La leyenda de Il Commendatore

(Fuente foto de portada: motorauthority.com)

La personalidad más enigmática y cautivadora de la historia del deporte, Enzo Ferrari era una de esas personas que con su mera presencia alteran la atmósfera a su alrededor. Sus ojos, ocultos tras unas gafas de sol después de la muerte de su hijo Dino, fueron testigos de historia viva del automovilismo, y su modo de entender la competición le convirtió en leyenda. Mañana cumpliría 119 años el fundador de la escudería más grande de la Fórmula 1.

————————————————-

Enzo Anselmo Ferrari del Piero ya nació siendo especial. El 18 de febrero de 1898 vino al mundo en la ciudad italiana de Módena, pero una nevada monumental impidió a su padre acercarse al registro e inscribir su nacimiento hasta dos días después. Desde entonces, Enzo decidió no llegar tarde nunca a ningún sitio. Y si de ir rápido se trata, el automovilismo era el mejor lugar. No obstante, antes de la devoción venía la obligación: la Primera Guerra Mundial le llevó a la división de artillería, pero la “gripe española” de 1918 acabó con la vida de su padre y de su hermano, y también afectó al propio Enzo, quien, enfermo, fue mandado de vuelta a casa. Entonces pudo poner en marcha su sueño. Primero se metió a piloto, como ha sido habitual en los grandes dirigentes del siglo XX, y ganó la I Coppa Acerbo, en 1924. Pero al año siguiente, Antonio Ascari (padre del bicampeón del mundo de F1 Alberto) falleció tras un grave accidente en Montlhéry, y eso echó para atrás al joven Enzo. Decidió bajarse del volante y sentarse en los despachos, el lugar donde verdaderamente nacería la leyenda y convertiría a un apellido tan vulgar como Ferrari (“Herrero” en España) en una marca legendaria.

“Cuando usted compra un Ferrari, está pagando por el motor. El resto se lo doy gratis”

20170217 Ferrari joven

El joven Enzo Ferrari, en su faceta de piloto en los años 20.
(Fuente: univision.com)

Inicialmente, Ferrari estuvo asociada a Alfa Romeo, la marca que iba a hacerse con sus servicios tras la victoria en la Coppa Acerbo, y en el fondo la Scuderia no era más que la marca con la cual corrían los coches fabricados por Alfa, hasta que la sociedad milanesa decidió hacerse cargo de sus aventuras en el motorsport y absorbieron a Ferrari. Enzo, visiblemente molesto por la decisión, abandonó el puesto de director deportivo que le habían reservado y fundó Auto-Avio Costruzioni, una empresa que fabricaba piezas de aviación y también para otros equipos, y con la que podía saltarse la prohibición impuesta por Alfa Romeo de usar su nombre para construir coches durante los siguientes 4 años. Sin embargo, la guerra volvió a cruzarse en su camino: un bombardeo aliado en la Segunda Guerra Mundial acabó con su fábrica de Módena, pues estaba al servicio de Benito Mussolini para el bando del Eje, y Ferrari decidió empezar de nuevo: traslado de la sede al pequeño municipio de Maranello y fundación de una escudería propia de carreras, usando su nombre: Ferrari SpA. El problema, obviamente, era la financiación. Los grandes fabricantes como la propia Alfa Romeo tenían una división de coches de calle, así que Enzo decidió seguir ese camino y vender vehículos para costearse sus aventuras automovilísticas: Auto-Avio Costruzioni pasó a dedicarse a la fabricación de los coches deportivos más famosos del mundo, y Scuderia Ferrari sería la marca de competición. Su logotipo era un legado del aviador Francesco Baracca, quien regaló a Enzo un collar con la imagen que llevaba en su avión poco antes de fallecer en la Primera Guerra Mundial: Il Cavallino Rampante. La madre de Baracca, la condesa Paolina Biancoli, le sugirió a Ferrari usar ese logo en su honor, y le dijo que le daría buena suerte. A la vista de los resultados, está claro que la señora Biancoli tenía razón.

“El piloto que tiene un hijo pierde medio segundo por vuelta”

20170217 Peter Collins

Peter Collins pilotando el 801 de la temporada 1957. El inglés fue despedido 2 veces porque a Enzo no le gustaba su estilo de vida, aunque en ambas ocasiones fue readmitido.
(Fuente: cochesclasicosdehoy.com)

