Lewis da el golpe

En una de las decisiones estratégicas más atinadas de los últimos tiempos, Mercedes ha demostrado lo tremendamente difícil que es ganar a un equipo tan perfecto como el suyo. Todo invitaba a una victoria de Daniel Ricciardo con el formidable Red Bull, probablemente el coche más rápido del día, pero la lluvia llegó para dotar de variables a un interesantísimo GP de Mónaco en el que pudo pasar de todo y al final acabó con triunfo de la escudería de siempre.

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Ocho años hacía. Ocho años desde la última vez que el circuito más desafiante del mundo se veía afectado por la imprevisibilidad meteorológica para formar un cóctel explosivo. Pero al fin, en 2016, de nuevo Montecarlo viviría una carrera bajo la lluvia. Se acabaron los coches teledirigidos: hoy, precisamente un día después del anuncio de Pirelli de las espectaculares ruedas de 2017, el control volvería a las manos del piloto. Como en los viejos tiempos. Hoy no era una batalla entre Red Bull, Mercedes y Ferrari: era una batalla entre Ricciardo, Rosberg, Hamilton y Vettel, sus pies derechos y los guardarraíles listos para acabar con las esperanzas de cualquier incauto. El hombre se impondría a la máquina. La pasión vencería a las estrategias. O eso creíamos.

Salida Mónaco Carrera

No fue la salida más emocionante de la historia…
(Fuente: GPUpdate.net)

Pronto comenzó a verse que la tan deseada lluvia acabaría jugando en contra del espectáculo: 10 minutos antes del inicio de la carrera, Charlie Whiting decretaba una salida lanzada por detrás del Safety Car. La decisión era evidente, pues la llegada a Ste. Dévote con 20 coches (más 2 en el pit lane) levantando una densísima nube de agua en una pista tan estrecha era un caldo de cultivo para un accidente múltiple. Y en Montecarlo no hay escapatorias. Lo que no se entendió es que, una vez disipado el temor por una salida parada, Bernd Mayländer liderara el grupo nada menos que 7 vueltas. La pista estaba para competir desde el principio, y tras 10 minutos el brillo comenzaba a desaparecer el asfalto: así de rápido se estaba secando. El SC por fin apagó las luces y nos permitió ver acción de la buena, justo cuando Kevin Magnussen entró en boxes para poner intermedios y demostrar que la pista mejoraba a pasos agigantados. La cabeza de carrera, obviamente, era la que nos dejó la clasificación del sábado: Daniel Ricciardo, Nico Rosberg, Lewis Hamilton, Sebastian Vettel. Todo indicaba que el Red Bull se escaparía en cabeza a una gran velocidad, debido a las bondades de su chasis en condiciones de mojado, y eso fue lo que ocurrió: tras un Virtual Safety Car provocado por un choque de Jolyon Palmer contra el muro, el australiano se escapó de Rosberg. Pero lo sorprendente era la velocidad: Nico era 2 segundos por vuelta más lento. Entre las vueltas 11 y 15, la distancia subió de 5,0 a 13,1. Una cosa era dejar una distancia prudencial por el spray, y otra cosa era esto. ¿Qué pasaba? Lewis llenaba los retrovisores de Nico, y éste pronto recibió la temida llamada por radio. Intercambio de posiciones.

Pero mientras Ricciardo construía esta enorme ventaja (que en cualquier momento podía verse destruida por un Safety Car, todo sea dicho), la clave de la carrera se estaba cociendo justo por detrás. En el entorno de dicha vuelta 15, todos los pilotos iban deteniéndose en boxes a calzar gomas intermedias. De los pilotos de cabeza, el primero en hacerlo fue Vettel, en el 14º giro. ¿Por qué no lo hizo antes ninguno del trío de delante? Por el temor que todo el mundo tiene en Mónaco: el tráfico. Sebastian, que hizo lo correcto al poner los Pirelli del flanco verde, salió detrás de Felipe Massa, que aún llevaba los de extrema lluvia. Y estaba claro que, usando un símil de motociclismo, la rueda del brasileño no iba a ser la mejor a seguir. El #5 perdió toda la ventaja de sus intermedios nuevos clavado detrás del Williams. Su único intento de adelantamiento le llevó a saltarse la chicane y perder aún más terreno con los puestos de podio. El cajón lo ocupaban Ricciardo y los dos Mercedes, y ahora los alemanes volvían a entrar en acción al lanzar a su bala más rápida: Lewis comenzó a recortarle unas cuantas décimas por giro a Daniel, pero la diferencia era aún inmensa. Algo habría que hacer para intentar pelear por la victoria.

