Te la debían

El deporte de élite siempre es injusto. Muchos contendientes al triunfo, todos trabajan una barbaridad para conseguirlo y al final sólo uno lo logra. Daniel Ricciardo, candidato a mejor piloto del año, había hecho méritos para vencer en España, Mónaco o Singapur, pero la Fórmula 1 tenía otros planes para aquellas carreras. Fue en Malasia, en un GP en el que precisamente no había estado brillante, donde el australiano se pudo cobrar sus deudas. A costa, eso sí, de un Lewis Hamilton que aumenta las facturas pendientes que el 2016 está teniendo con él.

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La Fórmula 1, en ocasiones, es demasiado caprichosa. Debido a la prevalencia del coche sobre el piloto, es habitual que grandes actuaciones del hombre que va al volante no sean recompensadas como merecen. Suele ocurrir que un piloto de la zona baja (sobre todo cuando ha tenido pasado ganador en F1) declare, tras un 8º-9º puesto que no llama la atención, que ha hecho una de las mejores carreras de su vida. En otras ocasiones, el piloto cuaja una gran actuación, que sí se ve en las pantallas, pero que no cristaliza en un resultado a la altura. Y de ambas, Daniel Ricciardo sabe mucho. Un piloto que brilló sobremanera en las primeras carreras, muy por encima de lo que su compañero ofrecía en el otro coche, pero al que sólo le llegaba para acabar 4º. Y cuando su Red Bull mejoró un poco, consiguió meterlo en cabeza… para verse frustrado por una mala estrategia, una parada desastrosa o una inoportuna legendaria actuación rival. El australiano hacía tiempo que se merecía un triunfo… y vino a obtenerlo tal vez el día que menos lo mereció.

Salida Malasia Carrera

Vettel, por dentro, va demasiado rápido y está a punto de embestir a Rosberg. (Fuente: Formula1.com)

Batido durante todo el fin de semana por su compañero (salvo en la Q1, en apariencia un detalle inofensivo pero que a la postre sería decisivo), Daniel partió en Malasia en 4º lugar, por detrás de Verstappen, Rosberg y el hombre del día, Lewis Hamilton. El inglés había logrado con insultante facilidad la pole position y estaba dispuesto a reducir el margen de Nico en cabeza en el campeonato, si no darle la vuelta a la situación. Y como en tantas y tantas veces este año, la carrera pegó un vuelco en la misma salida. Los Mercedes y Max (al fin hizo funcionar el embrague) reaccionaron a la perfección; Ricciardo patinó y fue superado al instante por Vettel. El alemán, impaciente por lo decepcionante del 2016 de la Scuderia, sabía que sus opciones de podio aumentaban exponencialmente si se ponía 3º en la primera curva. Frenó más tarde que todos por dentro, pero él no es el número 1 en el arte de apretar el pedal izquierdo en el último milisegundo posible. La zaga le pegó un sustito parecido al que le pegó a Räikkönen en la salida de Monza (un defecto que se le apuntaba al SF15T la pasada temporada), y tal vez en ese instante perdió toda opción de frenar el coche a tiempo. Seb apartó a Verstappen y se llevó puesto a Rosberg, destrozando la suspensión delantera izquierda. Nico cayó a la P21 y Max bajó al grupo de los Force India. Lewis y Daniel, ajenos a todo, cogieron la cabeza. La que no tuvo Vettel, que en el pasado sufrió en sus carnes lo que él acababa de infligir y ahora tenía que agachar la cabeza e irse de Sepang lo antes posible, deseando que por fin cambien las hojas en el calendario hasta marzo de 2017.

