Talentos sin victorias

(Fuente foto de portada: motorsportmagazine.com)

Valtteri Bottas ganó el Gran Premio de Rusia y con ello se quitó una losa: su primera victoria. Nombres que al aficionado esporádico no le sonarán de nada, como Troy Ruttmann, Lee Wallard o Sam Hanks aparecen, como Valtteri, en el palmarés de ganadores de Grandes Premios. Sin embargo, otros mucho más conocidos como Martin Brundle, Nico Hülkenberg o Romain Grosjean no han conseguido nunca saborear el champán desde lo más alto del podio. Ganar no siempre separa a los buenos de los mejores, y es por ello que conviene honrar algunas de las figuras que, a pesar de no lograr el éxito, más calidad y fiabilidad han demostrado en la historia del deporte.

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Los fanáticos de las estadísticas disfrutan cuando un joven piloto logra batir un récord: no sólo porque se actualiza su inabordable base de datos, sino porque ven que un nuevo hombre puede reescribir los libros de historia. Sin embargo, no todos los récords son positivos: abandonos consecutivos, más veces derrotado por su compañero… La cuadratura del círculo se logra cuando se considera un récord que es a su vez una buena y una mala noticia. Y el más claro es ese que empieza con “Más” y acaba con la coletilla “…sin ganar”. Numerosos pilotos han hecho todo lo que estaba en su mano, incluyendo lidiar con coches subóptimos, pero sin poder probar las mieles de la victoria. En algunos casos han superado los registros de longevidad y otros éxitos parciales de incluso algunos campeones del mundo, pero la mala suerte o la falta de oportunidades impidieron que estos conductores se congrasasen. Evitaremos referirnos a las grandes incógnitas cuyas vidas fueron segadas, como Roger Williamson o Stefan Bellof, y hablaremos de verdaderas certezas: los pilotos que demuestran que se puede ser un hombre de éxito en la Fórmula 1 sin cumplir el objetivo último de ganar una carrera.

Andrea de Cesaris teniendo un accidente… de los gordos. Y le costó un despido. (Fuente: gtxforums.net)

Más carreras sin ganar: Andrea de Cesaris (208): puede que un piloto al que apodasen “de Crasheris” no prometa mucho. Y si uno atiende a su nefasto registro de carreras acabadas (incluyendo un récord de 18 abandonos consecutivos), aún menos. Y ya si consideramos que en su primera temporada completa se estrelló nada menos que 19 veces, hasta el punto de que el equipo le retiró antes de salir a una carrera por miedo a que dañase una vez más su monoplaza, la incomprensión es absoluta. Pues algo tendría Andrea de Cesaris para aguantar 208 carreras en la Fórmula 1 (más que el 88% de campeones del mundo), ¿no? En efecto: la realidad es que Andrea era increíblemente rápido… pero terriblemente inconstante y, claro, propenso a los accidentes. Tras debutar con Alfa Romeo en 1980, entró nada menos que en McLaren para la temporada siguiente, pero su temporada fue horrible, destrozando chasis por doquier y teniendo que sufrir en Holanda el escarnio de ni siquiera poder salir porque su equipo no deseaba otro choque. Volvió a Alfa en 1982 y demostró que era tan rápido como el que más, logrando una pole en Estados Unidos (que, por supuesto, de nada sirvió) y un podio en Montecarlo. Y al año siguiente logró dos segundas plazas en un coche con el nivel equivalente de 2017 de un Toro Rosso. ¿El problema? Que en esas primeras 3 temporadas y pico, había disputado 48 carreras y apenas había podido completar 14, y la mayoría de las veces en que no lo hizo fue por accidentes de su responsabilidad. Ante semejante falta de fiabilidad, “de Crasheris” fue pasando de equipo en equipo, mientras cada uno de ellos creía ser capaz de moldearle y poder sacar todo su potencial. Pero Andrea siguió coleccionando registros para la historia: en 1985, fue despedido por Ligier tras el accidente del anterior vídeo porque no podían permitirse pagar tanto dinero en reparaciones de chasis; en 1986, con Minardi, abandonó todas las carreras menos la penúltima; en 1987, sólo acabó una y lo hizo en el podio (!). Con los años, el piloto ganó en consistencia y los equipos mejoraron su fiabilidad, y eso le permitió notables temporadas como 1991, puntuando en 4 carreras consecutivas con el debutante Jordan. Su eterna carrera acabó en Sauber, la 10ª escudería por la que pasaba, y lo hizo a su mejor estilo: retirándose en todas las carreras menos 2, y logrando la hazaña de puntuar en ambas. Antes de terminar el año puso fin a su trayectoria y dejó tras de sí 14 años en los que demostró que, cuando nada salía mal (1 pole, 1 vuelta rápida, 5 podios), era tan rápido como el que más… pero el 95% del tiempo restante abandonaba entre amasijos de hierro.

