Corrigiendo la decepción

(Fuente foto de portada: derapate.allaguida.it)

Esperábamos mucho de Red Bull. Queríamos ver una alternativa a Mercedes y pensábamos que los de Milton Keynes serían favoritos a ello con la nueva normativa, que prioriza la aerodinámica. Sin embargo, desde su puesta en escena el RB13 nos pareció demasiado simple, y la tabla de tiempos no engañó: no podrían pelear por el título. Pero con una formidable pareja de pilotos consiguieron salvar los muebles y poco a poco se acercan a los 2 grandes. Red Bull está a punto de volver.

————————————————-

Red Bull ganó ambos campeonatos durante 4 años consecutivos, pero en el evidente binomio piloto-ingeniero muchos señalaban al segundo como el principal responsable de los éxitos. Esto era una novedad en la Fórmula 1, pues todos nos acordamos más de Niki Lauda que de Mauro Forghieri; más de Ayrton Senna que de Phil Nichols, y por supuesto más de Michael Schumacher que de Rory Byrne. Pero en esta ocasión, muchos preferían señalar a Adrian Newey antes que a Sebastian Vettel. Y eso sólo puede hablar bien del ingeniero británico. El ideólogo del difusor soplado (o al menos el que consiguió, junto a Renault, que funcionara cuando no se apretaba el acelerador), que hizo que Red Bull tirase de talonario para arrebatárselo a McLaren, era la principal esperanza de la afición para que, en 2017, alguien pusiera fin a la tiranía de Mercedes. El 26 de febrero, cuando ya se habían presentado las Flechas de Plata y el nuevo Ferrari, Milton Keynes enseñó al mundo su nueva creación. Y, al instante, nuestro gesto tornó en decepción.

Sólo en sitios como Hungría se camufla el déficit de Renault, si bien el chasis no es perfecto. Pero va mejorando…
(Fuente: thecheckeredflag.co.uk)

Presentando el RB13 a las 13:13 horas, ellos mismos tentaron a la mala suerte, y el aspecto del nuevo bólido angloaustriaco ya nos hacía presagiar que no sería un año de dicha. Abrumados por las espectaculares novedades del W08 y el SF70H, el nuevo Red Bull era un coche muy simple. Todos los expertos señalaban la zona de deflectores, bargeboards y sidepods como la de mayor potencial de desarrollo, y justo ahí el RB13 presentaba una carrocería terriblemente sencilla. Daba la impresión (y mucho es, habida cuenta de nuestros escasos conocimientos y falta de medios) de que Newey se había centrado en buscar una línea lo más limpia posible para camuflar el déficit de velocidad punta de su motor, y que el objetivo era, a lo Mercedes, maximizar la relación downforce/drag, aunque el apoyo no fuera tan alto como el de equipos como Ferrari. La solución, en cualquier caso, se intuía escasa. Ya en pretemporada comenzaron a introducir escalonamientos en el deflector y demás elementos complejos para buscar formas de que el aire empujara para abajo la criatura. Y, como es habitual, la evolución durante la temporada ha sido frenética. En Hungría mostraron un masivo paso adelante a partir del refinamiento de esa zona central del coche, y poco a poco se van acercando a los mejores. Si a inicios de temporada la diferencia rondaba el segundo y medio por vuelta con la pole, ahora está aproximadamente en la mitad. Por supuesto, los circuitos lentos siguen siendo el lugar donde mejor van, adivinando un año más que el principal potencial del coche está en la tracción y el desempeño en esos giros de baja velocidad. Indudablemente, el chasis es bueno, pero seguramente no sea el mejor de la parrilla, y eso sí que es una relativa sorpresa. En cualquier caso, igual que en el caso de McLaren su coche no es el más eficiente pero la culpa recae fundamentalmente en su pobre motor Honda, esta vez hay que repetir el diagnóstico y decir que, si bien el RB13 no es perfecto, el motivo por el que no está peleando por el campeonato mundial es su propulsor Renault. Su MGU-K de 2016 es un lastre demasiado grande como para que puedan pensar en el título, pero de eso no tiene la culpa el señor Newey.

¿Qué quieres que le haga si todos por delante de mí fallan?“. Ricciardo se encontró la victoria en Azerbaiyán, pero se la mereció con su pasada a 3 coches a la vez. (Fuente: redbull.com)

