Charles y Sergey en su estreno

(Fuente foto de portada: motor1.com)

Charles Leclerc y Sergey Sirotkin alcanzaron un sueño el pasado domingo 25 de marzo: debutar en Fórmula 1. Toda su vida ha ido destinada a este momento, y en Australia al fin lo llevaron a cabo. Eso sí, más allá de la ilusión y emoción, el primer GP es un evento muy complicado y difícilmente sale como uno lo desea. Eliminaciones en Q1, compañeros más rápidos y molestas bolsas de plástico hacen que la carrera de debut rara vez sea la más destacada de la trayectoria deportiva de un piloto. Desde luego, esperamos que monegasco y ruso tengan días más felices.

————————————————-

Muchos ojos estaban puestos sobre Sauber y Williams en el pasado GP de Australia. A bordo de uno de los coches de cada equipo iba un piloto con unas mariposas en el estómago diferentes a las del resto. Charles Leclerc y Sergey Sirotkin eran los chicos nuevos, aquellos que no habían disputado nunca una carrera de Fórmula 1, y había emoción por estar presente en la primera ocasión en que ambos se subieran a uno de los monoplazas más rápidos del mundo. Puede que dentro de 10 ó 20 años, quién sabe, haya que recordar con orgullo si uno acudió al nacimiento de una estrella de F1. Todavía es muy pronto para averiguarlo, pero de momento lo único que se puede decir es que Leclerc y Sirotkin tuvieron un complicado fin de semana; uno puede salir más contento que el otro, pero en todo caso sólo esperan que el ritual de iniciación haya acabado y dentro de poco puedan pugnar por cosas más grandes. Veamos qué tal les fue.

Leclerc superó con habilidad a Stroll en la resalida tras el VSC para acabar 13º en su debut. (Fuente: motorsport.com)

Charles Leclerc: bandera a cuadros y cerquita de Ericsson: la expectación alrededor de Charles Leclerc es máxima desde hace algún que otro año. Es el primer gran piloto que ha destacado en la Ferrari Driver Academy y sus convincentes actuaciones en GP3 y F2, ganando el campeonato a la primera, dispararon el “excitómetro”. ¿Cómo de bueno puede ser Leclerc? Muchos esperaban que batiera a su mucho menos considerado compañero de equipo, Marcus Ericsson, pero la prudencia siempre es la madre de la ciencia: es muy, muy difícil encontrar el límite en los ultrarrápidos bólidos post-2017. Las primeras carreras de Stoffel Vandoorne, Esteban Ocon o Lance Stroll fueron muy duras, así que no es ninguna sorpresa que Leclerc se viera abocado a la eliminación en Q1 con su débil Sauber C37. Pero la buena noticia es que a pesar de tener 4 años menos de experiencia que Ericsson, se quedó a apenas 80 milésimas del sueco. Una distancia muy fácil de limar a nada que el #16 gane soltura. Y analizándolo con detenimiento, lo cierto es que el monegasco tuvo más ritmo que el sueco. En el sector 2 fue más de media décima más rápido y en el 3, el más completo, le metió el doble. En ambos parciales fue el 15º más rápido y olía a Q2, pero en el primero había cometido un evitable error, en la curva 4, y sólo pudo ir a remolque el resto de la vuelta. El día de la carrera, desde la 18ª posición en parrilla, Leclerc tuvo una arrancada espantosa fruto de la inexperiencia y se vio relegado a la última plaza mucho antes de la primera curva, pero adelantó a Sirotkin y con la parada de Brendon Hartley recuperó su posición. Casi sin darse cuenta, el ruso y Ericsson desaparecieron por distintos problemas y ascendió a la P17, y su objetivo ahora era Pierre Gasly, 1 segundo por delante de él pero sin poder encontrar un hueco. El francés iba con US y Charles con SS, así que esperar a las paradas podría ser una buena idea. En todo caso, no hizo falta: Gasly también padeció un fallo en su coche y se tuvo que retirar. De forma alucinante, sin Pierre delante, Leclerc pasó a rodar un segundo por vuelta más rápido que Lance Stroll y recortó los 6 segundos que les separaban en apenas 5 vueltas. Para que conste, en esta fase el #16 rodó igual o más rápido que Checo Pérez con el Force India. Y Sauber decidió llamarle inmediatamente a boxes y poner blandos, en vez de alargar su stint. No sabemos si era una decisión correcta a priori, pero desde luego no lo fue a posteriori: 5 giros después salió el VSC y Stroll pudo parar a bajo coste, manteniéndose por delante y copiando su estrategia. Sauber fue lista y, yendo penúltimos (muy por delante del último, Hartley), hicieron una segunda parada sin perder posición para poner los más rápidos ultrablandos, pero Stroll les copió antes de dar alcance al SC y volvió a salir por delante. Si quería pasarle, la mejor ocasión era la resalida, y vaya si la aprovechó: por fuera en la curva 1 desarboló al canadiense y puso su C37 por delante. Una maniobra muy meritoria. De ahí al final, la carrera fue tranquila pero no tanto como pareció: a Leclerc se le hizo largo el GP, Ocon se le marchó a toda velocidad por delante y Stroll se pegó a su zaga en diversos momentos. Finalmente, la amenaza del #18 no fue masiva y Leclerc respiró tranquilo. P13, con muy buenas señales pero todavía, obviamente, con detalles a mejorar. Una sólida base desde la cual trabajar para seguir creciendo.

