Ricciardo Verstappen España

El toro vuelve a ser bravo

Había muy pocas esperanzas puestas en Red Bull tras la pretemporada. Además de Mercedes y Ferrari, parecía que Williams, Force India y hasta Toro Rosso estaban por delante. Pero entonces ocurrieron estas tres cosas: Daniel Ricciardo cuajó 3 carreras estelares, el motor Renault mejoró notablemente y desde abajo apareció Max Verstappen para dar un salto de calidad con el que poner a los de Milton Keynes directamente a rebufo de Mercedes. Analizamos esa increíble progresión.

————————————————-

Adrian Newey hizo el pasado mes de enero un par de declaraciones bastante preocupantes. En las primeras se autodescartaba de la lucha por las victorias; en las segundas, directamente decía que Red Bull iría en 2016 aún peor que en 2015. ¿Pero con qué intención iban esas palabras del gurú de la aeordinámica? ¿Eran una sincera confesión de las malas perspectivas que se barajaban desde dentro del equipo? ¿Se estaba poniendo la piel de cordero? ¿Acaso pretendía meter presión a Renault para que mejorase con urgencia? ¿Tan sólo eran una crítica hacia la reglamentación actual de la Fórmula 1? Sea como fuere, el caso es que a 2 de agosto se ha demostrado que Adrian Newey no tenía razón. Red Bull ha olvidado sus desgracias de hace 12 meses y ha pasado de ser adelantado por Toro Rosso a convertirse en la última alternativa a la tiranía de Mercedes.

Ricciardo Massa Australia

El RB12 no era brillante en Australia, pero Ricciardo supo exprimir hasta la última gota. (Fuente: motorsport.com)

Por supuesto, esta mejora ha sido gradual, pero el ritmo de progreso es lo que más ha llamado la atención. En la primera carrera, Australia, Daniel Ricciardo clasificó en 8ª posición, por detrás de Mercedes, Ferrari, Toro Rosso y un Williams. Es decir, más o menos donde se preveía. Pero al día siguiente el héroe nacional puso de relieve una de las grandes virtudes que se le habían visto al RB12 en pretemporada: su impresionante gestión de neumáticos. Tras la bandera roja, Daniel pudo atacar al máximo sin destrozar sus cubiertas y acabó en la 4ª plaza. Su mensaje por radio tras la carrera fue increíblemente revelador: “gracias por darme de nuevo un coche con el que poder luchar“. El crecimiento fue imparable: en Baréin, una pista no muy buena para su coche, repitieron 4ª plaza. Y en China, con varias curvas rápidas que le hacían el juego a su chasis, llegó una primera línea y un podio. Sin embargo, dos semanas después llegó Rusia, y Red Bull se dio cuenta de que en su planteamiento de gestión de neumáticos se fueron demasiado al extremo. En Sochi es prácticamente imposible llevar las gomas a una temperatura aceptable, y si un coche es benévolo con ellas el problema se agrava aún más. Tres equipos fueron mejores que ellos, y para colmo los problemas en la salida llevaron al equipo a tomar una de las decisiones menos atinadas del año: poner los neumáticos más duros en la primera vuelta. Red Bull no sumó un solo punto y entonces decidieron cambiar el enfoque. Desde que en Italia 2015 se propugnaron las elevadas presiones mínimas en las ruedas, la degradación no era un problema. Así que, ¿qué necesidad de tener un bólido que las gestione tan bien? Rusia tuvo muchas consecuencias, pero a nivel técnico derivaron en que la conservación de gomas, aun siendo de las mejores, ya no es tan destacada; a cambio, la velocidad en clasificación se incrementó sobremanera y permitió a Red Bull competir con Ferrari por la 2ª plaza, gracias también al progreso que desde Mónaco/Canadá se ha hecho en el motor Renault (que según los cálculos franceses todavía cede unos 45-50 CV con respecto al Mercedes; hace un año estaban a entre 75 y 100). Con los de Milton Keynes 14 puntos por delante de la Scuderia tras el GP de Alemania, se puede decir que el cambio ha sido a mejor.

