El final del camino

(Fuente foto de portada: autosport.com)

Siete vidas tiene un gato, y siete temporadas aguantó Manor (ya fuera con ese nombre o con las anteriores encarnaciones de los de Banbury) en la Fórmula 1. Acostumbrados a salir adelante incluso en las peores situaciones, creímos que el equipo británico era inmortal. Pero no habrá una octava oportunidad: la escudería ha cerrado sus puertas y no correrá en 2017. ¿Es esto una mala señal para el deporte?

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Lo reconocemos. Tal vez nos pasamos de confiados cuando, el pasado 30 de diciembre, concluíamos así: “no les quedará más remedio [que contratar a dos pilotos de pago] si quieren sobrevivir en 2017. Pero tengan por seguro que lo harán“. Pues no. No lo hicieron. Tras entrar en concurso de acreedores hace 3 semanas, empezaba una contrarreloj para encontrar un comprador que pudiera desbloquear la situación: el coche estaba diseñado, pero no había dinero para fabricarlo. Se rumoreó de todo (desde un grupo inversor indonesio que traería de vuelta a la F1 a Rio Haryanto, hasta la compra por parte del mismísimo Bernie Ecclestone), pero el viernes se alcanzó el deadline sin que se llegara a ningún acuerdo. Manor cerró sus puertas y ya es historia del deporte.

20170129 Wehrlein Austria

Todo era felicidad en Austria… pero a dos carreras del final Manor se quedó sin la P10 y, por ende, sin futuro en la F1.
(Fuente: thecheckeredflag.co.uk)

Lo cierto es que el equipo de Banbury (que en su día tuvo que vender su sede a Haas para salir adelante) parecía estar empezando a remontar. Ya tocaba, tras 6 años de bandazos constantes. La valiente tentativa de John Booth y Nick Wirth, operar un equipo de Fórmula 1 diseñando el coche sólo por ordenador, sin túnel de viento ni tests en pista, podría haber salido adelante de haberse instaurado el límite presupuestario con el que presuntamente iban a debutar en 2010. Pero como no fructificó, Manor (entonces Virgin, gracias al apoyo de Richard Branson) se convirtió desde el minuto uno en una de las escuderías más precarias del campeonato. Su lucha sólo podía ser con los otros dos nuevos equipos de aquel año, Lotus e Hispania. Por lo general fue la 2ª mejor de las tres, pero no consiguió meterse en el top-10 por equipos hasta 2014, cuando HRT ya había desaparecido y Jules Bianchi acabó 9º en Mónaco. Pero el dinero escaseaba, faltaron a las 3 últimas citas del campeonato y todo indicaba que se dirigían al cierre, como Caterham (el nuevo nombre de Lotus). Sin embargo, aún le quedaban dos vidas al gato. Una para presentarse in extremis en Australia 2015 (sin software con el que arrancar los coches, pero se presentaron) y otra para presentarse en 2016 como un equipo, al fin, “serio”. Ficharon a personal reputado (Dave Ryan, Pat Fry, Nicholas Tombazis), pusieron en uno de sus coches a un campeón del DTM como Pascal Wehrlein y pronto demostraron que iban a escapar bastantes veces de la última fila de parrilla. Consiguieron sacar de sus casillas a una escudería con mucho más bagaje como Sauber, y a falta de dos carreras para el final tenían esa codiciada 10ª posición por equipos.. pero como dice la canción infantil “vino la lluvia y se la llevó“. Sauber se libró y Manor quedó condenada. El dinero perdido hacía totalmente imposible competir en 2017.

