Un bajón inesperado

Las expectativas eran muy altas para Montecarlo. Max Verstappen venía de una gloriosa victoria en Barcelona, y todo indicaba que el Red Bull lucharía incluso con los mismísimos Mercedes por el triunfo en el Principado. ¿Podría la futura estrella del automovilismo enlazar dos victorias seguidas? Pues nada más lejos de la realidad. El joven holandés enlazó 3 accidentes entre sábado y domingo y se fue de Mónaco como uno de los peores pilotos del GP. ¿Cómo ha podido suceder esto?

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Nadie puede negar que Max Verstappen ha sido una de las irrupciones más destacadas de la década. Con apenas 16 años se anunció que en 2015 correría en la Fórmula 1 de piloto titular. Una precocidad sin precedentes que auguraba un fracaso: nadie creía que Max pudiese sobrevivir a la alta competición. Deberían llegar los accidentes por temeridad, la presión psicológica por no estar en los puestos de cabeza… pero apenas hubo de eso. Al contrario, Max certificó, especialmente durante la 2ª mitad de la temporada, que se trataba de uno de los pilotos de futuro en la Fórmula 1. Olía a campeón. 2016 era el año de la confirmación, y tras 4 carreras en global muy positivas, le vino la oportunidad que esperaba: el ascenso a Red Bull. Ahora tendría que pelear por podios de forma regular. Más presión para el chaval de 18 años. ¿Resultado de su primer GP con el equipo? Victoria. A partir de ahora, el cielo era el límite para un Max cuya reputación subía como la espuma. Siguiente parada: Montecarlo. Un lugar donde el RB12 iría muy bien. Verstappen venía preparado para conseguir otro resultado para la historia.

Verstappen Grosjean Mónaco Análisis

El intento de adelantamiento a Romain Grosjean no salió muy bien… (Fuente: pitflaps.co.uk)

Sin embargo, había un pequeño detalle que nadie había considerado. En 2015, Max había encarado Mónaco con una filosofía equivocada. Creyó que este GP era como otro cualquiera. Y Montecarlo no tolera ese tipo de cosas. Las barreras son un juez que da y quita gloria en función del respeto que se les dispense. Por lo general, besar el guardarraíl en los entrenamientos libres automáticamente cohíbe al piloto para el resto del fin de semana. Por ello, lo recomendable es empezar el Gran Premio con cautela. Lento, pero seguro. Mostrarse demasiado el jueves convierte a los muros en un imán que tarde o temprano acaba por cobrarse su justicia particular. Y en 2015 Verstappen empezó demasiado rápido el fin de semana. Y por ello, por esos días que anduvo en el límite de forma innecesaria, no comprendió los recovecos de Montecarlo. El cómo calentar las ruedas convenientemente. El cómo asimilar la enorme evolución de la pista conforme avanzan los minutos. Así, llegó a la Q3 y Carlos Sainz, que había hecho los deberes, le superó, dejando al holandés sin explicaciones. Y en carrera, tras un error en la estrategia, se vio obligado a adelantar en pista. Y midió muy mal. Max declaró no haber sacado ninguna lección sobre el toque con Grosjean, pero sin duda aprendió que volar el jueves y oscurecerse el sábado y el domingo no le iba a reportar nada bueno. En 2016, probaría otra cosa para afrontar uno de los fines de semana más complicados del año.