Y a quien desde luego tampoco se puede culpar es a la explosiva pareja de pilotos que desde España 2016 desempeña sus labores para Red Bull. El que figura como “primero” y tiene su cámara de color negro es Daniel Ricciardo, quien de forma un tanto sorprendente marcha 4º en el campeonato, por delante del SF70H de Kimi Räikkönen. Por tanto, suena raro decir que Daniel lo esté haciendo mal. De hecho, lo está haciendo bien. Pero es cuando uno ve la comparativa con su compañero que entiende que ciertamente los resultados no están explicando toda la película. En carreras acabadas por ambos RB13 apenas se pueden sacar conclusiones, porque sólo han sido 3 (!), y pierde 1-2, pero en clasificación Ricciardo cede 4-7, y ese dato sí es algo más representativo. Y encima, dos de sus derrotas vienen por sendos accidentes en Q3 (Australia, Azerbaiyán) que demuestran que Daniel tiene que salirse de su zona de confort para intentar alcanzar el nivel del tipo al otro lado del box. El #3 está sufriendo con los coches de 2017 porque han anulado una de sus principales virtudes: la frenada. Ricciardo es del club de los frenadores tardíos, y como la nueva normativa disminuye la velocidad punta y aumenta el paso por curva, provoca que la distancia en la que el pie izquierdo habla se haya reducido un 10-20%, hasta el punto de que es casi imposible marcar diferencias en ese aspecto. Y tal y como demuestra Vettel, estos monoplazas parecen pilotarse aprovechando el potencial de la zaga para dar mucho gas antes del vértice. Ricciardo, al ir profundo con el freno y no realizar el equilibrismo de los Lewis o los Seb, se encuentra con que no puede traccionar pronto y tiene que inducir más giro de volante para pasar las curvas, ralentizando aún más el momento en el que dar gas sin peligro de derrapaje. En condiciones de clasificación, sin duda, está siendo más lento. Pero los domingos, cuando las frenadas se alargan y entran en juego otros factores, Ricciardo sigue en plena forma. Su instinto en carrera, su determinación para hacer adelantamientos apurando al límite, su excelente ritmo vuelta tras vuelta… todos estos motivos explican gran parte de por qué Daniel marcha con 117 puntos a pesar de abandonar 3 veces. El resto, obviamente, obedece a un buen puñado de suerte que está teniendo en algunos momentos (el caos en Bakú, la estrategia en Mónaco, los accidentes en la salida de España y Canadá…), pero en cualquier caso sigue a buen nivel.

La triste imagen recurrente en el 2017 de Max Verstappen: remolcado por los comisarios tras abandonar por problemas de fiabilidad.
(Fuente: f1fanatic.co.uk)

Otra cosa es que, tras un análisis apreciable, dicho “buen nivel” se quede escaso cuando vemos que Max Verstappen está teniendo un 2017 en el que cada vez más confirma todo lo que lleva apuntando desde su debut en Australia 2015. Y es que está llamado a ser uno de los grandes talentos de la próxima década. Si las virtudes de Ricciardo obedecen a la faceta “mental” y sus defectos a la “técnica”, la situación de la joya holandesa es totalmente opuesta. Su pilotaje es cada vez mejor y además muestra una gran capacidad de evolución y aprendizaje. A día de hoy, sentarse y ver una vuelta de Max es observar algo increíblemente bonito. Es rápido. Muy rápido. Y sin necesidad de aplicar las artes de equilibrismo de los fueras de serie. Pero no sólo lo es, sino que lo parece. No hay nada que haga mal. Frena en el punto, entra en curva con el ángulo justo, lleva mucha velocidad por el vértice y da gas lo antes posible. De veras, cuesta creer que alguien pueda hacerlo más rápido que él. Pero esto es sólo una impresión, claro: en realidad siempre hay margen de mejora, y en cualquier momento podría experimentar con una frenada tardía para llegar a ser un Hamilton. Pero de momento, parece insuperable. Entonces, ¿cuáles son los defectos de Max? Obviamente, la tabla de puntos le muestra 6º con apenas 67 puntos debido a múltiples problemas de fiabilidad (3 abandonos) y a accidentes no provocados por él (otros 2); si lo igualásemos con Ricciardo, el total de puntos debería ser más parejo y seguramente desequilibrado en favor de Max, pero eso es “F1-ficción”. Los defectos, en cualquier caso, no pueden explicarse desde el resultadismo, sino desde esa “cabeza” que, seguramente, no esté a la altura. Y es que seguramente sea su agresividad mental la que más problemas le haya causado en sus 51 carreras en Fórmula 1. Su propensión a los choques sigue más o menos constante desde su debut, y ese es un hándicap importante. En las primeras vueltas va con el cuchillo y eso le cuesta algunos disgustos. Sus cambios de dirección en frenada, su escaso respeto por los límites de la pista en pleno duelo y sus ataques desde larga distancia componen un cuadro peligroso: encontrarse con Max en pista es un marrón para cualquier piloto, para lo bueno y para lo malo. Pero es precisamente eso lo que le convierte en un auténtico personaje con miles de aficionados. Y debajo del personaje, no lo duden, hay un auténtico fuera de serie.

El escaso rendimiento del RB13 nos ha “robado” en parte el duelo entre estos dos grandes talentos, que tanto prometía en 2016. Si a estas dos personalidades tan diferentes se le hubiera añadido la tensión por el título, el cóctel habría sido tan explosivo que habría pasado a la historia. Pero en cualquier caso merece la pena echar un ojo y ver cómo se las están gastando; a mi izquierda, Ricciardo, el rey de la determinación en carrera; a mi derecha, Verstappen, el talento técnico que no hace prisioneros. Afortunadamente, parece que poco a poco Newey y compañía les están proporcionando un coche cada vez más capaz de pelear por cosas grandes. No será en 2017 (salvo Singapur y sitios similares), pero sí para 2018 y sucesivos. ¿Quién no querría a estos dos fueras de serie  pegándose por conseguir el entorchado mundial?

¿Cómo valoras la temporada de Daniel Ricciardo y Max Verstappen? Vota en nuestra encuesta y deja un comentario con tu opinión.


 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s