Ricciardo Mónaco pit stop

Ricciardo mereció la victoria en Montecarlo, pero un lío en boxes se la arrebató. (Fuente: skysports.com)

Una vez repasada la “máquina”, toca hablar del factor humano. Efectivamente, tras Rusia cambiaron algunas cosas, pero primero queremos centrarnos en el hombre que, ponderando carrera a carrera, seguramente haya estado en el top-3 de pilotos en 2016. La clave de que Red Bull marche en P2 entre los constructores no está sólo en el rendimiento post-Rusia, sino también en lo que Daniel Ricciardo hizo en las tres carreras anteriores. Como hemos mencionado, el #3 batió a Toro Rosso y Williams en Albert Park, cuando éstos parecían algo superiores. En Baréin Daniel se salió, con un vueltón en Q3 que le valió la P5 en parrilla por delante de los FW38 en un circuito favorable a los de Grove, y una carrera perfecta que le hizo sumar otros 12 puntos. Y en China fue el acabose: P2 en parrilla, liderato inicial… y un pinchazo que debería haber enterrado sus opciones. Sin embargo, el de Perth remontó a toda velocidad en el tráfico (incluyendo dos pasadas a Hamilton y Massa en la misma vuelta) y acabó, de nuevo, 4º. Su temporada se ha complementado con actuaciones verdaderamente espectaculares como la vuelta de Q3 en Barcelona, la pole de Mónaco o la inteligente carrera de Alemania. Daniel, sobre todo desde su ascenso a RB en 2014, siempre ha dado la sensación de ser un piloto más de domingos que de sábados, sobre todo por su increíble decisión en maniobras en el cuerpo a cuerpo. Pero los números no engañan: es tremendamente competitivo en velocidad pura (15-4 a Vergne en 2013, 12-7 a Vettel en 2014 y Kvyat en 2015, y 11-1 a sus compañeros en 2016). En cierto modo, el australiano es un piloto muy, muy completo. Como es habitual, poco a poco ha ido suavizando sus aportes y ahora es increíblemente progresivo con la dirección. Frena tarde (algo menos que Lewis, claro) y gira el volante linealmente. Acaba aplicando mucho grado de giro, más que Hamilton, pero hasta cierto punto sus conducciones son similares. Respeta las gomas delanteras en la entrada, pero llevar tanto volante pasado el vértice, cuando está aplicando gas, hace que la zaga se le vaya y tenga que contravolantear.

Verstappen España

Será muy difícil que alguien supere la gesta de Max Verstappen en España. (Fuente: sportskeeda.com)

Sirva el anterior párrafo para hacer justicia a uno de los mejores pilotos del año. Porque, como era de esperar, la atención ha estado centrada en el otro coche. Daniil Kvyat padeció de una preocupante falta de ritmo en clasificación, justo mientras Max Verstappen cuajaba actuaciones cada vez más sólidas en el Toro Rosso. La presión era asfixiante por todos los bandos, pero en China corrió a la perfección y sacó un valioso podio. Ganaba un balón de oxígeno hasta que decidió autoaniquilarse en Rusia. La decisión era algo dura, pero tratándose de Red Bull uno podía esperársela: era la oportunidad de Max Verstappen. Y con él, todo cambió. A sus 18 años decidió reescribir la historia a golpe de actuaciones legendarias. La primera en su estreno con el RB12. Ver para creer. Pero tras ese GP llegó un punto muy bajo, Mónaco, donde se estrelló 3 veces contra el guardarraíl y nos hizo preguntarnos qué estaba pasando con el piloto que 2 semanas antes había logrado una gesta. Conforme han pasado las carreras y todo se ha estabilizado, vamos comprendiendo quién es Verstappen. Como descubrimos en 2015, Max era el heredero directo de Hamilton. Su manipulación de la dirección (suave, mínimo giro) y la coordinación con el freno era una maravilla. Sin embargo, una gran diferencia saltaba a la vista: el #33 no era tan perfecto con la frenada. Descontando además la obvia diferencia de coches, el holandés pisaba el pedal izquierdo algo pronto y “dejaba ir” el coche en el vértice, a lo Lewis en Austria pero haciéndolo en todo tipo de curvas. Por eso Sainz (el “Rosberg” de la pareja) le igualaba o batía en clasificación. Pero en carrera este pilotaje marcaba la diferencia, sobre todo a nivel de degradación. Y si esa suavidad técnica se combina con la inusitada agresividad mental, el cóctel prometía ser explosivo. Al subir a Red Bull, Max (que ya tenía calado a Carlos en clasificación) descubrió un nuevo nivel los sábados, de la mano de Ricciardo. Y por eso ha mejorado su juego. Los tramos sin usar los pies se han reducido drásticamente: ahora frena casi hasta el vértice (y está siendo brillante) y acelera poco después del mismo (algo que aún ha de pulir). El sábado no es aún su fuerte, pero ya es bastante competitivo y si sigue mejorando sin duda puede alcanzar la brillantez de Lewis.

