Vettel sigue en racha

(Fuente foto de portada: formula1.com)

En un circuito como el de Bakú, donde los errores están a la orden del día, no sirve de nada marcar un violeta en uno o dos sectores si luego lo echas todo a perder en otro. Que se lo pregunten a Kimi Räikkönen, máximo merecedor de la pole position hasta que se fue larguísimo en la muy delicada curva 16 y arruinó su vuelta. Juntar los tres parciales, aunque sean “sólo” verdes, vale auténtico oro. Y los dos hombres de la primera línea han logrado ese resultado sin aparecer en lo más alto de ningún sector. Los nombres, claro, Sebastian Vettel y Lewis Hamilton. Y en esa lucha particular, el alemán ha salido por tercera carrera consecutiva vencedor.

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El motor Ferrari funciona pero que muy bien. 2017 es historia y parece que la tendencia ha cambiado: donde antes Mercedes brillaba (la caballería y la velocidad punta), ahora es la Scuderia quien lleva la delantera. Y es una novedad, pues desde que comenzó la era híbrida era Brixworth quien había hecho un mejor trabajo. Al fin las tornas parecen haber cambiado. En aerodinámica todavía no se ha podido comprobar qué montura está por delante, y Azerbaiyán no iba a ser el día: curvas de 90 grados tirando a lentas y largas rectas que no iban a primar el máximo downforce. Parece que este año Ferrari es quien manda en este tipo de pistas, y la pole sería por tanto un duelo entre Sebastian Vettel y Kimi Räikkönen, como las dos últimas. El guion era el mismo: Kimi llevaba la delantera durante todo el fin de semana hasta la decisiva Q3, donde Seb se sacaba una gran vuelta y/o el finés cometía un error. Bakú ha sido más de lo mismo: Räikkönen falló, Vettel juntó sus tres mejores sectores del día en el primer giro de la Q3 y se hizo con la 53ª pole de su carrera deportiva y la tercera consecutiva, un registro que no conseguía desde 2013. The times they are a-changin’.

Kimi Räikkönen olía a pole. Batía por dos décimas a su compañero de equipo hasta que, en la curva 16, se equivocó gravemente y se quedó en una triste 6ª posición. (Fuente: formula1.com)

En todo caso, mal haría Ferrari en entrar en estado de euforia. Tienen muy reciente el GP de China en el que una dominante primera línea se transformó en un mediocre domingo. Y es que Mercedes y Red Bull están muy cerca y muy amenazantes. Las Flechas de Plata no parecen tener la misma potencia en clasificación que los coches escarlata, pero en China se comprobó que la diferencia en carrera en rectas es notablemente favorable a los alemanes, y por tanto un escenario de persecución y adelantamiento es perfectamente imaginable. Sobre todo porque ninguno de los grandes comenzará con esos US tan temidos por Brackley. Lewis Hamilton se hizo con la segunda posición y Valtteri Bottas con la tercera, empatando a 2 en la batalla particular de los sábados y poniéndose en una buena posición para atacar mañana a Vettel. Por detrás de ellos, los dos RB14, con Daniel Ricciardo batiendo a Max Verstappen por primera y única vez en este sábado justo en la vuelta definitiva de la Q3. La distancia entre ambos, de menos de una décima, promete ser parecida a la que veremos mañana. El holandés tiene ganas de revancha y sin duda animará la carrera a bordo de un coche que, el viernes, se comportó excepcionalmente bien. Y con las fuertes frenadas de este trazado, ¿quién no apostaría tampoco por un buen resultado de Daniel, el vigente ganador? La 6ª plaza fue para el decepcionante Räikkönen, quien tardará en conciliar esta noche el sueño tras perder la pole en la última frenada. Batiendo por 2 décimas a Vettel en el sector 2 (tras dos violetas), Kimi casi perdió el control a la salida de la curva 16, un giro terriblemente delicado por la alarmante falta de grip en el asfalto en ese punto. Con todo el impulso perdido, el finés se quedó en una posición desde la que tendrá que remontar usando sus ultrablandos (el primero en la parrilla con ese compuesto). La cuarta línea al completo, como si estuviéramos de nuevo en 2017, es para Force India, que entre su ya habitual mejora primaveral y las favorables características de este circuito ha conseguido volver a las famosas 7ª y 8ª posiciones. La primera novedad es que Esteban Ocon ha batido a Sergio Pérez por apenas 24 milésimas, justo al revés de lo que ocurría el año pasado. La segunda es que el francés ha sido el más rápido en el tercer sector y ha marcado la velocidad punta más alta en el speed trap, situado a la mitad de la zona a fondo, por un insultante margen de 9 km/h con respecto al segundo. Dado que luego la máxima absoluta ha sido apenas la 8ª más alta, lo más probable es que Esteban cogiera un rebufo con mucha antelación y llegase disparado a la trampa de velocidad. No debería sospecharse nada extraño sobre la relación de cambio. Las dos últimas plazas del top-10 fueron para Renault, que sigue con su rendimiento tremendamente regular, aunque mañana será más complicado: Nico Hülkenberg, tras clasificar 9º, perderá 5 posiciones por sustituir su caja de cambios y cae hasta la P14 (rompiendo una curiosa racha de 6 carreras seguidas arrancando en séptima plaza). Así, su lugar en la parrilla lo hereda Carlos Sainz. El español pierde 0-4 los sábados (hoy por 3 décimas) y cabe comenzar a preocuparse por su rendimiento. Veremos si mañana puede sumar unos buenos puntos que le supongan un espaldarazo.