El Safety Car virtual causado por este incidente y por otro independiente más atrás (Magnussen, Kvyat y Gutiérrez chocaban en cadena) no debería haber cambiado las cosas, pero en el relanzamiento Verstappen anduvo más vivo que Räikkönen y le quitó la 4ª plaza. Ambos se desharían inmediatamente de Sergio Pérez y acompañarían a Ricciardo en la complicada misión de bajar a Hamilton del liderato. Comenzaba ahora la típica fase de estirar al máximo el compuesto blando. El objetivo del día era ir a 2 paradas, S-S-H, después de comprobar el viernes que el Pirelli del flanco amarillo aguantaba sobre el nuevo asfalto de Sepang bastante más de lo esperado. Sin embargo, los estrategas se encontraron en la vuelta 9 con un elemento tan decisivo como lo fue el Safety Car temprano de Malasia 2015. Romain Grosjean se quedó sin brake-by-wire y se marchó recto a la escapatoria. De nuevo, VSC. Era el momento de hacer un pit stop con poco coste… pero de los hombres de cabeza sólo Verstappen se detuvo. Dado que tal vez fuera arriesgado hacer las 47 vueltas restantes con otro S y un nuevo H, hubiera sido comprensible ver al #33 montando medios o duros, pero calzó el blando que usó “a medias” en Q1. Arriesgado, cuanto menos. Force India, McLaren y el “fuera de posición” Rosberg (que no obstante ya estaba 11º) también pararon. Los de Silverstone montaron M; los demás, H. Pero Lewis, Daniel y Kimi seguían en pista con sus S de Q2. ¿Hasta dónde podrían estirarlos?

Verstappen Ricciardo Malasia Carrera

Ricciardo aguantó por fuera a Verstappen en lo que parecía un duelo sin mucho futuro… (Fuente: Formula1.com)

Lewis empujó fuerte porque sabía que era un momento delicado, y en la vuelta 13 marcó su mejor tiempo (1:39.798), pero poco a poco los S se fueron quedando sin goma y tras un 1:40.8 decidió parar en el 20º giro. Era más tarde de lo esperado. Y cuando salió de boxes con los duros (al igual que Räikkönen, y que Ricciardo una vuelta más tarde), nos hicimos la pregunta: ¿irían a 1? Miramos a Max y de repente nos acordamos de Canadá, cuando el líder Vettel hizo una parada bajo VSC comprometiéndose a ir a 2 pit stops, pero Lewis pudo ir fácilmente a 1 y ganar la carrera. ¿Estaba Verstappen tan condenado como el #5 aquel día? El holandés se puso líder tras la parada de Hamilton, con una ventaja de unos 8 segundos, pero los H nuevos del #44 eran más competitivos y poco a poco fue limando la diferencia. En la vuelta 27, antes de lo esperado, Red Bull decidió llamar a garajes a su joven piloto y poner también duros. No se entendió mucho esta maniobra porque tampoco es que hubiera una gran degradación, y de hecho esto no ayudaba a crear el conocido offset para atacar o defenderse de Lewis: con el mismo compuesto y gomas de casi igual vida, el W07 iba a ser más rápido que el RB12. Y así ocurrió. Tal vez simplemente dieron por perdido el GP (Lewis y su coche eran sencillamente intratables) y quisieron mantener el doble podio (Max salió justo por delante de Räikkönen). Una retirada a tiempo bien vale una victoria.

