Campeonato del Mundo. Actualmente, en aras de reducir los costes, dichas presentaciones han quedado en mostrar el nuevo coche al lado del garaje en los primeros tests invernales. Pero a lo largo de la historia ha habido decenas de eventos épicos, desastrosos o extravagantes. Los repasamos.

————————————————-

El momento esperado solía llegar en enero. La primera prueba de pretemporada estaba a la vuelta de la esquina, y qué mejor forma de saciar el hambre de los aficionados que presentar el nuevo bólido unos días antes de ponerlo sobre el asfalto. Ante miles de focos y flashes, y con los ilusionantes discursos de pilotos y jefes de equipo, todos salían convencidos de que el coche en cuestión iba a ser campeón del mundo. Antes de que la pista hable, todos pueden ir dándoselas, ¿verdad? Pero en su afán por impresionar, algunas de estas presentaciones han pasado a la historia por rizar el rizo de la ostentación y la locura o incluso por algunos fallos ocurridos en ellas.

McLaren 2007

McLaren dio el show definitivo en Valencia en 2007.
(Fuente: GizMag.com)

Los excesos y la pomposidad alcanzaron probablemente su máximo en 2007, cuando McLaren creyó dar inicio a una era de dominación con sus nuevos flamantes pilotos, Fernando Alonso y Lewis Hamilton, y el patrocinador recién birlado a Ferrari (Vodafone). En Valencia, alrededor de 200.000 espectadores (!) vieron la puesta de largo del MP4-22, alrededor de un desfile urbano improvisado para la ocasión, y aderezado con nada menos que una actuación del Circo del Sol (!!!), una violinista y centenares de fuegos artificiales. Se calcula que la ciudad colaboró con Vodafone en sufragar los más de 10 millones de euros que costó esta desenfrenada puesta en escena. Los ingleses superaron así su propio récord de hacía 10 años: el Alexandra Palace, en el norte de Londres, fue escenario de otro ostentoso despliegue de los de Ron Dennis, con la actuación de las por aquel entonces exitosas Spice Girls. Claro que si había un personaje excéntrico en la F1 en los años 90, ese era sin duda Eddie Jordan: en 1999 ya había sido el primero en contratar al Circo del Sol para su presentación, nada menos que en el Teatro Real de Londres. Los teatros también le gustaban a otro carismático jefe de equipo como Flavio Briatore: en 2004 eligió el Teatro Massimo de Palermo para la presentación del R24; “casualmente” era el escenario de la escena final de El Padrino III. Por norma general, los pilotos solían mostrarse incómodos ante tanto lujo, pero nadie tanto como Mario Andretti en 1980. Después de un show en el club Paradis du Latin de París (del que “ahora sólo se habla en susurros cuando no hay niños cerca”, como dijo el periodista Eric Silbermann), al que los invitados fueron llevados en limusinas y se les reservaron habitaciones de lujo, tras una cena y una exhibición de mujeres en trajes de plumas, Andretti apareció en esmoquin dentro del nuevo bólido… ¡colgado del techo! El norteamericano no pudo parecer más incómodo mientras el Lotus se descolgaba poco a poco.

BAR 003

¿Les suena este coche? Normal, es el del año pasado…
(Fuente: F1-Fansite.com)

Claro que no siempre el lujo caracterizaba estos eventos. Como se solían producir en enero, no era raro tener que pasar verdadero frío para ver el coche: en 1978, el Arrows se presentó en un Silverstone completamente nevado. Y en 2002, Jordan (¡de nuevo tú!) presentó el nuevo bólido en un hangar en el aeropuerto de Bruselas… con temperaturas bajo cero y con una lluvia y una niebla que retrasaron al avión que transportaba el coche hasta allí. En 2005, ya con Eddie fuera del equipo, la influencia del capital ruso en Jordan invitó a una presentación al aire libre en la Plaza Roja de Moscú, en enero … es decir, ¡a 15 grados bajo cero! Pero las presentaciones también pasaban a la historia cuando las cosas no salían bien. Y el equipo que más se daba a ello era BAR-Honda, junto con su piloto/empleado/accionista Jacques Villeneuve. En 2001, el canadiense estrelló el único coche nuevo que había sido fabricado en un test la semana anterior. Sin tiempo para arreglarlo, BAR tuvo que presentar el coche del año anterior repintado. Al año siguiente, el mánager de JV Craig Pollock fue destituido del puesto de jefe de equipo el día antes de la presentación, por lo que el evento se transformó en centenares de periodistas chismorreando sobre la noticia, y nadie haciendo caso del coche. Y si en 2001 la que no estaba era la máquina, en 2003 el que faltó fue… ¡el propio Jacques! El acto era a una hora anterior a la estipulada en el contrato de Villeneuve, y por tanto el canadiense no se molestó en madrugar, teniendo que aparecer el probador Anthony Davidson en su lugar hasta que llegara JV. Claro que no sólo BAR fue víctima de este tipo de problemas. La escudería March también sufrió el hecho de que nadie hiciera caso al coche en 1981: Acababan de fichar a un piloto irlandés, Derek Daly, y qué mejor idea que presentar el coche en la fábrica de cerveza Guinness en Dublín. El problema fue que la barra libre de cerveza para los periodistas hizo que nadie se interesase en girarse y observar el coche, a pesar de los esfuerzos del equipo para que dejasen el bar.

Incluso estas presentaciones servían también para lo que deberían: es decir, para apreciar las novedades técnicas del coche. Los periodistas invitados a veces tenían que morderse la lengua ante lo que eran soluciones disparatadas, como las 6 ruedas del Tyrrell P34 de 1976, o el “morro de morsa” del Williams FW26 de 2004. Pero nada como la “pillada” a Lotus en 1982, cuando un periodista que miraba el interior del nuevo coche vio una especie de bolsa de plástico arrugada dentro de un pontón, y bromeó con el genio técnico Colin Chapman: “¡podrías llenarla de agua y utilizarla como lastre desechable”! Colin se quedó mudo: el periodista acababa de desvelar uno de los “agujeros legales” que le acabaría costando una descalificación al equipo Brabham en Brasil, por usar un sistema idéntico, y levantaría toda una batalla política. Eran otros tiempos, claro. Tiempos en los que la autenticidad se mezclaba con el desenfreno y nadie reparaba en los costes. Actualmente, estos eventos se hacen vía Internet o simplemente con una sesión de fotos en el primer día de tests. En el recuerdo permanecerán por siempre estos momentos donde la F1, incluso fuera de la pista, demostraba por qué es la categoría reina.

Anuncios

4 comments

  1. Cao Wen Toh · enero 21, 2016

    Jajajaja, muy bueno. Era algo que se me había olvidado incluir en mi último comentario: ¡que no nos falte el sentido del humor!

    Me gusta

    • diezcilindros · enero 21, 2016

      De vez en cuando nos descolgaremos con algún artículo así, Cao Wen Toh, no lo dudes ^^. ¡Gracias por pasarte!

      Me gusta

  2. PUROFANGIO · enero 21, 2016

    Yo me acuerdo de esta época y me da nostalgia… snifff, snifff, snifff

    Le gusta a 1 persona

  3. SportPrototipos · abril 11, 2016

    Con lo simple y elegante que es una gran cantidad de gente, un espacio a oscuras, una manta tapando el vehículo con un gancho elevado y un foco apuntando.

    Clasicismo y misterio.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s