El punto que (esta vez sí) fue

Renault esperaba ir fuerte en Singapur, pero se encontró con los dos coches fuera en Q1. El Marina Bay era uno de los pocos lugares donde la marca del rombo podía contar con puntuar en lo que quedaba de temporada, y el asunto no prometía desde las P17 y P19 de la clasificación. Pero llegó el día de la carrera y Kevin Magnussen arañó el primer punto para uno de los coches amarillos desde Rusia. Y lo mejor es que no necesitó de muchos abandonos. ¿Cómo cambió todo del sábado al domingo?

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Si hay un equipo que se mira últimamente con lupa en la media parrilla, ése es Renault. El enorme legado de su nombre hace suponer que más pronto que tarde, merced a una cuantiosa inversión que se desarrollará en los próximos años, la marca francesa se convierta en una de las escuderías punteras de la parrilla. Y por tanto, asegurarse un volante con ellos podría ser el preludio de una serie de éxitos a medio plazo que ningún piloto quiere desaprovechar. No nos vamos a detener en los rumores, pero lo que está claro es que Kevin Magnussen y Jolyon Palmer llegan a cada GP con una enorme presión por rendir. Y en Singapur, un lugar en el que el objetivo autodeclarado era sumar un punto, aún se echaba más leña al fuego.

Magnussen Salida Singapur Análisis

Una espectacular salida allanó el camino de “KMag” a los puntos.
(Fuente: GPUpdate.net)

Sin embargo, en la sesión de clasificación llegaría una profunda decepción. Los dos Renault quedaron eliminados, y no por poco margen: Magnussen acabó 17º a 4 décimas de salvar el corte, y Palmer fue 19º a más de medio segundo. ¿Qué acababa de suceder? En Hungría vimos el mejor RS16 del año, y lo cierto es que Singapur guarda ciertas semejanzas, sobre todo en el aspecto de las curvas lentas y la ausencia de rectas. Jolyon acabó 10º la FP3 en aquel GP y Kevin 12º. Luego con la clasificación en mojado el asunto no salió tan bien, pero en carrera el británico remontó hasta la zona de puntos antes de cometer un error: el ritmo estaba ahí. ¿Qué salió mal en Singapur? Un comentario inocente de un lector nos ayudó a entenderlo. Preguntaba por el flojo rendimiento de McLaren, y un servidor sólo atinó a elucubrar que tal vez se debiera a una suspensión demasiado rígida de forma intrínseca. Algo parecido a lo de los Williams FW36 y FW37. Si repasamos Montecarlo, una pista aún más parecida al Marina Bay que el Hungaroring, vemos que el rendimiento de los Renault fue igualmente pobre: P16 y P18 el sábado. Dado que la pista magiar no tiene tantos baches, ¿podría explicarse de este modo el desigual rendimiento en 3 pistas todas ellas lentas? Es probable que el RS16 no sepa manejarse bien en asfaltos imperfectos, de ahí que su rendimiento se quedase ligeramente estancado. Pistas lentas OK: pistas con baches… KO.

Magnussen Singapur Análisis

Ir a 2 paradas y sin calzar los blandos fue clave para alcanzar la P10. (Fuente: GPUpdate.net)

Con este panorama, la carrera se preveía complicada para los dos Renault. El objetivo del top-10 parecía más lejano que nunca… pero de repente Kevin Magnussen apareció y le dio el primer punto a Renault desde Rusia. ¿Cómo lo hizo? Como suele suceder, con una mezcla de todo: velocidad, estrategia y una pizca de suerte. El danés, desde la P15 por las sanciones, hizo una de las mejores salidas del año: en cuanto se apagaron los semáforos, traccionó a toda velocidad y se deshizo de Ericsson y Gutiérrez casi al instante. Luego la fortuna le permitió superar a los accidentados Hülkenberg, Button y Bottas y ponerse 10º. La primera parte del trato estaba cumplida en apenas 1 curva. Tras el SC, Kevin rodó al ritmo que le deja su coche, pero siempre teniendo a la vista a Felipe Massa, que rodaba en el tráfico generado por Fernando Alonso. Magnussen sonrió porque su estrategia, si salía, era buena: 2 paradas, US-SS-SS. Es decir, sin montar en ningún momento el S (más lento), ni necesitando 3 pit stops como algunos rivales. Tras su primera detención, vuelta 17, el #20 salió capitalmente por delante de un Carlos Sainz herido en su motor. Habría sido un tapón espantoso que habría arruinado todas sus opciones, pero por fortuna para él lo evitó. Rodó muy rápido en el inicio del stint, recortando la distancia con Massa de 7.3 segundos (vuelta 18) a sólo 1.8 (vuelta 27). El brasileño paró inmediatamente, tras apenas 12 giros con los superblandos, y se comprometió a las 3 paradas. Vía libre para Kevin, que ahora sufría el adelantamiento de un imparable Vettel. No obstante, rodaba en una impresionante 8ª posición, que tendría que corregirse cuando Max Verstappen y Sergio Pérez le superasen. Magnussen paró por última vez en el 38º giro, cuando sus gomas ya empezaban a estar en las últimas, pero el equipo se arriesgo con otros SS nuevos en vez de los S. Y se puso a volar: rodó más rápido que Gutiérrez, que también acababa de parar, porque éste calzaba los blandos. Recuperó la 10ª posición cuando Massa paró, y ahora quedaba la duda: ¿aguantarían esas gomas hasta el final? Delante de él, para colmo, podía ver a Pérez y Kvyat pelear por la P8. ¿Era posible ganar más puestos? Se metió en zona de DRS, pero no podía hacer nada por adelantar: Daniil también estaba usando el sistema. En cualquier caso, el danés se privó a sí mismo de un intento en la última vuelta. Llevaba a su cola pegado a Nico Rosberg, dispuesto a doblarle, y vio la bandera a cuadros cuando se la mostraban al alemán. Kevin entendió que se la enseñaban a él y aflojó la marcha (incluso Nico, en deceleración, llegó a pasarle). Rápidamente Magnussen aceleró al darse cuenta de que todavía tenía que completar una vuelta más, pero Checo y Kvyat se le habían escapado.

Un mal menor, pues Renault había cumplido el objetivo: sacar un punto de Singapur. Además, como la carrera no fue loca ni mucho menos, ni Sauber ni Manor pudieron recortar distancias. La P9 entre los constructores de la Régie parece bastante afianzada, una vez pasado este GP tan particular con números positivos. A nivel técnico, resultó sorprendente ver que a la hora de la verdad el RS16 rindió mejor de lo mostrado viernes y sábado. Tal vez se trate de un coche que pierde menos rendimiento que el resto de la parrilla al cargarle 100 kg de combustible. A nivel de pilotos, sin duda Kevin puede sonreír. Singapur era una reválida para él, y su actuación le permite ganar enteros para seguir en el equipo en 2017. Su año no está destacando especialmente por culpa de la montura que lleva, pero su 10-4 en clasificación con Jolyon y su 7-0 en puntos es un aceptable bagaje. ¿Será suficiente para mantener su puesto en el equipo y, quién sabe, pasar a pilotar uno de los coches más rápidos de la F1 en 1-2 años?

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