Al invierno con una sonrisa

(Fuente foto de portada: motorsport.com)

Renault consiguió en Abu Dabi la 6ª posición en el campeonato de constructores. In extremis, la Régie consiguió un pequeño extra monetario para afrontar el invierno. ¿Pero cómo puede valorarse en global el segundo año del proyecto a 5 años vista? Al fin y al cabo, el objetivo era acabar entre los 5 primeros. El RS17 sólo dio impresión de conseguirlo en la segunda mitad de la temporada, pero ni la fiabilidad ni el segundo piloto colaboraron lo suficiente. Para solucionar esto último ficharon a Carlos Sainz; ¿podrán mejorar su unidad de potencia para conseguir el primer podio la próxima temporada?

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El ambiente en Renault era relativamente festivo al acabar el pasado Gran Premio de Abu Dabi. Con una sólida actuación de su primer piloto, los 8 puntos de la 6ª posición permitieron a los franceses escalar hasta dicha plaza en el campeonato de constructores, tras una pelea cerrada con Toro Rosso y Haas. Sin embargo, el 21 de febrero Jérôme Stoll, presidente de Renault Sport, decía lo siguiente en la presentación del RS17: “El objetivo es muy simple: ya que tenemos por primera vez un coche que ha sido desarrollado por nosotros, esperamos ser quintos“. Incluso el 22 de julio, en Silverstone, cuando la Régie marchaba en una pobre 8ª plaza, Cyril Abiteboul, el director ejecutivo, lo confirmaba: “Nuestro objetivo no ha cambiado desde el inicio de la temporada y no es otro que finalizar en el 5º puesto del Mundial de constructores“. Por tanto, el segundo paso de los 5 que Renault quiere dar hasta pelear por el título mundial en 2020 no ha sido todo lo grande que esperaban.

En Silverstone empezó todo. El nuevo suelo traído por Renault convirtió al RS17 en candidato a 4º coche más rápido en la segunda mitad de la temporada. (Fuente: f1.blognook.com)

Ahora bien, ¿de quién ha sido culpa? ¿La montura no ha sido lo suficientemente competitiva? Lo cierto es que desde Australia hasta Austria, es decir, la primera mitad de la temporada, el RS17 no fue un coche digno de acabar en el top-5 de constructores. Con sólo 5 pasos a la Q3 de 18 posibles y apenas 18 unidades (sólo por delante de McLaren y Sauber), el coche aurinegro estaba lejos de los Force India o los Williams, y las pasaba canutas para desembarazarse de Toro Rosso o Haas. De primeras, su principal virtud parecía la baja relación resistencia/apoyo, que les hacía ser relativamente rápidos en recta a pesar del déficit en caballería. En Baréin, Rusia o Canadá, así, consiguieron meterse en Q3. Sin embargo, era llegar las zonas de curvas y notarse que al coche le faltaba bastante apoyo aerodinámico. Todo eso cambió cuando los franceses llevaron a Silverstone un nuevo suelo que modificó radicalmente el comportamiento del monoplaza. De repente, el RS17 se convirtió en candidato a 4º mejor coche (en 5 de las 11 carreras restantes, sólo los 3 grandes clasificaron por delante del primer Renault). Su relativo poderío en rectas desapareció, pero a cambio de generar muchísimo más apoyo y dominar todo tipo de curvas. En Hungría, en Bélgica o en Abu Dabi, el RS17 era mejor que el Force India. Usando matemáticas, si en la primera mitad eran octavos y en la segunda cuartos, no es de extrañar que al final sea justo que hayan acabado en la 6ª posición. Pero más allá de eso, hay que valorar si su rendimiento ha sido o no suficiente. Renault ha invertido 270 millones en esta temporada 2017, siendo el 5º mayor presupuesto, a bastante distancia del top-4 pero también bastante por delante de Williams y doblando a Force India. Y en las últimas carreras se ha visto que están a un 2% de distancia en tiempo de los líderes (entre 1,5 y 2 segundos en un circuito normal), una cifra que en Fórmula 1 es un mundo. Red Bull, con su mismo motor, está 1 segundo por delante. Si observamos los últimos meses de 2016, vemos que la distancia de la Régie con respecto a la pole era de un 2,5%. Por tanto, la mejoría es evidente pero más paulatina de lo que les gustaría. Si el progreso fuera lineal, en 2020 estarían a unas 4 décimas de la pole cuando pretendían pelear por el título mundial. Es decir, el primer salto de rendimiento ha sido un pelín inferior a lo que les hubiera gustado. Y Renault ya ha dicho que quieren estar a 8 décimas de la cabeza en 2018 (aproximadamente un 1%). En román paladino, que tienen que mejorar prácticamente el doble de lo que han logrado estos últimos 12 meses. Ambicioso… por no decir temerario.