Enzo dio el salto a la Fórmula 1 tan pronto como ésta fue fundada: en 1950. La Scuderia no participó en la primera carrera en Gran Bretaña, pero sí en la segunda, en Mónaco. El piloto más destacado de su alineación, y que de hecho acabó en el podio en dicha primera carrera, era el hijo del hombre cuya muerte le quitó a Ferrari las ganas de conducir: Alberto Ascari, vástago de Antonio, fue el primer bicampeón mundial y lo hizo a bordo de un Ferrari… de Fórmula 2, pues en las temporadas 1952 y 1953 la Federación temió que hubiera muy pocos bólidos de F1 en el Mundial. La leyenda de ‘Il Commendatore’ se engrandeció gracias a la bella factura de sus máquinas y, por tanto, a la enorme cantidad de pilotos de talento dispuestos a conducir para él. Sin embargo, la tragedia con la que convivió durante toda su vida estaba empezando a marcar su carácter. En 1955 Ascari falleció, al igual que su padre, en un accidente. Seguramente, fuera su destino: ambos murieron en una curva rápida de izquierdas un día 26, con 36 años de edad, 4 días después de sobrevivir a otro impacto y dejando a una viuda con dos hijos. Y en 1956 Enzo perdió a su hijo Alfredo, “Dino”, por una enfermedad. Ferrari comenzó a distanciarse de sus pilotos para aliviar la carga emocional, y consideró que el verdadero amor había que tenerlo a sus máquinas. Enzo pasó a creer que los accidentes nunca podían ser culpa de sus coches, sino de sus pilotos, a quienes azuzaba y de vez en cuando incluso enfrentaba ficticiamente para tenerles en constante tensión y que rindieran al nivel de sus máquinas. Cuando ese estrés psicológico se transformó en que los 6 pilotos oficiales que iniciaron la campaña 1957 con la Scuderia (Peter Collins, Luigi Musso, Eugenio Castellotti, Mike Hawthorn, Wolfgang von Trips y Alfonso de Portago) fallecieron en accidentes, numerosas voces comenzaron a criticar a ‘Il Grande Vecchio’, e incluso fue juzgado por homicidio involuntario por la muerte de ‘Fon’ en las Mille Miglia. Por estos motivos, algunos grandes pilotos de la época, como Stirling Moss, jamás llegaron a correr para la Scuderia, y Juan Manuel Fangio, que seguramente se sintiera aún más grande que Enzo, sólo disputó una temporada con ellos, hasta que sus estilos chocaron (Fangio quería un mecánico dedicado exclusivamente para él y Enzo, que siempre priorizaba al equipo sobre los pilotos, se lo negó).

“La aerodinámica es para fracasados que no saben hacer motores”

20170217 Ferrari Villeneuve

Gilles Villeneuve era un arquetípico piloto de Ferrari: valiente, entregado y dispuesto a dar la vida en el circuito. (Fuente: zolotova.com)

Pero lo cierto era que sus máquinas seguían siendo las mejores, por lo cual ‘L’Ingegnere’ parecía tener razón. Sin embargo, esto cambió en 1964. Tras el título de John Surtees, el mando de la Fórmula 1 pasó a manos de los que Enzo llamaba, despectivamente, “garajistas”: los equipos privados británicos levantados por mecánicos, en lugar de la excelencia y la ingeniería que caracterizaba a Ferrari. En los años 60 y 70 la garantía del éxito era tener un motor Cosworth DFV, pero en Maranello mantenían la filosofía de fabricar su coche al completo. No reportó éxitos, y eso hizo que la situación financiera fuera cada vez más precaria, algo que obligó a la Scuderia a vender el 50% de su empresa a la gigante italiana FIAT. Enzo exigió en el acuerdo mantener el control de las actividades deportivas y siguió reclutando a los pilotos que se ajustaban a su particular filosofía. Primero fue Niki Lauda, quien devolvió la gloria a Ferrari tras 11 años sin éxitos, pero su relación se acabó el mismo día que Niki decidió no poner en riesgo su vida en Japón 1976. El siguiente en la lista fue Gilles Villeneuve, que le ofrecía a Enzo exactamente lo que él buscaba en un piloto: entrega absoluta, incluso si eso significaba la muerte, la cual encontró en 1982. Cada vez más recluido en su despacho, sin apenas conceder entrevistas y siempre cubierto por esas gafas de sol, ‘Il Commendatore’ resultaba increíblemente enigmático. Stefan Johansson, otro de los pilotos elegidos por Ferrari, alucinó el día en que fue contratado: “Fue genial, ¡era el maestro de la mística y la teatralidad! Fui llevado al edificio, no había luces, el Sol había empezado a ponerse, y entonces entré en la oficina del señor Ferrari mientras él esperaba junto a su hijo Piero [ilegítimo, Enzo hubo de esperar hasta la muerte de su esposa para reconocerle] y a Marco Piccinini [director de competición]. Todo lo que vi de aquel señor mayor al fondo del despacho era su silueta; ¡parecía sacado de una película de Fellini! Después de que Piero y Marco fueran los que más hablaron conmigo, Enzo me hizo una sola pregunta: ¿tienes hambre?“. El delicado estado de salud de Enzo hizo el resto, hasta el punto de cancelar toda actividad pública. A pesar de ello, siguió seleccionando a los pilotos personalmente. Nigel Mansell, seguramente el conductor más valiente de su generación, fue la última contratación de Ferrari.

“Es un error decir que soy un triunfador. En la vida he perdido todo; Laura, mi hijo Dino, la primera fábrica, la juventud, la buena vista, la pasión por las mujeres, muchas carreras y muchos coches”

El 14 de agosto de 1988, dos meses después de vender todas sus acciones a FIAT, Enzo Ferrari fallecía en Maranello, sin llegar a ver correr a “Il Leone” en uno de sus coches. Pero el viejo Enzo tenía aún un último truco en la manga. Apenas 4 semanas después de su muerte, se disputaba el Gran Premio de Italia en Monza. Las 11 carreras anteriores de la temporada fueron ganadas por el arrasador binomio McLaren-Honda, y las 4 posteriores a la cita transalpina también. Pero la “Pista Mágica” lo fue más que nunca. Alain Prost abandonó, víctima de un fallo de su motor, y Ayrton Senna, que veía su ventaja menguada por quedarse sin combustible, chocó con un piloto doblado y abandonó. Gerhard Berger y Michele Alboreto certificaron el doblete Ferrari y los tifosi enloquecieron. E ‘Il Grande Vecchio’ sonrió desde el cielo: la leyenda continuaba.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s