20170129 Manor 2017

El Manor que no será. El bólido de 2017 ya estaba probado en el túnel de viento, pero nunca llegará a ser construido.
(Fuente: mundodeportivo.com)

Y esto lleva a dos debates que queremos plantear. El primero, de carácter deportivo, se puede condensar en la siguiente pregunta: ¿aportaba algo Manor a la Fórmula 1? Por un lado, dos coches más en las parrillas siempre es positivo. 212 personas y sus familias vivían gracias a la presencia del equipo inglés en el deporte. Y sus asientos nos han permitido descubrir a conductores como Bianchi o Wehrlein. Por otro lado, Manor parecía tener como único objetivo “estar”, sobrevivir. No había un plan a largo plazo, no había intención realista de ir creciendo progresivamente y poder empezar a pelear por podios o victorias. Tan sólo se miraba al futuro inmediato, rellenando los volantes al mejor postor a última hora, y nunca hubo suficiente estabilidad. El aficionado esporádico tal vez ni siquiera supiera que existían, y los más acérrimos aceptaremos pronto que la F1 puede perfectamente seguir sin ellos, como siguió sin Lotus, Brabham o Tyrrell. El segundo debate, de índole económica, es también sencillo de plantear: ¿tiene sentido que la supervivencia en el deporte sea tan complicada? Si una porción importante de los derechos televisivos se reparte sólo entre 10 escuderías, es prácticamente imposible que haya un número de equipos superior a esa cifra. Y dado que la Federación siempre ha aprobado la entrada de nuevas escuderías (Prodrive, US F1, Haas) para rondar siempre la cifra de los 24 coches en pista, ¿por qué no se legisla para que 12 equipos puedan no sólo subsistir, sino ser competitivos? Desde hace muchos años, todo lleva a un mayor reparto de los ingresos, y Liberty Media parece decidida a ello, en clara copia del modelo norteamericano en el que las diferencias económicas entre la cabeza y la cola de sus principales deportes es mínima, asegurando la permanencia de prácticamente todos los equipos-franquicias e incluso dando beneficios a los peores (por ejemplo el draft de la NBA) para fomentar la igualdad. Sin embargo, la F1 está bloqueada hasta 2020, con cada equipo gozando de privilegios individuales al haber firmado poco a poco, en lugar de un modo colectivo, su participación en el deporte. ¿Sería mejor para la Fórmula 1 que los pequeños tuvieran más ingresos? ¿O al menos gozasen de un “fondo de supervivencia” como el que Jordan y Minardi pretendían instaurar allá por 2003?

Lamentablemente, no tenemos las respuestas. Lo único que podemos decir es que a buen seguro Liberty Media usará el adiós de Manor para mandar un aviso: si queremos un gran espectáculo, con hasta 24 coches en pista y que más de 2 ó 3 tengan opciones realistas de victoria, tenemos que hacer algo. Y ese “algo” sólo pasa por reducir los privilegios de los equipos más pudientes para cedérselos a los más frugales. Una historia que ni mucho menos es nueva en F1: si las dotaciones a los equipos “históricos” están en entredicho y aún más los 100 millones de euros que se embolsa Ferrari por “ser Ferrari”, volveremos a oír rumores de campeonatos paralelos y similares. La escisión que a punto estuvo de producirse en 2009 fue un trago muy amargo que podríamos reeditar en los próximos años. Manor ya no tiene salvación y será una pena quedarse con una parrilla de sólo 20 coches, pero su defunción, involuntariamente, podría servir en el futuro para que los equipos pequeños no sufran tanto para sobrevivir en el deporte. A día de hoy, ése sería su gran legado.

¿Crees que la Fórmula 1 se resentirá sin Manor? Vota en nuestra encuesta y deja un comentario con tu opinión.

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5 comments

  1. Nokia Mondéjar · enero 29

    No existe ninguna posibilidad de que Marchionne cumpla su sueño de volver a ver a Alfa Romeo en Fórmula 1? Mejor oportunidad que producir el coche y poner el motor Ferrari y salir a correr poniendo en un asiento a Giovinazzi y en el otro a Gutiérrez. Pienso que la jugada saldría redonda

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    • diezcilindros · enero 29

      Con los retrasos que ya llevan y la enorme burocracia que llevase crear un equipo totalmente distinto en apenas 2 meses, ya vería difícil que llegasen a Melbourne.