Hülkenberg recuperó el brío en 2017 y Renault le debe casi en exclusiva la 6ª posición por equipos. Pero siguen esos esporádicos errores… (Fuente: thebestf1.es)

Pero cabe señalar que todo esto de los diferenciales de rendimiento y demás siempre está limitado por lo que al final los hombres que se juegan la vida en el asfalto pueden ofrecer. Todavía el piloto es una parte relevante en la velocidad de un equipo, y es seguro que parte del déficit de Renault depende también de su pareja titular. De hecho, Alain Prost no se ha cortado al afirmar recientemente que sus rivales tienen mejores pilotos. Es cierto, pero siempre sorprende oír al miembro de un equipo reconocer que sus hombres no son la élite. En todo caso, la Régie ha sufrido en sus propias carnes lo que un mal piloto puede ralentizar a la escudería, pero viendo el vaso medio lleno también pueden estar contentos de que, además de haberle sustituido, tienen en el otro asiento al siempre bien considerado Nico Hülkenberg. El alemán suspiró durante años por un volante oficial que sin duda mereció entre 2012 y 2014, años en los que pilotó a un nivel sideral. Curiosamente, tras verse igualado o superado por Sergio Pérez en sus dos últimas temporadas en Force India, fue cuando le llegó la oportunidad que esperaba: un contrato de 3 años con Renault, un equipo en alza. Venía con la vitola de piloto número 1, pero en todo caso queríamos ver si realmente Hülkenberg seguía teniendo ese ardor en su pilotaje. A sus 29 años (ya 30), Nico parecía haberse estancado. Pero rápidamente nos demostró que sigue siendo un digno miembro del segundo escalón de talento de la Fórmula 1. No sólo al destrozar 16-0 a su compañero (y metiéndole 8 décimas de media) en clasificación, sino al empezar a meter su RS17 en los lugares donde esperaba el equipo. Su P7 en parrilla en China o esa misma posición en Baréin pero con una extraordinaria vuelta que le dejó a sólo 6 décimas del ganador Sebastian Vettel (!) fueron una maravilla, y los domingos también estuvo soberbio, sumando buenos puntos en Sakhir, Sochi, Montmeló y el Gilles Villeneuve cuando, insistimos, el bólido francés no era siempre merecedor del top-10. Pero llegó Bakú, y Hülkenberg cometió ese error capital: estrellarse absurdamente contra el muro un día en que el podio, ese esquivo podio, era posible. Las temporadas de Nico siempre se han caracterizado por tener una mitad más competitiva que otra, y aunque en 2017 parece que por fin ha conseguido estar 8 meses a buen nivel, sigue pecando de estos escasos pero graves errores que siempre le han privado de conseguir algo más grande. En cualquier caso, como decimos, su nivel remontó ese valle de Azerbaiyán y consiguió tres sextas plazas en Silverstone, Monza y Yas Marina que podrían haber sido batidas en días como Singapur (rondó el podio hasta que su coche dijo basta) o México (donde también le falló el coche). Todo ello le permite opositar a mejor piloto del año fuera del cuarteto sugerido por Hamilton (él, Alonso, Vettel y Verstappen), y eso es una gran noticia: significa que el Hülkenberg de 2012-2014 ha vuelto. Su pilotaje es hipnótico, pues al igual que su sustituto en Force India Esteban Ocon, Nico opta por un suavísimo giro de volante perfectamente coordinado con lo que su pie izquierdo hace. Una delicia visual que sólo falla en el momento en que tiene que dar gas, pues parece tan aburrido de sí mismo que intenta acelerar en el vértice o incluso antes y de vez en cuando su golpe de pedal derecho desestabiliza el coche y degrada las gomas, una tónica en estos últimos años. Pero que no quepa duda: su sincronización mano-pie, sólo superada por Lewis y la élite del automovilismo, vuelve a ser endiabladamente rápida.