Lo que verdaderamente enamora de Max, claro, es su impresionante habilidad los domingos y su aún mayor potencial. Conserva gomas, adelanta a cuchillo, tiene un ritmo excelente… pero aún es imperfecto. Verstappen a los 18 años ya es un quebradero de cabeza tan grande para Ricciardo como lo era Vettel en 2014, con 4 títulos. Ésa es la magnitud de su calidad actual. E igual que Daniel acabó batiendo a Seb, es de esperar que siga haciéndolo con el holandés en este 2016. Pero la pregunta es: ¿cómo de grande puede Max llegar a ser? Actualmente podemos disfrutar de una pareja fantástica, y Horner y compañía pueden apuntarse el tanto de que el reemplazo de Kvyat no era ni precipitado ni injustificado. Aquí hay material campeón. No en 2016, claro. ¿Pero y en 2017? Las normas cambian, la aerodinámica cobrará una importancia mayor que actualmente y es probable que eso vuelva a despertar las esperanzas de Adrian Newey. Tengan por seguro que en enero de 2017 el inglés no será tan pesimista. La próxima temporada pueden ser campeones. Red Bull, Ricciardo y, sí, Verstappen estarán preparados.

2 comments

  1. Juan · agosto 3

    RB esta ahi, ¿Como de cerca? Eso aun no se sabe, cuando vuelvan de las vacaciones veremos como va terminando el campeonato pero RB carrera tras carrera parece que esta por encima de la Ferrari y “acercandose” a MB a los que no creo que llegue a darles mucha guerra.
    Ademas tienen la motivación extra de tener a Max que ha entrado a darlo todo y Daniel que no puede quedarse dormido si no quiere acabar detrás de Max. La salida de Kvyat fue una decision bastante dura dentro de ambos equipos, ¿Perro que le ha pasado a Kvyat? Es un misterio como un buen piloto que el año pasado acabo por delante de su compañero y nos ofrecio buenas batallas se desvanezca de la noche a la mañana.

    Respecto a Max, va a dar mucho que hablar y no solo este año, este chico tiene un talento asombroso y hace unas maniobras dignas de los mas grandes que han pasado por la F1, es poner el listón muy alto pero sin dudarlo va ser la referencia del futuro ¿O se disolverá como Kvyat? Apuesto a que no.

    Me gusta

    • diezcilindros · agosto 3

      Aunque el sábado profundizaremos más sobre ello, creo que la trayectoria de Kvyat ha sido demasiado rápida (luego ha venido Max Verstappen y todo lo dicho sobre pilotos jóvenes suena a burla, pero creo que precisamente porque Max tiene madera de campeón y Daniil “sólo” de buen piloto). En STR en 2014 tenía que haber entrado Antonio Félix da Costa, pero el brasileño no ganó las WS 2013 y siguiendo la filosofía de RB “o ganas o mueres” salió del equipo y tuvieron que ascender a toda prisa a Kvyat. Destellos de velocidad pero mucha falta de cocción en ese primer año, y en apenas 12 meses le toca otro ascenso por el adiós de Vettel. No estaba ni remotamente preparado para pilotar un RB en 2015, y menos un coche que al principio era tan malo. Poco a poco fue mejorando pero todavía seguía lejos de ser un piloto maduro. Iba despendolado, cometía muchos errores, y para colmo venía la figura de Verstappen desde abajo amenazando con tirar la puerta. No es de extrañar que en Rusia, con toda la presión, cometiera los fallos de la salida. Y bajarle de RB a STR era un golpe durísimo. Pensé que se recuperaría, pero ahora mismo parece quemado. Y sólo tiene 22 años.

      Me gusta

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s