Button Brasil 2009

El curioso caso de Jenson Button

Hasta que los durísimos años finales en Honda le ayudaron a sentar la cabeza, Jenson Button no parecía haber dado el salto necesario para pasar de ser “la eterna promesa británica” a “el nuevo campeón del mundo de las Islas”. Como el buen vino, el de Frome mejoró con los años y se ha permitido el lujo de compararse con dos superestrellas como Lewis Hamilton y Fernando Alonso… y sin salir escaldado. ¿Supondrá su nuevo rol una retirada oficiosa?

————————————————-

Siendo el único piloto de la actual parrilla que debutó en el pasado milenio, estaba claro que los días de Jenson Button en la élite de la Fórmula 1 estaban contados. Parecía que se iría a final de 2014, pero ahí siguió. 12 meses después parecía difícil que resistiera el empuje de Kevin Magnussen y Stoffel Vandoorne, pero de nuevo se mantuvo para 2016. Sin embargo, a la tercera parece que va la vencida. En Monza, McLaren anunció que Button pasaría a ocupar el papel de piloto reserva y probador, pero con una interesante cláusula que le permitiría volver en 2018 a la parrilla. ¿Quiere emular el papel de Alain Prost en 1992/1993, un piloto con el que guarda ciertas similitudes? ¿Acaso desea experimentar los miles de desafíos que su profesión le ha impedido realizar? ¿Es que McLaren se guarda las espaldas por si Vandoorne no es tan bueno… o si Fernando decide pasarse prematuramente a otras categorías? Sea como fuere, lo cierto es que 2017 será el primer año sin Jenson en la parrilla tras 17 temporadas en activo. 15 victorias, 8 poles, 8 vueltas rápidas, 50 podios y 1 trabajado título mundial jalonan su nada desdeñable palmarés. ¿Puede el británico estar contento con lo que ha sido para la Fórmula 1?

Button Brasil 2000

Button sumó su primer punto en su 2ª carrera. Fue el más joven en hacerlo en su día. (Fuente: f1network.net)

Jenson (por Erling Jensen, un piloto danés de rallycross amigo de la familia) Alexander Lyons (apellido de soltera de su madre) Button fue, como su coetáneo Felipe Massa, reclutado muy pronto de las categorías inferiores. Tras arrasar en la Fórmula Ford en 1998, con 18 años, Jenson acabó 3º en su año de rookie en la prestigiosa F3 británica, además de ser 2º en el GP de Macao de 1999. La F1 no estaba lejos, pero lo que nadie podía imaginar era que Williams, la pluricampeona del mundo, iba a contratarle siendo tan joven. Era el GP de Australia del año 2000, y Button ya estaba montado en el FW22. Como era de esperar, el estreno fue duro, al lado del mucho más experimentado Ralf Schumacher, pero poco a poco comenzó a dar muestras de su talento. Superó en varias ocasiones al alemán en clasificación, destacando sobre todo la espectacular P3 en parrilla en nada menos que Spa-Francorchamps, por delante de un tal Michael Schumacher. Sin embargo, Williams confirmó las sospechas: si Jenson debutó con ellos en el 2000 fue porque Juan Pablo Montoya, el exitoso piloto de las carreras norteamericanas, no podía firmar hasta 2001. Juancho fue confirmado para la siguiente temporada y Button bajó su rendimiento. En Grove, eso sí, decidieron mantener un derecho de tutela sobre él y se fue a Benetton en 2001 con la opción de repescarle más adelante. El coche de los de Enstone empezó siendo un auténtico callo, y le tocó pelear con los Minardi. Tenía que pilotarlo a hachazos, algo que no se adaptaba en absoluto a su catálogo al volante. Con Giancarlo Fisichella a su lado, que tenía muchísimo más bagaje para conducir ese armario, Button sufrió una dolorosa paliza: no superó al romano en ninguna de las carreras que ambos acabaron. Fisico se mudó a Jordan en 2002 y de allí trajeron a Jarno Trulli. El Renault (ya no Benetton) mejoró notablemente desde finales de la temporada anterior y empezó el nuevo año muy arriba: ambos pilotos puntuaron con regularidad (y eso que sólo lo hacían 6 por carrera), Button rozó el podio en Malasia pero un fallo en la suspensión en la última vuelta se lo impidió, y en definitiva parecía en la cresta de la ola. Entonces llegó el mazazo: Flavio Briatore anunció que pondría a Fernando Alonso en su asiento en 2003. El italiano tuvo que hacer frente a numerosas críticas, pero se descolgó calificando al de Frome de “vago” y “playboy”. Y esa era la perdición del inglés: el estilo de vida de yates, novias modelos y lujos que despertaba pocas simpatías.