No hubo justificación posible para la desastrosa temporada de Jolyon Palmer. Simplemente, no era material de Fórmula 1.
(Fuente: salracing.com)

Para quien fue particularmente insuperable fue para un tal Jolyon Palmer, del que antes de acabar el año ya nos hemos olvidado en tanto que Renault decidió prescindir de él a 4 carreras del final, con el objetivo de superar a Toro Rosso en la pelea por la P6 por equipos. El británico ha sido muy probablemente el peor piloto de la temporada, y para afirmarlo no hay más que observar los datos. Ya se ha citado en el párrafo anterior la diferencia en clasificación entre ambos, pero es que no sólo los sábados la balanza estuvo inaceptablemente desnivelada: en carrera, Jolyon llevaba 0 puntos hasta el GP de Italia, por los 34 que sumaba Hülkenberg. Sólo en Austria Palmer finalizó la carrera por delante de Nico sin que el alemán se hubiera retirado. En definitiva, no hubo por donde salvar la temporada de Jo, quien renovó por Renault tras un 2016 mediocre pero que acabó con una aceptable tendencia alcista que no se vio refrendada en ningún momento de esta temporada. Cabe decir en su descargo que la fiabilidad de su bólido fue siempre insuficiente, con un desmoralizador GP de Azerbaiyán en el que apenas pudo rodar en ninguna sesión del sábado en adelante (el viernes puso de su parte…), un abandono en su carrera de casa antes de que se apagaran los semáforos o un fallo en su coche en la Q3 de Bélgica en un día en que parecía que podría batir a su compañero. Pero más allá de eso, su rendimiento no fue digno de la máxima categoría. Todo nacía de su conducción atropellada, que si incluso en una vuelta de entrenamientos libres se ve como agresiva, imagínense cómo era cuando apretaba de verdad. La entrada de Sainte Dévote muestra a Jolyon en estado puro: tras una larga frenada, casi toda en línea recta, carga el volante con un par de movimientos muy fuertes. En otros sitios como Portier (segundos 00:38-00:41), se ve que esos aportes son inconstantes: mete 90 grados, luego afloja un poco, y en el vértice vuelve a meter más. En la parte final de la vuelta, va un pelín demasiado rápido en la Rascasse y tiene que meter más de 180 grados de volante; en Anthony Noghès, repite lo de Portier. Esas imprecisiones, esa escasa coordinación freno decreciente-giro creciente, son las que le cuestan ser irregular y errático. Cada vez que tiene que corregir pierde una fracción de segundo: sumen todas las veces que se equivoca hasta dar esas 8 décimas de media que cedió con Hülkenberg en clasificación. Su única buena actuación fue en Singapur, donde ganó 8 puntos simplemente sobreviviendo en un día donde otros perdieron la calma. Pero Jo ya estaba sentenciado. Renault fichó a Carlos Sainz para las últimas 4 carreras y a la primera el español le dio al equipo lo que necesitaba: 6 puntos tras un adelantamiento soberbio a Sergio Pérez. La noche y el día en la Régie. En la próxima entrada analizaremos detenidamente el 2017 del español, pero cabe decir que esa P7 en Austin fue su única entrada en los puntos; un trompo presuntamente causado por un pinchazo lento en México, una P11 con poco lustre en Interlagos y una rueda mal fijada en boxes en Yas Marina fue el resto de su stint inicial con Renault, como preparativo para lo que habrá de ser un 2018 notable, peleando de tú a tú en una batalla cerrada con Hülkenberg.