Räikkönen Mónaco Carrera

La carrera de Kimi Räikkönen acabó pronto, víctima de un bochornoso accidente en Fairmont. (Fuente: GPUpdate.net)

Mientras Ricciardo y Hamilton rodaban en 34 y luego 33, Rosberg seguía en sus 1:36, deteniendo ahora a Carlos Sainz y Sergio Pérez (después de las paradas de Vettel y Hülkenberg). Nico por fin paró en la vuelta 20, confiando en que su pobre ritmo desaparecería al quitarle las gomas de lluvia. Tan despacio había ido que en su salida de boxes se reincorporó justo por delante de Vettel (Massa se acababa de meter en boxes). Un giro después hicieron lo propio Carlos y Sergio, pero por enésima vez los mecánicos de Toro Rosso le dispensaron una lenta parada al español (2 segundos más que la gente de Force India), y Checo le ganó la posición. Todo le salió a pedir de boca al mexicano, pues él también salió por delante de Sebastian. Ricciardo paró en la vuelta 23 a poner los intermedios, demasiado tarde por otra parte, pero confiando por su enorme ventaja. Hamilton tendría que hacer lo propio en breve, pero fue entonces que en Mercedes dieron el golpe. Obviamente, los medios que manejan los equipos, con decenas de ingenieros en pista y aún más personas en la fábrica conectadas en tiempo real, les permiten idear las mejores estrategias en todo momento. Ningún espectador podría calcular desde su sofá todos los riesgos que entraña cada táctica. Por tanto, lo que a casi todos nos pareció una locura resultó ser un tremendo acierto por parte de los de Brackley. La velocidad de secado de la pista, gracias al sol que tardó poco en salir, era elevadísima. Se denomina crossover al tiempo por vuelta a partir del cual se considera más rápido montar neumáticos de seco que intermedios. Se suele considerar que si un piloto rueda con intermedios en alrededor de un 110% que habría hecho con slicks, es el momento de cambiar. Y para un tiempo estimado de 1:19-1:20 en seco en esos momentos, en cuanto alguien rodase en 1:28-1:29. Y en la vuelta 25, dos después de parar, Daniel hizo un 1:30.1. El crossover estaba muy cerca, y Mercedes estaba dispuesta a librarse de un pit stop saltando de golpe del full wet al slick.

Marcus Ericsson levantó la liebre en la vuelta 29: acababa de calzar ultrablandos. Y tras él, el resto. Force India llamó a Pérez en el giro siguiente para poner blandos e ir hasta el final. Junto a Sergio, también entraron Bottas, Button, Magnussen y Grosjean. Y por supuesto, en la 31, el hombre que estaba esperando el momento. Lewis Hamilton. Cabe destacar que para entonces, Daniel ya se había pegado a la zaga del #44 gracias a su espectacular ritmo con los intermedios, pero adelantar era imposible. Así que con los dos pilotos en un suspiro, parar antes o después podía ser clave. En una pista húmeda, con unos slicks sin temperatura, el undercut era un riesgo, pues el piloto podía salirse de pista y perder toda la ventaja. Quien se mantuviese sin parar una vuelta más podría salir por delante si eso ocurría. Sin embargo, Lewis no tenía alternativa. Él estaba con unas gomas totalmente incorrectas, y su vuelta en el mejor de los casos sería tan mala como la del piloto que saliese con neumáticos nuevos. Así que su única opción era parar antes que Daniel. Eso hizo. Su vuelta de salida, eso sí, fue un auténtico desastre, salto de chicane incluido. Ricciardo lo tenía hecho. El australiano se detuvo en la vuelta 32… pero cuando llegó a su parada en boxes quiso que la tierra le engullese. Echó cuentas y le pareció que había algo menos de gente que de costumbre. Entonces aparecieron desde dentro del box 4 figuras desacompasadas, cada una con un neumático súperblando usado, que a toda prisa y casi tropezándose acudieron a atender al #3. De modo incomprensible en pleno 2016, las ruedas no estaban preparadas a pesar de que el equipo había llamado a su piloto a boxes. Daniel perdió 10 segundos en el pit stop, y aún así salió a apenas unos metros de Hamilton… o a un mundo de distancia, pues con la carrera ya en seco lo tendría en chino para intentar la victoria.