Rosberg estaba cuajando una remontada muy interesante: tras su primera parada con poco coste en tiempo y en puestos en pista (al siguiente giro de su 1ª parada, ya se había quitado a los 3 coches que le habían pasado), siguió escalando: fuera Palmer, fuera Ocon (a boxes), fuera Pérez, fuera Ericsson y Sainz en el mismo giro, y fuera Bottas. Ya era 5º en la vuelta 21. De forma increíble, ya tenía en el punto de mira a Räikkönen. Pero claro, con gomas más gastadas. En el 31º giro paró para poner nuevos duros, y todos previmos un “efecto mariposa” similar al de Singapur: el último del grupo de cabeza hace una parada y desata una reacción en cadena. En el Marina Bay todos respondieron al movimiento inicial de Lewis… salvo Rosberg; aquí, como había más confianza en las gomas, sólo lo hizo uno: Räikkönen. En Ferrari le echaron valor y, a pesar de fallar en el pasado GP, tomaron la misma decisión y les salió bien: los H usados que acababa de poner Nico no eran tan rápidos en la vuelta de salida, y además su pit stop había sido un segundo demasiado flojo. Kimi salió por delante y la Scuderia, como el futbolista que tira y mete un segundo penalty después de fallar el primero, se sintió aliviada… pero por poco tiempo. La velocidad del Mercedes era muy superior, y la pasada en pista se veía venir. En la vuelta 38 Nico se tiró a saco al interior de la curva 2 en una maniobra que Kimi no se esperó. Los dos coches hicieron contacto y por un momento temimos por la integridad de ambos bólidos. No hubo más daños que en el corazón de Räikkönen y de Ferrari. Si ellos adelantaron en pista a un Mercedes en Singapur, ahora los de Brackley le devolvían la jugada. Sin quererlo, acababan de desatar la emoción de la carrera. En el siguiente giro, Verstappen, que iba con gomas no mucho más frescas que las de su compañero, intentó pasar a Daniel en un duelo increíblemente intenso. Max se preparó la salida de la curva 4, pero Ricciardo tenía el interior de la 5. Y ahora la trazada favorecía a Verstappen por la 6, pero el #3 aguantó por fuera y llegó por delante a la frenada de la 7. Cuestión de milímetros, pero Dan mantuvo la posición. En ese momento, nos pareció un juego innecesario: Max tenía claramente la ventaja, todo indicaba que acabaría pasando a su compañero y mientras tanto el duelo les haría perder la distancia con Lewis, quien ahora podría parar (y toda la pinta tenía de que lo iba a acabar haciendo), poner gomas nuevas, salir 1º y vencer.

Hamilton Malasia Carrera

Lewis Hamilton abandonó la carrera yendo líder. Su motor le pone muy complicado el asalto al tetracampeonato. (Fuente: Formula1.com)

Todo cambió en una décima de segundo. En lo que tarda el realizador en cambiar el plano de la cámara. Nos quitaron el tenso duelo de los Red Bull y nos mostraron a Lewis frenando para la primera curva. Con una preocupante humareda en su zaga, que se acabaría convirtiendo en una bocanada de fuego. Hamilton se llevó la mano derecha a la cabeza, y gritó por la radio: “Oh, no! no!“. La fiabilidad se volvió a cebar con el piloto que más ramalazos de genialidad ha dejado en 2016. Tal vez su inmerecido podio en Bélgica era la recompensa por tener que saltarse el límite de motores sin culpa alguna por su parte. O tal vez esta explosión en Sepang era la compensación por la fortuna de Spa. ¿Quién sabe? Cuando la Fórmula 1 reparte suerte, uno nunca puede esperar nada. A Lewis no le queda otra que apretar al máximo durante las 5 carreras que quedan, sin siquiera preguntarse si la Providencia le debe algo o no. Sin el #44, la carrera pasaría a ser ganada por alguien que lo merecía menos que él… ¿o no? El abandono del tricampeón provocó otro Virtual Safety Car, y eso fue la salvación de Ricciardo. Red Bull tenía ventaja suficiente sobre Rosberg y Räikkönen y decidió parar a ambos coches, montar gomas blandas hasta el final y asegurarse de no ser cazados por nadie. Daniel transformó sus duros con 6 vueltas más de uso en unos relucientes blandos. Aquellos que salvó en la Q1. Verstappen tuvo que montar los que usó en Q3, por lo que sus opciones de victoria se difuminaron.

Ricciardo aguantó el resto de la carrera los furibundos envites de un Verstappen que fue nombrado “piloto del día” por su evidente velocidad. Pero hoy, Max, a pesar de ese nombramiento, no era tu día. Hoy, 2 de octubre, tocaba saldar viejas deudas con el australiano. Ese piloto que alucinó a todos en Monza con su brillante maniobra al fin iba a lograr lo que tanto ansiaba. Su primera victoria tras más de 2 años de altibajos. ¿Se la mereció? Su brillante defensa de la posición un giro antes del drama de Hamilton bien justifica 25 puntos. ¿Se la merecía más Verstappen? ¿Qué importa? El caso es que los dos pilotos de Red Bull estaban pletóricos en el podio. El primer doblete no-Mercedes de toda la era V6 no era para menos. Pero era una de las Flechas de Plata, la superviviente, la que ocupó el puesto restante en el podio, la que por dentro más feliz estaba. Las opciones de cumplir el gran sueño de su vida han aumentado notablemente. 23 puntos, 125 en juego. Suzuka está a la vuelta de la esquina.