El año que viene será por tanto de órdago. A nivel técnico se espera mucho del RS18, quien tendrá dos equipos con los que compararse: Red Bull y McLaren contarán con sus mismos motores, y si bien parece poco probable que pueda ya medirse con los de Milton Keynes, sí hay más esperanzas con respecto a los de Woking. Pero para vencerles tendrán que dar ese paso adelante que dicen, y que les deje a 8 décimas de la cabeza. Y sabiendo que todo salto adelante que den con el motor también será aprovechado por ambas escuadras. Tanto Enstone como Viry-Châtillon estarán en el punto de mira la próxima temporada… pero también los pilotos. Si los planes se cumplen, uno de los dos conseguirá el primer podio de su carrera deportiva. ¿Quién se impondrá en la espectacular atracción secundaria que será la batalla interna entre Nico Hülkenberg y Carlos Sainz?

¿Cómo valoras la temporada 2017 de Nico Hülkenberg y Jolyon Palmer? Vota en nuestras encuestas y deja un comentario con tu opinión.



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6 comments

  1. Gerard Pujol · diciembre 14

    Paso adelante de Renault desde luego, evidentemente ha sido un paso incompleto debido al rendimiento la primera mitad de la temporada y debido también al pobre desempeño de Palmer (esta onboard me enerva casi como las de Stroll, son carniceros en un mundo de cirujanos…). Hay muchas expectativas y el próximo año se añade el benchmark de Mclaren, más presión. Para mi son el reverso de Williams, saldrá bien o mal el proyecto pero está claro que ambición tienen y movimientos como los de Sainz lo ponen de relieve. En 2012-13 veía a Hulkenberg en un grande si o si, fue el llamado a substituir a Massa en Ferrari hasta que se presentó la opción Raikkonen. Creo que este hecho ha marcado su carrera, lástima de los bajones que presenta (el de Azerbaiyán fue garrafal) porqué talento tiene. Muy expectante ante lo que la Regie puede volver a hacer si cumple sus objetivos.

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  2. casillademarcos · diciembre 15

    Una de las cosas que más atractivas me resultó este año fue el duelo Pérez vs Ocón. Ojalá que Hulk vs Sainz pueda en 2018 ser algo parecido.

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    • SportPrototipos · diciembre 15

      Mmm…me está gustando el “nuevo” Renault.

      Savia nueva en el apartado técnico, dos huesos duros, una base estable y un presupuesto sin estrecheces (sin derroche )

      Francamente, los voy a seguir con lupa.

      Lástima que les temblase la mano con “Empanadilla” Palmer…. Lo hubieran echado antes del parón veraniego, otro gallo cantaría.

      Palmer les ha costado MUCHO dinero.

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      • casillademarcos · diciembre 15

        “Empanadilla” Palmer es MUY bueno.

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      • diezcilindros · diciembre 15

        Vamos a evitar los motes grotescos, gracias ^^. Por lo demás, estoy bastante de acuerdo.

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  3. AlcarriaF1 · diciembre 16

    Saludos, Renault parece que va por buen camino. En 2018 espero que luchen por la 4ª posición con Force India y McLaren, vamos a ver una zona media-alta interesante y como curiosidad, un año más con Alonso y Sainz peleando en pista con monoplazas similares (históricamente déficit de velocidad punta pero buen rendimiento en Mónaco, Hungría o Singapur, con aquel duelo muy sorprendente que hubo en Austin 2016 y que tan buen preludio fue de lo que puede suceder al año que viene).

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