Un choque para llorar

(Fuente foto de portada: redbull.com)

De las decenas de grandes imágenes que nos dejó el Gran Premio de España 2017, la más difundida en todo el mundo fue, sin duda, la del pequeño Thomas, el niño francés de 6 años que, ataviado con la gorra de Ferrari, lloró al ver que Kimi Räikkönen tenía que retirarse en la salida por un toque con Max Verstappen. Las cámaras se centraron en la tribuna para captar las emociones del joven tifosi, pero en diezcilindros decidimos movernos unos metros más abajo y ver qué pensaron Kimi y Max de su enésimo encontronazo en pista.

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En la Fórmula 1 todos los abandonos son decepcionantes, pero hay tres tipologías que se llevan la palma: los que ocurren liderando la carrera, los que suceden en la última vuelta y los que, como ayer, se producen en la primera. Todo el trabajo del fin de semana se va por el sumidero en apenas 15 segundos. Y en el caso que nos atañe, así fue con Kimi Räikkönen y Max Verstappen. Tras partir desde la 4ª y 5ª posiciones, ambos confiaban en que una buena actuación les catapultase al podio. Sin embargo, su entrada en la curva 1 en paralelo con Valtteri Bottas hizo que los límites de la física actuaran en su contra. Permítannos una licencia poética para tratar de averiguar qué les pasó por la cabeza a estas dos personalidades tan marcadas en un fin de semana que puso de relieve el inmenso trabajo que Liberty Media está realizando para que los pilotos sean los verdaderos protagonistas del Gran Circo.

Kimi debería tener la ventaja sobre Seb en un circuito que no se adapta al estilo del alemán, pero Vettel está siendo imbatible en los coches de 2017. Räikkönen no sabe cómo ganarle. (Fuente: formula1.com)

Así pensó Kimi: qué bien, un podio en Rusia. Pues vale. Y ahora España. El jueves me toca echar un partido de fútbol contra Sebastian, Marc y otros, y también una carrera de karts. Lo de los karts, bwoah, estará pasable, pero de fútbol yo sólo sé que se juega con un balón y hay que meterlo en la portería. Me ponen de pareja a un tal Karembeu, y al final no me lo paso mal. Meto 5 goles y hasta sonrío de vez en cuando. Será felicidad. No sé. En mi primer contrato con Ferrari firmé reducir a la mínima expresión todos estos bolos y eventos de RRPP y que me dejaran libre para correr en rallys o motos de nieve. Pero se ve que ya no puedo escaquearme. De todos modos, esto de casarme de nuevo y tener un hijo me ha hecho tomarme las cosas con otra perspectiva, aunque igual he perdido medio segundo por vuelta como decía alguien. No sé quién. Al fin llega el viernes y me subo al coche. Desde pretemporada sabía que aquí iba a ir bien. Según mi ingeniero, mi pronunciado giro de volante pasado el vértice me permite llevar mucha velocidad por las curvas largas y rápidas, y con los nuevos coches y neumáticos no tengo miedo de derrapajes y degradación, porque la adherencia es muy grande. Pero vamos, que es lo que dice él. Yo no lo sé. Nunca me he fijado. Me sale solo. Es natural. Debe tener razón, porque supero a Sebastian en los tres entrenamientos libres y en la Q1. Igual hasta hago la pole. Estaría bien. No sé. Al final el coche no me responde tan bien en Q2 y Q3 y acabo 4º. De esto también me avisó mi ingeniero: en sitios como España o Gran Bretaña Vettel es vencible, pero si tiene coches de gran agarre atrás como en 2011 ó 2013 seguirá llevando la iniciativa. Pues debe ser. No sé. Al fin, se apagan los semáforos. No he salido mal. Voy a pasar a Valtteri, pero éste coge el rebufo de Sebastian y me gana. No freno mal. Parece que le voy a ganar el puesto, sí. Vaya, ahora sale por la izquierda un Red Bull. No tengo sitio. ¡Bang! No tenía sitio. Bwoah, pues estoy fuera. Esto son las carreras. No tiene sentido lamentarse. Si el día de mi carrera deportiva que más enfadado tenía que estar apenas hice un pequeño gesto, tampoco merece la pena perder tiempo con esto. Por mucho que haya sido, otra vez, este chaval de Red Bull. En fin. Quiero irme a casa, pero me dice el equipo que me quede a saludar a un niño francés. Me cuentan la historia y accedo. Ahora sé lo que vale hacer feliz a un pequeño. Esta mañana he leído en la prensa que el niño había contado su versión a los periodistas: “Kimi me dijo algo, pero no le entendí“. Debe ser eso por lo que me dicen siempre que hablo para el cuello de mi camisa. No sé.