Podio Malasia Carrera

Ricciardo invitó a todos en el podio a una ronda de su poco higiénico “shoey“. (Fuente: Formula1.com)

CLASIFICACIÓN FINAL: (click)

CLASIFICACIÓN DE PILOTOS: (click) // CLASIFICACIÓN DE ESCUDERÍAS: (click)

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10 comments

  1. Nacho · octubre 3

    Muy bueno el artículo como siempre. La carrera de Fernando Alonso también es para destacar como así también la evolución del McLaren Honda. La penalización a Rosberg me parece exagerado por que ese tipo de maniobras son las que hacen falta y las que le gusta a los aficionados.
    Un saludo y a ver que nos depara Suzuka.
    Me parece que salvó fallas mecánicas el campeonato está para Nico.

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  2. 001 · octubre 3

    Lo feo de la carrera fue ver a Hamilton difamando a Mercedes Benz, inflingiéndole un daño moral de imposible reparación, pues siempre quedara la duda sobre el sabotaje al auto de Hamilton.

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  3. Rutger Hauer · octubre 3

    Hola a todos y al grano. En la salida, que la he visto varias veces para estar mas seguro, mi impresión es que Vettel yendo por dentro es el que mas alarga la frenada. Vamos que frena demasiado tarde, lo demás están ya doblando y el sigue recto porque va pasado. El alemán se sale del rebufo y le mete el coche a Max por el interior porque le deja hueco, peeeeeero no puede doblar ya como si lo hace el Holandes. No es por discutir, que también, pero la culpa no es de su coche, da la impresión hasta de que alarga la frenada, que ya de por si era tardía.
    Interesante que Perez iba 3º en las dos primeras vueltas, hasta que llego Max que en la 3ª ya habia dado cuenta del Mexicano y de Raikonen en el relanzamiento? La verdad es que no lo vi, ni lo encuentro por la red. Impresionante como iba el RedBull de Max en esas 2-3 primeras vueltas porque a Button también lo pasa como un misil.
    Muy a gusto leyendo el resto de la crónica, salvo por que no encuentro a alonso por ningún lado que estuvo fantástico en su carrera de ataque y derribo, hasta parecía que tenia un coche de verdad. Como colofón diré que se vierten muchas e insustanciales frases sobre esta “estéril” F1 y no estoy nada de acuerdo, para mi lo único que esta pasando es que Mercedes esta muy por encima de los demás, yo creo que sigue tan viva como siempre o mas. Antiguamente no había tantas carreras cachondas como las de ahora.

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    • diezcilindros · octubre 4

      Por supuesto considero que el accidente de la salida es culpa de Sebastian, y creía que así se plasmaba en el texto. El comentario del sustito del coche (muy leve en cualquier caso) venía porque en 2015 se decía que el pull-rod delantero causaba muchos nervios en las frenadas, que los pilotos no sabían cómo reaccionar, y que eso se iba a acabar con el SF16-H. Pues visto lo visto, planteo la duda de si realmente pasaba algo con el coche, se trataban más bien de pequeños defectillos de pilotaje en la frenada… o es mero “azar”.

      Me gusta también lo que planteas sobre la calidad de las carreras. Sobre todo porque haces referencia al “pasado”, ese al que se venera sin miramientos. A mí, como se vio en el #dcdebate, me parece que hay cosas a mejorar en la F1. Pero algunas cosas se mejorarán recuperando conceptos antiguos y otras (muchas) no, simplemente evolucionando hacia nuevos modos de ver las carreras. Por eso, eso de “volver al pasado” a veces me chirría. No tan antiguamente, un GP visto por televisión era realmente aburrido. En su día analicé el GP Japón 2000, y ciertamente, me aburrí una barbaridad. Y no creo que fuera algo aislado: en esa época, adelantar era mucho más difícil, y los repostajes (a mi modo de ver) quitaban aún más acción en pista. Hasta los años 90, era muy habitual que abandonase la mitad de la parrilla o más, y a menos coches menos espectáculo (de cajón). Y encima, los que quedaban tenían un rendimiento muy desigual. Muchísimas veces del 4º para abajo acababan doblados. Cuando alguien dice “ojalá volvieran las carreras de antes”, le recomendaría que no fuera tan simplista y de veras analizase lo que dice. El mismo tema para, por ejemplo, algunos circuitos antiguos. “Ojalá volvieran los circuitos de antes”… pues bueno, ojalá volvieran algunos. Cuando Monza estaba en la cuerda floja, algunos se alegraron de que Imola tuviera un precontrato. ¡Imola! Un circuito prácticamente con sólo chicanes, estrechísimo y sin ni una recta para adelantar. O también Magny-Cours. Una pista planísima y en la que adelantar también era una odisea. Creo que deberíamos entender que lo que tenemos ahora en 2016 está muy bien: lo único que le pasa es que hay un potencial increíblemente grande sin aprovechar, y eso es lo que nos puede dar “rabia”.