Hamilton Ricciardo Mónaco Carrera

Hamilton mantuvo el liderato tras pasar por boxes. Y los ultrablandos funcionaron a la perfección. (Fuente: GPUpdate.net)

Vettel adelantó a Rosberg en boxes gracias a que Mercedes tampoco anduvo fina con el líder del Mundial. Alonso apareció casi de la nada y aprovechó al máximo el parar un giro más tarde que los dos alemanes: salió por delante de Nico, en una sólida 5ª posición. Todos los pilotos llevaban ya las gomas de seco, pero la tabla clasificatoria era ahora un arcoíris: ultrablandos para los Mercedes, los Haas, los Sauber y los Manor; súperblandos para Ricciardo, Sainz, los McLaren y los Williams; y blandos para Verstappen, Vettel y los Force India. La teoría dice que el mejor neumático en condiciones semihúmedas es el más blando posible: es decir, el US. Pero la teoría también dice que si se quiere llegar al final con casi 50 vueltas por delante había que calzar o el SS o el S. Por tanto, a uno le dio espontáneamente la impresión de que aquellos con el Pirelli del flanco morado deberían visitar los boxes más tarde en la carrera. Pero pronto se dio cuenta de que esto es Mónaco, el lugar donde la pista se engoma rápidamente, los esfuerzos exigidos a los neumáticos son bajísimos… y sobre todo donde no se puede pasar. Así que rápidamente cambiamos de parecer: los señores que llevaban los ultrablandos intentarían llegar hasta el final, y si sus gomas se destruían, que les pasasen en pista.

A eso se puso Daniel Ricciardo, ofendido por ver cómo por segunda carrera consecutiva las paradas en boxes le roban lo que parecían dos victorias sencillas. Sería difícil adelantar a un Mercedes en Montecarlo con la pista seca y todo húmedo fuera línea. Pero su compañero le echó un cable. Indirectamente, claro. Max Verstappen completó el fin de semana más decepcionante de su todavía corta trayectoria en la Fórmula 1 estampándose contra las protecciones en Massenet. Igual que en la FP3. Si se le suma el accidente clave de la Q1, se tiene que el chico que maravilló en Barcelona había chocado 3 veces en 2 días en un circuito que evidentemente no tolera tanto desliz. Verstappen abandonó y el coche de seguridad virtual “salió” a pista. Eso le dio una posibilidad a Ricciardo de aprovechar el cambio de ritmo, y eso hizo. En cuanto la bandera verde apareció en los displays, en la vuelta 37, Daniel se echó encima del inglés. A la salida del túnel, Hamilton cubrió el interior, mojado, y patinó. Se saltó la chicane y el australiano intentó aprovecharlo, pero el inglés no sólo no cedió la posición (ni se le pasó por la cabeza), sino que le cerró contra el muro, obligándole a levantar el pie. Eso enfadó al #3, y también a Charlie Whiting, que decidió investigar el incidente. Los comisarios dilucidaron que no había nada que estudiar.

Pérez Mónaco Carrera

Sergio Pérez va a podio por año en Force India. En Mónaco ha cubierto el cupo de 2016… ¿o hay más por venir?
(Fuente: f1fanatic.co.uk)

Poco a poco la carrera se estabilizó. Lewis se dedicó a gestionar las gomas, Daniel mantuvo la presión y tanto Pérez como Vettel se prepararon para dar caza al dúo de cabeza cuando se le acabasen los neumáticos. Pero eso cada vez parecía menos probable que ocurriese. Los tiempos de Hamilton seguían siendo ultracompetitivos, y a pesar de que mexicano y alemán hacían varias vueltas rápidas, apenas arañaban unas décimas. Sin duda, al inglés le acabó viniendo bien el problema mecánico de la Q3: eso le permitió ahorrarse un juego de US que ahora disfrutaba sin ninguna vuelta en su haber, en lugar de las 5 ó 6 que habría tenido de haberse usado en la clasificación. Sebastian, no obstante, se acercó a Checo para intentar la machada de adelantar al Force India y conseguir el podio, pero a 13 giros del final se fue muy largo en Massenet y estuvo a unos centímetros de emular a Verstappen. Perdió el suficiente tiempo como para olvidarse del cajón. Un formidable resultado para Pérez y Force India. Más atrás, Alonso seguía reteniendo sin problemas a un Rosberg que al final acabó por desengancharse de la zaga del McLaren. Una inexplicable falta de ritmo por parte del #6, que le acabaría costando cara. Y aún más atrás, Felipe Nasr y Marcus Ericsson tenían sus más y sus menos: el brasileño le iba a dejar pasar en la recta de meta, a petición del equipo, pero Marcus creyó que Felipe iba a hacer caso omiso y trató de adelantarle en pista. Y como pasara en el mismo equipo y en el mismo circuito 11 años atrás, salió mal. Ambos Sauber chocaron en la Rascasse, obligándoles a abandonar, y el VSC resultante volvió a dar alas a Ricciardo. Por culpa de unos lentorros doblados, Lewis perdió impulso y Daniel se pegó en el túnel. Era la única oportunidad, y ambos lo sabían. Hamilton volvió a cubrir el interior y dejó sin alternativa a Ricciardo, que sabía que no iba a tener más opciones.