Su barba creó moda en el paddock. Lástima que no la convirtiera en ganadora. (Fuente: autoandrive.wordpress.com)

Más podios sin ganar: Nick Heidfeld (13): como no podía ser de otra forma, la Fórmula 1 tenía que destinar la superstición más famosa, el número 13, para alguien que a pesar de intentarlo hasta la extenuación no consiguió el hito de ganar un Gran Premio. Después de arrasar en las categorías inferiores, “Quick Nick” debutó en la F1 en el horriblemente gestionado equipo Prost y no sumó un solo punto, pero impresionó lo suficiente a Sauber para contratarle en 2001 y, de paso, batir a un tal Kimi Räikkönen (que debutaba ese año), consiguiendo en Brasil el primer podio de su trayectoria. Sin embargo, Sauber poco a poco fue empeorando y la carrera de Nick quedó algo opacada, hasta el punto de que en 2004 tuvo que aceptar un pésimo volante en Jordan, al que metió de forma milagrosa dos veces en los puntos. Williams le reclutó para un desempate en la pretemporada de 2005 entre él y Antônio Pizzonia para el segundo volante de Grove, y el alemán ganó. Sin embargo, la suerte no le sonreiría: fue justo a llegar a Williams en el inicio de su decadencia, el año de la ruptura con BMW. El gigante alemán, no obstante, le reclutó para su nuevo equipo, que debutaba en 2006, y con él llegó por fin el mejor Heidfeld. Acabó 5º en 2007, batiendo al reputado Robert Kubica, y subió hasta en 4 ocasiones al cajón en la siguiente temporada. Su velocidad en clasificación no era impresionante, pero los domingos se motivaba y lograba pasadas descomunales (minuto 7:23) o amargaba al mismísimo Fernando Alonso, o bien reteniéndole o bien adelantándole por dentro o por fuera. Pero la primera victoria seguía siendo esquiva. Y 2009 debería ser el año: BMW se puso como objetivo el título. Sin embargo, el F1.09 fue un desastre y Nick perdió el tren. Dos temporadas incompletas con Sauber y con Lotus Renault pusieron fin a una trayectoria notable, con 13 cajones, 1 pole, 2 vueltas rápidas y 259 puntos… pero sin victorias.

Chris Amon. El mejor piloto que jamás ganó una carrera.
(Fuente: mzmotorracing.co.nz)

Más poles, vueltas rápidas y giros en cabeza sin ganar: Chris Amon (5, 3, 183): con todos ustedes, el piloto más desafortunado de la historia de la Fórmula 1. Chris Amon, el hombre que “si se hiciese enterrador, la gente dejaría de morir“, según Mario Andretti. Amon logró las mismas poles que Keke Rosberg, las mismas vueltas rápidas que Jochen Rindt y más vueltas lideradas que Phil Hill. Es decir, tenía registros de campeón del mundo. Sin embargo, no sólo no consiguió nunca ese entorchado, sino que ni siquiera pudo celebrar una simple victoria. ¿Cómo es esto posible? Amon emigró desde Nueva Zelanda gracias a que el mítico patrón Reg Parnell le vio en una carrera local y se lo llevó a Inglaterra, la cuna del motorsport. Corrió inscrito por el propio Parnell durante sus primeras temporadas de Fórmula 1, antes de buscar una aventura en 1966 con Cooper e incluso con su propio equipo. Enzo Ferrari, prendado de su rapidez y capacidad para reglar el coche, le encontró acomodo en una de sus máquinas para 1967, y por fin llegarían los resultados: 4 podios y 5º en la clasificación general. Pero 1968 sería el año definitivo para Amon… porque le marcaría para siempre. El Ferrari 312/67 (y su sucesor, el 312/68) eran coches suficientemente competitivos como para que un talento como Chris les llevase a la pelea por el campeonato. Amon sumó 3 poles consecutivas en España, Bélgica y Holanda (la Scuderia no acudió a Mónaco por motivos de seguridad; el año anterior perdieron a Lorenzo Bandini), pero entonces las meigas se cebaron con él: la bomba de combustible, el radiador y todas las piezas imaginables fallaron y dejaron al neozelandés con un exiguo botín de un solo punto en esas tres carreras. Más adelante, en Italia, iba liderando cuando se encontró aceite derramado en pista y se estrelló en un espeluznante accidente. Y en el siguiente GP, Canadá, tras dominar la carrera a pesar de un embrague imperfecto, la transmisión falló a 17 giros del final. Entre 1969 y 1972 siguió acumulando podios y poles que demostraban su enorme talento, pero siempre se rompía algo en el coche que le impedía sumar una victoria (aunque, para mayor recochineo, sí que las lograba en carreras no puntuables). Las dos P1 en parrilla que logró en esta etapa vuelven a sintetizar su trayectoria: en Italia 1971, la mítica carrera decidida con 5 pilotos en 61 centésimas, de nuevo iba en una confortable primera posición hasta que a 9 vueltas de la bandera a cuadros se desprendió su visera y tuvo que aminorar por precaución. Y en Francia 1972, tras partir desde la pole y liderar sin problemas, un repentino pinchazo le hizo detenerse y perder toda opción de victoria, aunque remontó hasta la 3ª plaza batiendo el récord de la pista. Más tarde confesaría que ese día se rindió y nunca estuvo “al 100% desde entonces“. En definitiva, un supertalento con un gafe irracional. Pero Chris, fallecido el pasado año, decía que en absoluto había tenido mala suerte. “Realmente soy el afortunado; más que Jimmy [Clark], que Jochen [Rindt] y Bruce [McLaren], y Piers [Courage], Bandini, Scarfiotti, Siffert y Cevert“. Y visto así, en una época en la que sobrevivir parecía incluso más complicado que ganar, sin duda Chris tenía razón.