Button Hungría 2006

A la 113ª fue la vencida. Al fin la primera victoria.
(Fuente: welovesports.net)

Button encontró acomodo en la caótica BAR-Honda, con Jacques Villeneuve haciendo y deshaciendo a su antojo en un equipo del que poseía acciones. A lo largo del año, no obstante, el inglés superó de forma aplastante a un Jacques en las últimas, a pesar de tener que hacer frente a un fortísimo accidente en Montecarlo. 2004 parecía ser un año más en la media parrilla, pero BAR diseñó casi sin quererlo un bólido formidable y de repente Button se convirtió en “el mejor de los demás”, tras la inagotable Ferrari. Al fin llegaron los podios (10 en todo el año) y las poles (una espectacular en San Marino), y ya podíamos ver esa característica suavidad, giro de volante mínimo, que le convirtió durante algunos años en el mejor piloto del mundo en curvas lentas y técnicas. Todo era felicidad, hasta que a mediados de temporada saltó la bomba: Williams hizo efectivo el derecho de tanteo y contrató a Button para 2005, a pesar de que Brackley asegurase que había firmado con ellos. Hubo que llevar el caso a la Junta de Reconocimiento de Contratos y el tribunal declaró que Jenson se quedaría en BAR para la siguiente temporada, pero existía una cláusula por la cual si lograba menos del 70% de los puntos del líder a finales de julio sería fichado por Williams. Y en 2005, el 007 no fue tan bueno como el 006. Para colmo, cuando parecieron encontrar el punto dulce del coche, llegó una exclusión de 2 Grandes Premios (y la descalificación del de San Marino, donde Jenson había subido al podio) por ocultar un segundo depósito de combustible que presumiblemente sólo fue rellenado en la última parada en boxes y correr el resto del GP bajo peso. ¿Les suena? Así que Button estaba destinado a irse a una Williams en decadencia. Ahora era el británico el que quería quedarse en Honda (los japoneses compraron el equipo a BAR), así que tuvo que poner dinero de su propio bolsillo para cancelar la unión con los de Grove. Ya era un hombre libre de ataduras, y en 2006 podría pelear por el título. Sin embargo, tras unas primeras carreras aceptables (1 pole y 1 podio), pronto el desarrollo del coche menguó y sólo unas actualizaciones para el verano firmadas por Geoff Willis le permitieron recuperar el ritmo. ¿El punto de inflexión? El mítico GP de Hungría. Saliendo 14º por una sanción, Button remontó entre la lluvia con sus neumáticos Michelin para adelantar a todo el mundo y ponerse 2º. Le recortó tiempo al líder, Fernando Alonso, que venía de una remontada aún más colosal, y cuando el español paró en boxes y salió con una rueda mal fijada, llegó al fin la ansiada victoria. Un final de temporada brillante le ponía como candidato al título en 2007… pero hubo algo que lo impidió. Willis salió del equipo poco antes de Hungría, y su puesto lo heredó Shuhei “Bulldog” Nakamoto, hombre de Honda con nula experiencia en los monoplazas. Suya fue la responsabilidad del RA107… y por tanto él hubo de asumir el tremendo fiasco que fue el “Coche Tierra“. 2007 y 2008 fueron dos temporadas tiradas a la basura, y la crisis económica comenzó a asolar el mundo de la automoción. La sección de carreras de Honda, que acababa de contratar a Ross Brawn para poner orden en Brackley, se temía que habría recortes para 2009, pero cuando llegó la llamada se quedaron helados: se cerraba el equipo.