      PD: Sobre lo de Alonso… paciencia, hombre, paciencia ^^ 2000 palabras no dan para todo y hoy martes toca un artículo de análisis del GP… que igual habla de Fernando ^^.

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      • Rutger Hauer · octubre 4

        100% de acuerdo, sobre todo con la F1 de aaaaaantes. Esperare ese análisis, yo sobre todo la gozo con la graphic race, la que saca James Allen en sus análisis que creo sale de Williams, para mi es un como libro abierto

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  4. Rutger Hauer · octubre 3

    Yo Nacho considero justa la sanción a Nico, porque no me gustan los que meten el coche tarde y se tiran a por la linea del que van a adelantar esperando que se aparte. Prefiero mil veces un adelantamiento de Verstapen.
    Y en cuanto a las declaraciones de Lewis, se puede entender el hervor de su cabeza como dice Lauda, que incluso lo suelte en el box, pero no a la prensa. Eso como dice el otro amigo es un grave error

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    • 001 · octubre 4

      De acuerdo, tampoco me parece limpio el que le echen encima el auto a otro, mira que me simpatiza Rosberg

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  5. nacho · octubre 4

    Yo veo que Kimi le abrio la puerta y Nico se tiro, tampoco fue un golpe tan grande, si no estaba Kimi, Nico hubiese doblado igual.
    Tambien tiene que ver con los gustos de cada uno en cuanto a los pilotos, a mi me gustan los Montoyas(en Brasil contra Shumi), Maldonados, Ayrton, Alonso, Romain. Lo que van para adelante sin importar.
    No me agrada los pilotos que “gestionan”, pero es un gusto personal.
    Y repito, no me parecio tan agrasiva, no es que doblo por que estaba Kimi.

    Saludos.

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    • Rutger Hauer · octubre 4

      Abrir, abrir la puerta no se, era una curva muy cerrada y a mi me pareció ver saltar una pieza del endplate de Kimi. También se podría decir que Max le abrió la puerta a Vettel en la salida, pero en ambos casos el piloto llega tarde a su sitio y colisionan con los demás. En otras competiciones, incluso en el DTM esta acción se puede permitir mas, pero con lo delicados que son estos coches mucho menos.
      Sin duda cada uno prefiere unas maneras que otras de conducir, aunque muchas veces son las diferentes estrategias de paradas las que marcan si es de ataque o de gestión y que se junten ambas da lugar a muchas mas luchas y adelantamientos.
      El mismísimo Aryton Senna decía que en una misma carrera hay que conducir de diferentes maneras, en diferentes momentos

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  6. numancia54 · octubre 6

    Muy buenas.
    Como siempre, gran análisis. Me gusta mucho la parte donde analizas los pit stop y el neumático que se elige y la estrategia que tienen en mente las escuderías. Aunque luego no se cumplan jejeje.

    Y respecto a lo de volver siempre la mirada atrás, yo creo que hay que gastar las fuerzas y las neuronas en mirar para adelante. Como bien decís, hay circuitos del pasado que se añoran y en los cuales sería muy difícil adelantar. Yo creo que es más productivo mirar para adelante y adecuar algún circuito a los tiempos actuales o seguir favoreciendo experiencias como la de Baku, que en mi opinión,el circuito ofreció mucho más de lo que se esperaba de él.

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