En general, la mala suerte o la falta de coches capaces ha dejado las carreras de numerosos pilotos de talento en un lugar muy inferior al que debería. Y actualmente este fenómeno parece darse con más frecuencia. Valtteri Bottas se quitó en Rusia una losa de encima al vencer su primer GP, y superar así a los de Cesaris, los Heidfeld o los Amon, pero el actual statu quo de la Fórmula 1 hace que ganar sea increíblemente complicado y sólo accesible a un coto cerrado de pilotos. Pilotos como Nico Hülkenberg, Sergio Pérez o Romain Grosjean están pasando el ecuador de sus carreras, han demostrado sobradamente su talento, y sin embargo la opción de que siquiera suban a un podio parece remota, qué decir conseguir una victoria. En otros tiempos, seguramente habrían tenido opciones de estrenar su casillero de triunfos porque la fiabilidad era menor y las alternativas estaban a la orden del día. Pero hoy hay más opciones de las deseables de que estos chicos, que han ganado numerosos trofeos en categorías inferiores, se queden sin probar la vista desde lo más alto del podio en la F1.

¿Quién de estos pilotos conseguirá antes su primera victoria? Vota en nuestra encuesta y deja un comentario con tu opinión.

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6 comments

  1. René Herrera · mayo 6

    Como siempre muy buenos articulos, no hay muchos en su página pero cada artículo que publican es de calidad. Sigan así y ojalá que poco a poco puedan ir publicando un poco más. Éxito!!!

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    • diezcilindros · mayo 6

      Muchas gracias por vuestras palabras, como siempre ^^.

      Ten en cuenta en este caso que esta página sólo la lleva una persona, y lo hace en su tiempo libre fuera del trabajo. El ritmo no puede ser muy superior ^^.

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      • René Herrera · mayo 6

        Ya entiendo, pensaba que eran un equipo, esto solo hace que tu trabajo impresione más!!!
        Una pregunta más, respecto a la encuesta que pusiste, tu quien crees que sea el piloto que logré su primera victoria?

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        • diezcilindros · mayo 6

          ¡Qué pregunta tan difícil! Hay 1 volante en Mercedes y 2 en Ferrari que acaban contrato este año. Dando por hecho que Hülkenberg seguirá en Renault, creo que si Bottas, Vettel y/o Räikkönen abandonan su equipo su sustituto será el mejor colocado para ello. Lamento no poder mojarme más, pero es que yo en las encuestas sólo pongo preguntas difíciles ^^.

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          • René Herrera · mayo 7

            Jaja, concuerdo contigo y el que llegue a uno de esos equipos es quien tiene más posibilidades, la pregunta sería. ¿Quien llegará y a qué equipo lo hará? Y que piloto dejará esa butaca libre?

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  2. Artemio · mayo 7

    Por su consistencia y talento en pista el próximo en ganar un gran premio debe ser Sergio “el Checo” Perez. aunque checo tiene un andicab en contra al ser latinoamericano y no europeo. Ojalá y eso no limete su llegada a un equipo top como Ferrari o Mercedes. Saludos

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