Verstappen lo tuvo complicado para no entusiasmarse a su llegada al Principado. Venía de ganar en España en su primer Gran Premio con Red Bull. ¿Qué se le iba a pedir a partir de ahora? ¿Sería un fracaso, es un decir, acabar en el podio pero por detrás de su compañero? Había confusión al respecto, así que el #33 se limitó a lo que mejor sabe: bajarse la visera y conducir. Su plan era simple: este año nos tomaremos Montecarlo con tranquilidad. El jueves sería un día para descubrir cómo se comporta el nuevo ultrablando: un primer test con poca gasolina, y luego unas cuantas vueltas en simulación de carrera. Estimar degradación. Ver dónde está el resto de equipos. Unos entrenamientos normales. Echó un vistazo a la tabla de tiempos y vio que Daniel Ricciardo, su compañero y rival, había sido nada menos que un segundo más rápido sin combustible. Y las tandas largas hablaban de unas 5 décimas de diferencia. Max estaba dejando un margen… pero la diferencia era muy amplia. Convendría comprobar el sábado realmente a qué nivel estaban Daniel y él. Y ahí cometió el pecado. Verstappen demuestra un estilo de pilotaje tremendamente manipulador. Cuando conduce en condiciones de carrera, su exagerada finura al mover el volante y su controlada colocación del coche para salir de las curvas muestran a un Max que alcanza su nirvana desde la tranquilidad en sus manos y pies (su cabeza, como hemos mencionado en otros artículos, actúa justo al contrario, en un fenómeno digno de ser estudiado). Pero no puede ocultarse la realidad. Tiene 18 años. Apenas 2 y pico montado en un monoplaza. Max dista aún de la perfección, lo cual alberga esperanzas sobre cómo de impresionante es su futuro. El holandés carece de la sensibilidad del espejo en el que ha de mirarse, Lewis Hamilton, a la hora de frenar cuando toca y en la cantidad que toca. Su regularidad no es aún máxima. Y cuando busca una vuelta rápida tampoco sabe manejarse en el límite de forma constante sin equivocarse. Por tanto, Max convirtió la FP3 en una sesión en la que igualar al más experimentado Ricciardo en una lid que aún no domina. El error era claro. En un calco de lo que un ilustre como Fernando Alonso hizo en 2010, Max Verstappen se estampó contra las protecciones en Massenet. Frenó sobre un bache en el cambio de rasante, unos metros demasiado tarde, y todo se acabó.

Max Verstappen Mónaco Análisis

¿Chispeante? En absoluto. Max Verstappen alcanzó un mínimo histórico en Mónaco 2016. (Fuente: marca.com)

Y desde el momento en que un piloto choca en Montecarlo, ya va a remolque de su compañero todo el fin de semana. El coche fue reparado en unos minutos y pudo disputar la clasificación sin problemas. Pero en la Q1, decidió emular a otro grande: Kimi Räikkönen en 2007. El holandés se ciñó demasiado al nuevo guardarraíl en la salida de la Piscina y rompió el triángulo delantero derecho, quedándose sin dirección para la segunda parte de la variante. Tocado y hundido para Max, que se vería obligado a salir desde el pit lane. La carrera se había ido por el sumidero, pero la lluvia matutina le permitió volver a entrar en juego. El domingo vimos a Verstappen en estado puro: pasadas de todos los colores a Haryanto, Wehrlein, Nasr y Button que volvieron a demostrar su impresionante talento para la maniobra del sobrepaso, mientras otros como Sebastian Vettel eran incapaces de adelantar a Felipe Massa o Sergio Pérez. Pero estaba en el límite. Y el límite, en Montecarlo, es demasiado fino. En la vuelta 35, en Massenet, Verstappen entró de nuevo pasado. Bloqueó la delantera izquierda y, como el sábado, chocó contra las barreras. Un triste final para un triste fin de semana.

¿Qué dice esto sobre el nivel de Max Verstappen? ¿Ni era tan bueno hace 2 semanas, ni tan malo ahora? ¿Ha sido cuestión de buena suerte en Barcelona o poca fortuna en Montecarlo? En la mayoría de circuitos del Mundial, donde se perdonan los errores con escapatorias de asfalto y sin destrozar la sesión de quien se equivoca, Max puede calcular dónde está el límite sin temor a destrozar su coche. A su edad, lo que se necesita es poder cometer fallos para aprender. Así hasta que su pilotaje se pula y se convierta en el fuera de serie que sin duda será. Pero la lección de Mónaco 2015 y Mónaco 2016 es positiva para la mística de la Fórmula 1. Los coches podrán ser sencillos de manejar, los niños podrán pilotarlos tan rápido como los adultos. Pero el casi centenario circuito de Montecarlo sigue siendo un gran filtro. Aquí sólo brillan los mejores. Y Max, sin dudas, lo será. Pero todavía no.

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8 comments

  1. Elvis Reymond · junio 1, 2016

    Imposible leer esta entrada y no recordar al piloto brasileño más grande de todos los tiempos y aquella hazaña del ’83 con 23 añitos (bastante poco para esa época). Para mí Verstappen está demostrando, incluso después de ver lo que sucedió el fin de semana pasado, que es un piloto que tiene una habilidad insospechada al volante y una gallardía de lujo, lamentablemente para él Montecarlo es un circuito que necesita mucha experiencia; y no necesariamente esa experiencia que es bien sabido él adquiere en las largas horas que pasa tras el simulador.