      Pero imaginando que fuera posible, tendrían que equipar un motor para el que no está diseñado el coche, perdiendo aún más tiempo y rendimiento. La fábrica en Inglaterra tendría muy poco de “Alfa Romeo”, que imagino que preferirá tener la sede en Italia. Y además, el coche sería seguramente muy malo y no haría ningún bien a la marca estar arrastrándose un año por los circuitos con su logo en los monoplazas.

      Me temo que Manor no tiene solución :S. Otra cosa es el tema Alfa, pero como mínimo tendrá que ser para 2018, y pronto me parece. Yo, si estuviera interesado en entrar en la F1, me esperaría a ver cómo será el deporte cuando se acabe el Pacto de la Concordia en 2020.

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      • SportPrototipos · enero 30

        No veo a Alfa en F1, y mucho menos con FCA y una hipotética sede fuera de Italia.

        Lo de repartir mas el pastel es obligatorio.
        Que a un equipo de zona baja le den, digamos, un 10 % mas, es un panorama distinto y que podria redefinir el asunto.

        Y con los americanos, bien podrian hacer una “clausula tope” con los circuitos. O una reduccion por contratos largos para albergar GP’s. Otro asunto no menos importante: reducir los costes logísticos, racionalizando el calendario en cuanto a citas (a distancias entre GP’s, que no es lo mismo un japon sepang australia que un bahrein usa sepang, por ejemplo). Pero es practicamente imposible, por desgracia.

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      • diezcilindros · enero 30

        Yo sí que me imagino a Alfa en F1, pero como digo: no antes de 2021 y no fuera de Italia.

        Me interesa muchísimo lo de la racionalización logística. Los principales problemas de los que se queja la “parte oculta” del mundillo (mecánicos, etc.) son el número de vuelos transoceánicos y los días que se pasan fuera de casa. Es muy difícil compaginar ambas cosas: si ponemos carreras como Australia y Malasia juntas en el calendario y con 7 días de diferencia entre ambas, nos ahorramos dos vuelos enormes (de Londres-Melbourne-Londres-Sepang-Londres se pasa a Londres-Melbourne-Sepang-Londres) pero impides que la gente vuelva a casa entre los dos GGPP. Además, en dos carreras seguidas obligas a “duplicar” muchos suministros, sobre todo los que se trasladan por barco que es mucho más barato: tendrías que hacer desde Londres un envío a Melbourne y otro a Sepang, lo cual efectivamente duplica los costes.

        Evidentemente hay que echar números. Desde el desconocimiento, a mí me parece más atractivo tener las carreras seguidas y ahorrarse dos vuelos (jet-lag, tiempo perdido…), pues el balance de cosas buenas y malas me parece positivo. Y sobre todo desde el punto de vista medioambiental: ahorrarse un vuelo transoceánico compensa el CO2 y otras emisiones de unos cuantos Grandes Premios…

        Me encanta cuando surgen debates paralelos en los artículos ^^.

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        • SportPrototipos · enero 30

          Me alegra ver que coincidimos en gran medida.

          Aunque echando la vista atrás, no me gustaría ver grupos como Alfa Romeo o Lamborghini arrastrándose con aquellos lentos V12 como hace 20 o 25 años.

          El que si me generaría gran interés en su imaginaria vuelta sería Yamaha o Mugen-Honda (semi independiente de Honda, cosa que lamentablemente en esta era Turbo no se ha dado). Ambos lograron resultados bastante correctos para su pequeña presencia.

          Respecto a la logística, es preferible “empalmar” dos semanas fuera y luego poder estar con allegados varios dias seguidos, y no estilo correcaminos. Si bien supone duplicar virtualmente la logística, se puede obtener mayor flexibilidad en ella.

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