La lluvia volvió a sorprender, amenazando con recordar un Europa 2007, un Bélgica 2008 o un Brasil 2008. Pero fueron sólo unas gotas. Por si acaso, Lewis tiró. Y su vuelta rápida en la número 71 fue la mejor de toda la carrera. Suficiente para confirmar que los ultrablandos habían aguantado a la perfección, gracias a ser nuevos, a los pequeños períodos de VSC que le permitieron enfriarlos, y por supuesto a la excesiva dureza de los compuestos diseñados por Pirelli. Lewis cruzó la meta justo cuando la lluvia se convirtió en insostenible para los slicks y el #44 logró su victoria nº 44. Al fin. Tras 7 meses de sequía, Hamilton volvía a conseguir el triunfo. Y de propina, Nico Rosberg certificó su espantoso fin de semana. En lo que pareció un día en el que no pudo poner temperatura en sus gomas en ningún momento, la lluvia final terminó de hundirle. En la última curva de la última vuelta, Hülkenberg le adelantó y le quitó otros dos puntos. Dos puntos que pueden ser claves en el campeonato. Porque con esa maniobra el liderato de Nico pasó de 26 a 24 unidades. Es decir, justo sirvió para traspasar el límite psicológico del Gran Premio de ventaja. Ahora Lewis vuelve a tenerlo a tiro. Y que Hamilton esté de nuevo en la pomada sin duda hará que Rosberg duerma un poco mal esta noche.

Hamilton Mónaco Carrera

Baño de multitudes… o más bien de champán. Lewis Hamilton saborea su segundo Montecarlo. (Fuente: GPUpdate.net)

CLASIFICACIÓN FINAL: (click)

CLASIFICACIÓN DE PILOTOS: (click) // CLASIFICACIÓN DE ESCUDERÍAS: (click)

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6 comments

  1. nexpemart · mayo 30

    Excelente tu artículo, yo en lo personal esperaba la victoria de Sergio Peréz esperaba ver una parada más de Hamilton y Ricardo más sus neumáticos nunca degradaron, 45 vueltas con Ultrablando…y otro tanto con súper blandos. Por otro lado me gustó que el equipo le dio libertad a Sergio de elegir el momento ideal para entrar a cambiar sus neumáticos. Que pilotazo se ha convertido el Checo no crees?

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    • diezcilindros · mayo 30

      Sergio domina Mónaco como pocos. Ya barruntaba en la previa la posibilidad de una buena actuación, pero obviamente no me esperaba un podio. La victoria era factible, pero yo me olí muy rápido que Lewis y Daniel intentarían llegar al final sin parar.

      No obstante, hay que apuntarle un tanto también a la suerte. Vettel y Hülkenberg paran cuando toca a poner intermedios, pero se encuentran a un Massa que por motivos desconocidos tardó un montón en entrar, y ahí perdieron toda la ventaja. Pérez subió ahí de 7º a 5º, en el pit stop adelantó a Sainz por el mal hacer de Toro Rosso y ya era 4º, y luego donde verdaderamente dio el do de pecho fue en la vuelta de salida con neumáticos de seco, pasando a Rosberg y metiéndole un par de segundos a Vettel. Era la vuelta clave, la más difícil, y Checo lo clavó.

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  2. BooT Loos · mayo 30

    Yo si que pensé que iban a intentar aguantar hasta el final, lo que no me imaginé es que lo conseguirían!
    A mi me parece que Pirelli se queda con todos nosotros ¿Ultrablando? Venga ya!! El sábado estuve viendo la carrera de 2011 en mónaco, también con pirreli y esos si que degradaban que hubo quien tuvo que hacer hasta tres paradas. Los ultrablandos de ésta temporada son los medios de aquella.
    Hace falta un cambio en el proveedor de neumáticos YA.

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    • diezcilindros · mayo 30

      Uno de mis Montecarlos favoritos. Vettel, Alonso, Button. 3 equipos, 3 estrategias (1, 2 y 3 paradas). Hamilton adelantando a Schumacher y luego el fiasco con Massa. El golpetazo de Alguersuari, Petrov y cía en la Piscina, y bandera roja. Y luego Lewis cargándose a Pastor Maldonado en su mejor día hasta la fecha en F1. Y en seco :D. Cuánto añoro los neumáticos Pirelli de la primera mitad de aquella temporada.

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  3. Daniel · mayo 30

    Buen relato. Pirelli debería mirar las denominaciones de sus neumáticos, un UltraBlando debería ser casi una goma de clasificación (como había antes) y un poquito más…en fín.
    Todos menos Kimi le han descontado puntos a Rosberg, el campeonato se aprieta, ya es cosa de tres equipos y aunque Mercedes sigue bien arriba, este año parece mas divertido que los dos anteriores.

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    • Daniel · mayo 30

      A Ricciardo se le borró la sonrisa, jaja! más allá del error del box, él tampoco se la jugó nunca para poder ganar, sufrió del síndrome Petrov jaja!

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