Button Canadá 2011

Su victoria en Canadá 2011 ha pasado a la historia del deporte.
(Fuente: auto123.com)

Jenson estaba en la calle… pero Ross rescató el equipo con una arriesgada inversión. Sabía que el coche en el que se había trabajado durante toda la temporada era muy bueno, y la Fórmula 1 no podía perdérselo. Nació Brawn GP. En sus primeros tests de pretemporada, literalmente, arrasaron. Y cuando llegaron a Australia, confirmaron que se avecinaba un año muy positivo: un histórico doblete. Como esa, Jenson logró otras 5 victorias que le dieron un colchón gigantesco. El BGP001 languideció durante el resto de temporada, pero en Brasil, a 1 GP del final, Button dio una auténtica lección y certificó su sueño: era campeón del mundo. Y como premio, un contrato con McLaren para la siguiente temporada. ¿Podía ser más feliz? Todos creían que Lewis Hamilton le vencería, pero el Jenson de 2010 no era el mocoso del 2000. Con su objetivo vital logrado, el inglés se reveló como un piloto inteligentísimo para sacar el máximo partido de cada carrera, especialmente cuando la meteorología era cambiante. En los 3 años con Lewis en McLaren, Jenson llevó la delantera en puntos (672-657) y en el campeonato del mundo (un subcampeonato en 2011 por dos cuartos puestos de Hamilton), mientras que el de Tewin venció en victorias (10-8) y poles (9-1). Es decir, que ni mucho menos hubo una paliza. Jenson dejó para el recuerdo un año 2011 para enmarcar, con la salvaje victoria de Canadá (iba 21º y último a falta de 30 vueltas). Sin Lewis, Button supo deshacerse de dos compañeros con poca experiencia como Sergio Pérez y Kevin Magnussen, confirmando su estatus como uno de los 5 mejores pilotos de la parrilla. En 2015, sin embargo, llegarían los cambios. Adiós motores Motores, hola de nuevo propulsores Honda. Y también hola a Fernando Alonso, la referencia del deporte. Y lamentablemente, la escasa competitividad de los nipones ha impedido ver el duelo entre ambos campeones a la altura que merecen. Y aunque todos volvían a esperar que el español venciese con facilidad al inglés, lo cierto es que éste no se deja: Alonso gana 41-33 en puntos y 16-11 en clasificación, así que aunque la ventaja es para el de Oviedo lo cierto es que Jenson nos sigue dejando algunos momentos brillantes, como su carrera en Austria. Los últimos destellos de la estrella que, a final de temporada, se apagará.

Que ahora Jenson sea considerado un impresionante activo a nivel de márketing como para que McLaren quiera seguir teniéndolo aun sin conducir supone una terrible transformación con respecto al chaval detestable del 2002. Button ha expandido la F1 hacia fuera, dándose a conocer en triatlones de todo el mundo y siendo un embajador de su equipo y de su país por el mundo. A la vista de que la velocidad que le ha abandonado poco a poco es imposible que vuelva, el inglés ha decidido con sabiduría que, a sus 36 años, todavía le quedan muchas cosas por vivir. Le habría gustado que su carismático padre, John, con la sempiterna camisa rosa en el paddock, estuviera para verlas, pero tristemente falleció a principios de 2014. Pero desde el cielo ha podido observar el final de la rutilante trayectoria de su hijo y sabrá que Jenson puede marcharse feliz. Ha cumplido su objetivo.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s