El fin de una racha

(Fuente foto de portada: GPUpdate.net)

Tras 18 carreras consecutivas puntuando (y ser el único equipo que había metido a sus dos coches en puntos en todos los GGPP de 2017), Force India salió sin premio de Mónaco. A pesar de que durante todo el fin de semana demostraron un ritmo suficiente como para puntuar, ninguno de sus dos pilotos completó su actuación más lúcida: Esteban Ocon falló el sábado y Sergio Pérez (otro que se quedó sin racha: no hubo 16ª carrera seguida sumando puntos) lo hizo el domingo. Por un lado, ¿qué salió mal? Por otro, ¿es algo como para preocuparse para el resto de temporada?

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Force India había comenzado la temporada 2017 como tantas y tantas veces: sumando más puntos de los que su coche, por rendimiento puro, debería dar. Es habitual que en las primeras carreras de cada año los bólidos de Silverstone adolezcan de falta de velocidad (siempre hacen referencia en el equipo a “falta de correlación con el túnel de viento”, “exceso de peso”…), pero el nivel de sus pilotos y su capacidad para aprovechar al máximo todos los momentos que deja cada Gran Premio les permite sumar puntos que, más adelante, cuando el coche mejora y se convierte en lo que debió ser desde un primer momento, saben a gloria. Este año estaba resultando muy similar: hasta Rusia, el VJM10 parecía muy apurado como para meterse en el top-10 tanto los sábados como los domingos, pero tanto Sergio Pérez como Esteban Ocon consiguieron acabar en los puntos sin fallar. Desde Sochi, el VJM10 mejoró y Force India se salió del mapa: 14 puntos en Rusia, 22 en España dos semanas después. Así que cuando llegaron a Mónaco, todos esperábamos que repitieran una gran actuación, habida cuenta del talento de sus dos pilotos. Sin embargo, todo fue de mal en peor.

El fin de semana de Esteban Ocon tomó mal cariz desde los terceros libres. (Fuente: GPUpdate.net)

El ritmo estuvo ahí en los libres: Pérez parecía justo a rebufo de Sainz, candidato a la P7 en parrilla. De hecho la consiguió, si bien Carlos se le coló y el que falló fue Lewis Hamilton. El problema vino en el otro coche, el de Esteban Ocon. El francés, con su estilo “a lo Lewis” (o incluso “a lo Nico”, ya que ha heredado el volante de Hülkenberg sin que se aprecien las diferencias), con mínimo movimiento de volante y aplicación progresiva del mismo, debería haber ido bien en Mónaco, un sitio donde se premia la finura. Pero quedarse en eso sería obviar que, en el fondo, 2017 era la primera vez que el #31 visitaba este circuito urbano, y aunque ya había visitado Macao o Pau, nada prepara para Montecarlo como el propio Montecarlo. Y que, qué narices, Esteban sólo tiene 20 años y ni una temporada completa en Fórmula 1: los errores son normales e incluso necesarios para aprender. En este caso, su pecado de juventud fue estrellarse en la delicada chicane lenta de la Piscina, cuya remodelación en 2016 creó una entrada de curva más rápida y, por tanto, más peligrosa. El incidente de Esteban fue una fotocopia de todos los habidos aquí: roce con el muro interior en la de derechas, pérdida de la dirección e incapacidad de girar para la siguiente de izquierdas, con el consiguiente recto contra el muro. Un accidente en la FP3 le pasa hasta a los mejores, pero sin duda eso lastró su preparación para la clasificación, pues su equipo tuvo que reparar el bólido a prisa y corriendo y Ocon tuvo que salir a clasificar en un estado de estrés. No consiguió salvar el corte: desde la 16ª plaza (15º por la sanción a Jenson Button), tendría un duro domingo por delante.

Sergio Pérez vio un hueco para adelantar a Daniil Kvyat. Pero en Mónaco los huecos no son lo que parecen. (Fuente: marca.com)

La salida de los dos Force India fue totalmente estándar: mantuvieron sus plazas en los lugares 7º y 15º, pero Pérez comenzó su “GP horribilis”: tras intentar poner nervioso a Sainz en la salida, el mexicano erró en Fairmont y rozó su alerón delantero con el difusor del #55, dañando su VJM10 y a la postre provocando que la pieza se balancease y empeorase el comportamiento del coche. Se vio obligado a parar pronto, vuelta 16, y desde ahí tuvo que aguantar con paciencia una larga carrera. Por su parte, Esteban había ganado 2 plazas en un solo giro: una por el tempranero abandono de Nico Hülkenberg y la otra por el mencionado incidente de su compañero. Totalmente taponado por Felipe Massa, intentó un undercut parando relativamente pronto. Su vuelta de salida fue muy buena y el brasileño no estaba rodando nada rápido, así que había una opción, incluso sabiendo lo buenos que son los pit stops en Williams. ¿Habría salido delante? Nunca lo sabremos. Ocon, como también le ocurriera a Kevin Magnussen, pinchó su neumático por culpa del asfalto levantado en la curva 1 y tuvo que hacer una segunda parada que definitivamente enterró sus opciones. La única opción de puntos pasaba a ser de nuevo Pérez, quien logró la proeza de realizar un adelantamiento en pista (a Lance Stroll, tras 18 vueltas de persecución) y ahora aguardaba en 11ª posición, tras Stoffel Vandoorne. El Safety Car le dio la opción de cambiar neumáticos (mientras que en McLaren no anduvieron tan listos) y en la resalida atacó al belga en Sainte Dévote. Checo cogió el interior y eso implicó que no hubiera sitio para dos: Stoffel chocó contra las protecciones y el #11 se quedaba con el punto. Pero el mexicano no se iba a detener ahí: fue aún más lejos e intentó una maniobra todavía más agresiva sobre Daniil Kvyat en la Rascasse, con el resultado esperable: en el primer vértice había un hueco… pero en el segundo éste desapareció, cuando Pérez ya iba por ahí. El típico toque de Mónaco cuando un piloto se tira desde muy lejos y el de delante no se lo espera. La carrera de ambos quedó destrozada, Sergio se llevó una sanción de 10 segundos a posteriori y gracias, porque en la práctica no tuvo efecto; peor hubiera sido una penalización para Canadá. Quedaban 13 supervivientes… y los dos Force India eran 12º (Ocon) y 13º (Pérez). En definitiva, este no iba a ser su día. Todas las rachas de puntos consecutivas iban a llegar a su final en este preciso instante.

¿Hay alguna conclusión que extraer de Mónaco? En principio, no hay malas noticias: el coche pareció rápido, no se le adivinan puntos débiles excesivamente marcados y en definitiva el ritmo fue similar al de una pista totalmente distinta y más completa como Barcelona: el VJM10 tiene buena pinta. Así que lo único negativo fue no poder transformar, por primera vez en mucho tiempo, el rendimiento en puntos. Para un equipo que lleva más unidades que Toro Rosso y Williams juntos, esto puede considerarse un pequeño accidente. Si acaso, desveló cierto grado de impulsividad (¿o más bien frustración?) en Checo cuando las cosas no salieron tan bien como durante los meses anteriores, y también nos sirvió para recordar que Esteban es un piloto en formación que aún tenía que pasar por el trago de su primer Montecarlo. Detalles bastante menores que no deberían preocupar si Force India va a Montréal y consigue un nuevo resultado de postín: un doble final en los puntos estaría bien para superar la complicada resaca de Mónaco.

¿Crees que Force India se recuperará puntuando con ambos coches en Montréal? Vota en nuestra encuesta y deja un comentario con tu opinión.

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