¿Dónde estuvo la diferencia?

Reconozcámoslo. Fue una sorpresa ver que Nico Rosberg le metiese 7 décimas en clasificación a su ilustre compañero Lewis Hamilton. Pero no fue sólo eso: la superioridad exhibida por el alemán en una pista en la que llevaba 8 años sin subir al podio resultó chocante. El #44 tuvo su fin de semana más apagado de casi todo el año. La pregunta es evidente: ¿qué es lo que ocurrió y cómo se explica este severo correctivo?

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Si tuviéramos que definir virtudes de Nico Rosberg por lo que nos ha demostrado en estos 200 Grandes Premios en Fórmula 1, “excelencia” sería una de las últimas que nos saldría. Y no porque el alemán no sea una brillante persona (domina hasta 6 idiomas y en 2004 tenía una plaza para estudiar Aerodinámica en el Imperial College de Londres, pero prefirió competir en GP2. Y ganar). El asunto es que Nico siempre fue rápido, pero inconstante. A veces como muestra vale un simple botón. Y el más evidente tal vez sea su debut, Baréin 2006. Marcó la vuelta rápida (batiendo el récord de juventud por más de un año de diferencia) y acabó en una brillante 7ª posición tras hacer una serie de espectaculares adelantamientos. Sin embargo, unos meses después confesaría que ese día tendría que haber terminado 4º. Si no lo hizo fue porque clasificó 12º y porque en la primera vuelta se llevó puesto a Nick Heidfeld. En definitiva: rápido, pero no del todo. Durante los años siguientes siguió siendo así: muy veloz en entrenamientos libres y de vez en cuando cuajando grandes actuaciones, pero no siendo regular ni logrando el resultado cuando más importaba.

Rosberg Singapur Análisis

La pole de Nico Rosberg en Singapur 2016 pasará a la historia como una de sus mejores vueltas. (Fuente: GPUpdate.net)

Así que de repente estamos en Singapur, 2016, y Nico clava una vuelta apoteósica. La perfección en 5.065 metros. Su compañero, el tricampeón, la leyenda, Lewis Hamilton, se quedó a 7 dolorosas décimas. ¿Cómo pudo pasar esto? La vuelta de la pole fue Rosberg en estado puro: frenada no muy tardía, mirando ligeramente hacia el exterior, y atacando el vértice con un movimiento decidido con el que llevar una elevada velocidad en el ápice, donde mete aún más volante. Da gas pronto, confiando en que su excelente coche le sacará del apuro, pero aun así siempre muestra un ligero culebreo, nada preocupante a una vuelta. Por su parte, Hamilton pierde un vértice aquí, bloquea una rueda allí, y por lo general demuestra estar a uno o dos niveles de distancia del #6. Su enfoque de las curvas 1 y 7, frenando tan hipertarde como siempre, le lleva a pasarse de frenada en numerosas ocasiones. Esa lección la aprendió hace tiempo Nico, muy talentoso pero aún más inteligente y aplicado: no le importa frenar pronto si eso significa evitar un bache; para Lewis, cuyo sobrenatural don reside en encontrar el último milímetro para apretar el pedal izquierdo, eso no siempre le supone una ventaja. ¿Tal vez sea un defecto a corregir, como aquel que él mismo diagnosticó en Austria? Echando un vistazo a los datos disponibles, vemos algunas cosas interesantes también a nivel de reglajes. En el speed trap en clasificación (antes de la curva 1), Hamilton fue 1,7 km/h más rápido que Rosberg. ¿Menos ala, en un circuito como Marina Bay? Poco probable. Tal vez estemos hablando de una suspensión un punto más dura. En el sector 1, con las dos rectas más largas, Lewis perdió menos de 1 décima. En el tercero, menos bacheado y con una curva rápida al final, la diferencia fue de sólo 41 milésimas. Donde realmente Nico aplastó a su compañero fue en el sector central. Más de medio segundo separó a uno y otro. ¿La posible justificación? La frenada de la curva 7, realmente bacheada, requería una suspensión bien blanda. Asimismo, los siguientes tres giros tenían una gran demanda de tracción, premiando igualmente unos muelles poco rígidos. Y tras la corta recta hacia la curva 10 llega una zona tortuosa, con otro punto de tracción a la salida del giro 13. En definitiva, se premia la agilidad, la capacidad de desplazarse constantemente de un lado a otro y de salir rápido de las curvas lentas. Y ni Lewis ni su coche estuvieron a la altura.