    Sin duda pocos son los pilotos que arriesgan tanto como él lo hizo en el GP hasta que chocó en Massenet, así que no se le puede juzgar por tener ese valor que muchos otros no tienen, pues antes incluso se valoraba más eso (véase la biografía de Gilles) antes que tener la cabeza fría, pensar en el campeonato, en la seguridad, en el equipo, en el compañero, en el piloto rival, en el comisario tras la barrera, en el público que te está viendo en las gradas o en el televisor, ¡venga! Son pilotos, no presidentes de la FIA (que cuidado y si no algún piloto lo haría mejor que estos que ahora están en el poder), así que es digno de admirar que hayan pilotos como él que te hagan recordar grandes como Senna o Villeneuve de un solo golpe.

    Felicitaciones por el blog, promete mucho al igual que esta temporada del Gran Circo.

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  2. Chavi · junio 2, 2016

    Bastante de acuerdo con lo expuesto. Ricciardo merecía la victoria y su enfado supongo que es más el calentón del momento, la excepción que confirma la regla de su más que demostrado buen talante.
    En cuanto a Verstapen no seré yo quien niegue su calidad, pero la manida comparación con Senna no es de recibo, ni por aptitudes, ni por coches, con todo el respeto para el bueno de Verstapen, mételo en una de las bestias que llevaba Senna… Senna fue Senna y es incomparable.
    En cuanto a la carrera de Verstapen en Monaco, demasiados errores en un fin de semana, no me vale eso de que siempre va al límite, el límite es para estar en él, no para sobrepasarlo y menos para sobrepasarlo varias veces.
    Por otra parte adelantar desde atrás, con el primero o segundo mejor coche en este GP, a los típicos colistas es lo esperado, vamos digo yo! y cuando llegas al grupo al que perteneces a ver si adelantas en Mónaco. Pero no llegamos a ver esa lucha.
    La verdad es que disfruto del pilotaje de Verstapen pero aun le queda mucho que demostrar y seguro que lo hará. Luego ya se verá si es un campeón de los de verdad o se queda en un piloto que gana carreras y que divierte con su pilotaje.

    Saludos!

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    • Elvis Reymond · junio 2, 2016

      Particularmente en ningún momento comparé a Max con Ayrton, simplemente dije que es un piloto que hace recordar a Gilles o al mismo Senna, es muy distinto, pues tiene ápices de esos rasgos que demostraban aquellos grandes, más no estoy diciendo que tenga las mismas habilidades o mucho menos; completamente de acuerdo contigo: Senna es incomparable.

      En cuanto a lo de adelantar a los colistas… es Montecarlo, sus calles son probablemente más estrechas que mi propia habitación, así que el término “colistas” queda un poco debilitado en circuitos como este. Me parece que juzgas al piloto solo por esos errores que cualquiera puede cometer, más con 18 años; mírese a Raikkonen, que con el doble de edad, una corona y dos subcampeonatos, cometió uno más “estúpido” en Loews. No justifico sus errores en sí, solo veo la parte positiva de su pilotaje el fin de semana.

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  3. Daniel · junio 2, 2016

    Buen articulo. Para mi este chico es un fuera de serie, con un enorme talento natural, ahora tiene que convertirse en un gran piloto, y para eso necesita experiencia, y como dijo Oscar Wilde:”experiencia es el nombre que le damos a nuestros errores”.
    Y por otro lado Red Bull, ha formado una pareja de pilotos mas que interesante, en Montecarlo, por ejemplo: Verstappen arriesgo y se fue contra el muro, luego de hacer los mejores adelantamientos del domingo, en cambio el australiano, bastante mas conservador, nunca se jugo a adelantar a Lewis, y mas allá del tremendo error del equipo, si pensó en el campeonato, descontando puntos a Rosberg es válido, lo que no es válido es “pucherear” y echarle toda la culpa al equipo y mucho menos delante de la prensa.

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  4. Daniel · junio 2, 2016

    Una reflexión tomada de “Reservoir Dogs” (perros de la calle) de Tarantino…porque mi color de avatar es rosa? jaja!

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  5. 001 · junio 2, 2016

    Max Verstappen es un chico con muchas facultades para pilotar, y es lógico que necesite madurar, la euforia de su triunfo en el GP de España, lo tenia que tener alborotado, y con presión para quedar entre los primeros en Monaco, pero tenía que tomar en cuenta que en España las condiciones jugaron a su favor, el choque de Hamilton a Rosberg, y el error en la estrategia de Ricciardo, todo ello sin dejar de considerar que lo hizo muy bien, pero en Montecarlo no se le dieron las mismas condiciones que lo favorecieron en España, y la presión aumento con el primer lugar de salida de su cooequipero, en fin hay que darle tiempo.

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