Mientras duró, Max Verstappen demostró estar muy por encima de Daniel Ricciardo en esta clase de pistas. (Fuente: formula1.com)

Así pensó Max: papá me dice que tenga paciencia, pero me es muy difícil. Además, me da que entre bastidores él tampoco la tiene a la hora de gestionar mi carrera. Al fin y al cabo, somos pilotos de Fórmula 1, y esto va de ir rápido. Por tanto, eso de no estar peleando por el campeonato este año me va a producir urticaria. A nada que hubiéramos seguido como el año pasado, que subí a unos cuantos podios y enseñé lo mejor de mi talento, podríamos haber hecho algo contra esta vulnerable Mercedes. Pero en fin, este año no va a ser. Así que me queda fijarme en batir a Daniel. Dicen que tu compañero es el que te da de comer, y si quiero alcanzar un volante ganador tengo que acabar con él. Y este año, de momento, no me están saliendo mal las cosas. Le vencí en China aun cayendo en Q1, iba por delante de él en Baréin antes de que me fallaran los frenos, y tanto en Australia como en Rusia me aproveché de sus problemas. Y ahora viene España, ¡bien! Buenos recuerdos. Es un circuito que me gusta y tiene bastante ambiente. Y además, leyendo los datos de la telemetría, parece que aquí es donde más supero a Dan. Yo no puedo frenar tan tarde como él, si lo hago me paso. Pero lo que sí se me da mejor es rotar el coche antes y salir escopetado de las curvas. Aprovecho mucho mejor el agarre y soy capaz de llevar más velocidad. En sitios rítmicos como el sector 1, o en curvas seguidas de rectas como Campsa, no hay color. Y en esta pista apenas hay frenadas de 5 G, así que Dan no tiene nada con lo que competir conmigo. ¡Toma! Le venzo en FP1, FP2, FP3, Q1 y Q2. Ahora, a evitar que él lo haga en Q3 como ocurrió el año pasado. Pero estoy confiado. El coche ha mejorado bastante a una vuelta: ahora siento que las gomas se ponen a tono y puedo aprovechar ese agarre por las curvas. ¡Vamos! 1:19.7, a sólo medio segundo de la pole y otro tanto por delante de Daniel. Una distancia sideral. Espero que el equipo vea que soy el número 1. Pero me preocupa que en carrera seremos lentos. Si quiero optar al podio, sí o sí tengo que salir 3º de la primera curva. Los Ferrari arrancan mal, así que confío en pasar a Räikkönen y luego frenar supertarde para quitarme a alguien de encima. Vamos, vamos, ¡ya! Buena tracción… pero también de Kimi. Bff, va a estar difícil. Todos se van por dentro, jugúemonosla por fuera. Veo a un Mercedes bastante bloqueado que levanta el pie, y Kimi también. ¡Ésta es la mía! Bien, bien, aguántalo sobre las virutas… ¡¿qué hace?! ¡Me ha dado! ¡¿Qué hace Kimi?! Madre mía… ¡luego dice de mí! Ala, suspensión rota… uy, me he reincorporado un poco mal a la pista… me da igual, macho, la carrera destrozada por su culpa. Pues nada, a casa. Ahora veo la repe y es que Bottas no da nada de espacio. Estos chicos… luego dicen que si soy peligroso, pero podían mirarse en un espejo. Y encima Daniel en el podio… ¡qué poco me gusta Barcelona!

En el fondo, el accidente fue inevitable, y más en Barcelona. Veníamos de ver 0 adelantamientos en Rusia y muchos temían que, si no los hacían en la curva 1, no los harían jamás. Por ello, Kimi no dejó nada de sitio a Valtteri; por ello, Bottas no pudo hacer otra cosa que chocar contra Räikkönen; por ello, el #7 salió despedido hacia el exterior; por ello, un Verstappen desesperado por ganar plazas estaba intentando un optimista adelantamiento por fuera; por ello, Kimi chocó con Max en un nuevo incidente entre ambos. Y por ello, el niño ferrarista lloró. Pero al final, lo hizo de alegría. No sólo porque conoció a su ídolo Räikkönen, sino porque desde este día permanecerá por siempre enamorado de la Fórmula 1, un deporte que en 2017 tal vez esté siendo más grande que nunca.

¿Quién crees que tuvo la culpa en el accidente de la salida? Vota en nuestra encuesta y deja un comentario con tu opinión.

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3 comments

  1. numancia54 · mayo 16

    Me ha gustado como te has metido en la cabeza de estos dos chicos.
    Buen artículo con un enfoque muy original.

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  2. Gerard Pujol · mayo 16

    Gran artículo. Yo creo que es un lance de carrera pero que Bottas era el único que podía evitarlo, asumiendo la pérdida de posición y frenando un poco antes. De todas formas me parece bien que no hayan sancionado a nadie, teniendo en cuenta las circunstancias. Añadir que Kimi y Ferrari tuvieron un gesto muy bonito y de los que crea afición, aunque hoy el chico ha dicho que no entendió nada de lo que dijo el piloto finés.

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    • diezcilindros · mayo 16

      Bastante de acuerdo. Yo suelo decir “la culpa es de X, pero no le sancionaría”; en este caso, creo que ni siquiera puedo decir que la culpa sea de alguien: sí, tal vez Valtteri podía haber ido más despacio, pero tampoco Kimi le dejó más sitio que el piano interior… para mí es claramente un incidente de carrera, cosas que pasan.

      Lo del niño lo mencionamos en el texto. Entre la voz monocorde de Kimi y que el nene no sabía nada de inglés, la verdad es que debió quedarse igual xD.

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