Hamilton Singapur Análisis

Incómodo durante todo el GP, Hamilton consiguió salvar un podio. (Fuente: GPUpdate.net)

La cosa no cambiaría el domingo. En este caso, la pole de Rosberg le daba el anhelado aire libre que necesitaba para gestionar a su antojo neumáticos y frenos. Hamilton, metido en el tráfico de Ricciardo, tenía que hacer virguerías para ser rápido sin sobrecalentar sus Brembo. La inconsistencia fue lo que definió la carrera del #44. En su primer stint, enlazó vueltas tan desiguales como estas: 51.8, 52.3, 51.2, 52.2, 51.9, 51.5, 52.5. Y no es que estuviera especialmente taponado por un Ricciardo (2 segundos de margen) que iba perdiendo más de 5 décimas por giro con respecto a Nico. Pero si mala fue esta primera parte, ¿qué decir de la segunda? Como mencionábamos ayer, Daniel se le fue de 1,9 a 10,1 en apenas 11 vueltas. Para culminarlo, en la vuelta 33 se fue largo en la curva 7 por enésima vez en el fin de semana y Kimi se le echó encima hasta darle, 3 córners más tarde, una inaudita pasada. Y de repente, casi sin esperarlo, renació. Con su segundo juego de blandos, comenzó a ser el piloto que no había sido ni viernes ni sábado ni medio domingo. De 18.9 segundos con Rosberg en la vuelta 35, a 11.1 sólo 9 más tarde. ¿Estaba apretando de lo lindo porque sabía que iba a ir a 3 paradas? Tal vez estaba todo preparado y no fue tan improvisado como pareció en directo. Ya sabemos el resto: undercut a Kimi, P3, y luego provocando que Ricciardo parase y amenazase la victoria de un Nico que no se detuvo. El rendimiento del alemán fue el opuesto al del tricampeón: brillante con los ultrablandos, pero bastante menos eficaz con los blandos, que duraban una barbaridad pero eran más difíciles de calentar. Lewis, que es un experto en meter brío a sus gomas, suele rodar mejor en estas condiciones (tal vez eso explique lo debatido tras el GP de Italia: cuando se quitan las ruedas más blandas tras el primer stint, Hamilton suele ser más rápido en el segundo; en Singapur, de forma anómala, hubo que esperar al tercero). Al final, Rosberg sobrevivió y ganó merecidamente.

Así que tal vez puedan extraerse un par de lecciones de Singapur… siempre y cuando sepamos contextualizarlas. En lo que podría ser una mezcla de mal día al volante y mal reglaje, Hamilton salió completamente derrotado del Marina Bay. Si esto desveló un pequeño fallo de su pilotaje a la hora de frenar sobre baches tendríamos un buen punto de análisis. Si no, en cualquier caso la diferencia en el Mundial hace que la pelea en cabeza sea tremendamente intensa. En la próxima parada, Sepang, ambos pueden mostrar sus puntos fuertes: hay varias largas rectas que desembocan en fuertes frenadas (punto para Lewis), pero a su vez hay numerosos giros enlazados, de esos de alta velocidad en el vértice (punto para Nico), donde hay que “dejar ir el coche” en vez de apretar el freno hasta el final, parafraseando a Hamilton. Aquí se demostrará si de veras el inglés aprendió la lección del Red Bull Ring. Suzuka e Interlagos parecen más territorio Rosberg, mientras Austin y el Hermanos Rodríguez son una incógnita. ¿Abu Dabi? A priori diseñado para Lewis, la presión y los juegos psicológicos jugarán un rol más importante. En definitiva: qué seis citas se nos vienen por delante. Que gane el mejor.

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5 comments

  1. Veetkam Swami Bodhi · septiembre 20, 2016

    Felicidades, me ha parecido un trabajo excelente para comprender que es lo que pudo haber pasado. Gracias por el aporte y seguid así! ánimo!!!

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  2. 001 · septiembre 20, 2016

    Excelente análisis, solo podría agregar que la práctica hace al maestro, Rosberg además de un trabajo constante estuvo inspirado, midió su distancia con Ricciardo como maquina de precisión.

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  3. Rutger Hauer · septiembre 21, 2016

    Muy buen articulo, excelente, great. Todo un referente de conocimiento y de pequeños detalles, me parece que voy a entrar aquí mucho mas. Ensalzaría mas el hecho de que por la manera de conducir de Lewis, el circuito bacheado y por el trafico como comentáis, los problemas en los frenos le penalizaron mas. Sigo pensando que sera el campeón, a pesar de que debajo del casco tiene menos materia gris, no obstante recuerdo que el año pasado Nico le comió la tostado en Brasil. En realidad el alemán hizo un gran final de temporada …. ummmmm ya no estoy tan seguro de que Lewis sea el campeón

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    • diezcilindros · septiembre 22, 2016

      En uno de nuestros primeros artículos hablábamos de ese final de temporada e intentábamos explicarlo. La opción “Lewis se dejó llevar” a mí no me gustó mucho… pero no quedó descartada. Es casi seguro que en 2016 veamos a un Hamilton más fuerte en esas carreras finales que lo que vimos en 2015… aunque no descartaría que perdiera con regularidad los sábados.

      Y gracias a todos por el support ^^.

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  4. Rutger Hauer · septiembre 23, 2016

    Ya lo he leído y me ha gustado mucho, sobre todo como lo decís. Jejejejeje es cierto, en las pequeñas apreciaciones, si uno insiste, puede llegar a ver lo que quiera. Lo que si me a aportado, ha sido el entender mas porque Lewis no pudo con Nico en Brasil. Yo pensaba que era producto del gran trabajo que el alemán desplegaba en la curva 12, la del inicio de la subida a meta y que evitaba que Lewis le pasara antes de las eSes de Senna… pero a eso hay que sumar el estilo de pilotaje de cada uno y que gracias a vuestro articulo comprendo mucho mejor

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