Falta de velocidad en clasificación y bastante mala suerte en carrera: nada le salió bien a Sergey Sirotkin en su estreno en F1.
(Fuente: formula1.com)

Sergey Sirotkin: falta de ritmo y muy mala suerte: en el caso de Sergey Sirotkin, la expectación era miles de veces inferior. El ruso no ganó la GP3 ni la F2 ni está protegido por una gran escudería, y muchas son las voces críticas que señalan que está en el asiento titular de Williams por dinero, quitándole el puesto al talento y la historia de Robert Kubica. Como siempre, habrá algo de verdad y algo de mentira en esa afirmación, pero sea como fuere la única realidad era que el ruso se presentaba en Melbourne como piloto titular y tenía que demostrar de qué pasta estaba hecho. Lamentablemente para él, lo citado para Leclerc es también aplicable al ruso. Australia 2018 iba a ser muy. muy difícil para el #35. Ya en la FP2 sólo superó a los Sauber y se quedó a 4 décimas de su compañero, un Lance Stroll cuya velocidad pura de momento sigue siendo un misterio, pues en 2017 desde luego no demostró mucha calidad a una vuelta. Y sin poder usar los libres del sábado para practicar clasificación debido a la lluvia, Sergey llegó a la Q1 muy falto de preparación. Hizo dos intentos y su mejor tiempo fue un 1:24.9 a todas luces insuficiente: medio segundo peor que Stroll, a 3 décimas de Leclerc y a más de 4 de salvar el corte. Sólo la salida de pista de Gasly le permitió eludir la última posición. No fue un gran día, pero hasta cierto punto todos nos esperábamos que el ruso sufriera en su primer cronometrado. El día de la carrera tendría que ser mejor… o no. En la arrancada superó al lento Leclerc, si bien Gasly apareció como un cohete para pasarle. Charles recuperó su posición, pero Sergey se aprovechó del pit stop de Hartley para volver a ponerse P19. En sus primeras vueltas demostró poder seguir el ritmo de Leclerc sin muchos problemas, pero un problema se estaba gestando: un envoltorio de plástico del circuito accidentalmente llegó hasta su conducto de freno trasero derecho. Con los escasos centímetros cuadrados de superficie contra el aire que tienen estas piezas para una refrigeración óptima y en el límite, esa bolsa obstruyó completamente la conducción y recalentó los frenos hasta el punto de que pasadas 5 vueltas estaban achicharrados. El pedal se le fue al suelo y Sirotkin no pudo más que aparcar su monoplaza en la curva 13 y decir adiós al primer GP. Habiendo salido con SS, era difícil saber hasta dónde habría podido llegar Sirotkin. Si se hubiera ceñido al plan de parar tarde, podría haberse beneficiado del VSC Y salir por delante de Leclerc y Stroll, pero no mucho más: en el mejor de los casos, P13 habría sido lo más destacado que podría haber conseguido. Sergey no lamenta haber perdido eso: lamenta no disponer de 58 vueltas para conocer mejor el coche y para seguir puliendo su pilotaje. Tendrá que esperar mejor suerte en Baréin.

Así las cosas, el primer examen de 2018 acaba con un aprobado para Leclerc y un insuficiente para Sirotkin, pero quedan muchísimos parciales por delante. Lo importante es llegar a noviembre con la lección sabida y preparados para pasar de curso en 2019, donde el temario exigido será bastante más completo. De momento, Sauber y Williams son dos de los coches más limitados de la parrilla y no se le pueden pedir puntos con regularidad a estos jóvenes debutantes. Pero lo que sí habrá que exigirles es entrenamiento y progresión. En el caso de Leclerc, parece que no tardará mucho en poder batir con regularidad a Ericsson; Sirotkin tendrá que esperar algo más pero Stroll no debería ser un objetivo inalcanzable hacia final de año, especialmente sabiendo que su velocidad en clasificación no parece inabarcable. Será dentro de 8 meses cuando comprobemos si Australia fue su peor carrera del año, lo cual será una gran señal.

¿Crees que Charles Leclerc y Sergey Sirotkin puntuarán en 2018? Vota en nuestra encuesta y deja un comentario con tu opinión.


 

Si quieres participar en el análisis post-GP, deja un comentario o mándanos un correo a diezcilindros@gmail.com mostrando tu interés.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.