Ligera resurrección de Williams. Los de Grove monopolizan la 6ª línea, con Stroll por delante de un Sirotkin que, de no equivocarse en la delicada curva 16, hubiera podido meterse en Q3.
(Fuente: formula1.com)

Q2: al igual que en China, algunos equipos tenían dudas razonables sobre qué compuesto emplear en esta ronda para comenzar con él mañana la carrera. Como era de esperar, sólo los 3 grandes podrían plantearse algo que no fueran los US, y los 6 pilotos involucrados decidieron salir a clasificar con SS. Todos salvo Räikkönen marcaron un tiempo suficientemente competitivo para pasar de ronda sin necesidad de mejorar en un segundo intento con los ultrablandos, pero los seis salieron a pista con el compuesto más rápido para probar el coche en condiciones de Q3. En el caso de Kimi y Ricciardo, sin embargo, había un motivo secundario. El finés sencillamente necesitaba un tiempo después de haber hecho un buen plano a sus superblandos (y ya veremos mañana si están en condiciones para ser usados o tiene que pasar a los S); el australiano hizo un tiempo muy en el límite y sólo en el último segundo pudo levantar para evitar mejorar y asegurarse así salir con los Pirelli del flanco rojo. Le fue de un pelo, pues el 11º, Lance Stroll, se quedó a una decimita de quitarle la plaza. Williams ha mejorado bastante en este circuito, pues no sólo el canadiense rondó el top-10, sino que Sergey Sirotkin iba en tiempos verdaderamente competitivos antes de pasarse de frenada en la curva 16 y perder el tiempo suficiente para quedarse fuera en esta segunda ronda, en la 12ª plaza. En todo caso, ambos FW41 mañana partirán 10º y 11º debido a la sanción de Hülkenberg. Fernando Alonso no pudo hacer más con su lento McLaren y fue 13º (P12 en parrilla), por delante de un buen Charles Leclerc, 14º y poco a poco demostrando de qué pasta está hecho. El monegasco comenzará 13º porque a su lado saldrá el sancionado Hülkenberg, 14º. La mayor decepción fue ver a Kevin Magnussen, después de una Q1 aceptable, hundirse sin remedio en la P15, con unos tiempos más de 1 segundo peores a los de la primera ronda. Es una posición en parrilla bastante mala para pensar mañana en muchos puntos, pero aquí se puede adelantar y su motor le permitirá hacerlo.

¡Menudo susto! Pierre Gasly evitó de milagro a su ralentizado compañero Brendon Hartley en lo que pudo haber sido un accidente espantoso. (Fuente: formula1.com)

Q1: con todos los equipos comenzando la clasificación con un blando, un superblando y cinco ultrablandos, no había ninguna de que la Q1 se haría usando sólo los Pirelli del flanco morado. La dificultad para calentar todos los compuestos, que ha hecho que las segundas vueltas fueran mejores que las primeras y las terceras mejores que las segundas, determinaba claramente que los US serían la opción menos mala. Los pilotos han ido dando buenas vueltas de seguridad hasta que ha llegado el momento de empujar a tope. Y ha sido en ese instante en el que se ha vivido uno de los momentos más dramáticos de los últimos tiempos. Brendon Hartley pinchó su neumático delantero derecho en su vuelta rápida y se quedó como una chicane móvil en la pista. Su compañero Pierre Gasly venía justo por detrás y se topó con él a la salida de la curva 14. El diferencial de velocidad entre ambos era salvaje y Pierre intentó desbordarle por la izquierda, Brendon se apartó hacia el mismo sitio para dejarle pasar y Gasly tuvo que abrirse a la derecha para esquivarle por milímetros. Pierre se pasó de frenada en la maniobra evasiva y de este modo la clasificación de ambos Toro Rosso quedó seriamente dañada: ambos se quedaron en la Q1. De hecho, ni siquiera fueron los que más cerca se quedaron de salvar el corte. Ese puesto se lo quedó Stoffel Vandoorne, quien fue bajado de la P15 en el ultimísimo segundo por Stroll y confirma no sólo lo lento que va el MCL33 en una pista tan exigente a nivel de eficiencia aerodinámica, sino que el belga está pasándolo mal esta temporada y en este GP en particular. El 17º saldrá Gasly, 7 milésimas más lento que el #2 a pesar de perder ese último intento. Compartirá línea con Marcus Ericsson, 18º con el Sauber y muy por detrás de su compañero, que en esta ronda fue 11º. La última línea fue para dos pilotos que no marcaron un tiempo dentro del 107%: el propio Brendon Hartley se vio afectado por una bandera amarilla en su primera vuelta lanzada y por el pinchazo en la segunda, así que se quedó 19º pero mañana será repescado por los comisarios. El causante de esa bandera fue Romain Grosjean, quien se fue largo en la curva 3 al comenzar la Q1 y vio cómo su caja de cambios falló en el proceso de meter la marcha atrás y tratar de reemprender la marcha. Otro sábado arruinado para el francés, que vuelve a tener complicado puntuar el domingo, su tarea pendiente en este 2018.

La parrilla es tremendamente interesante: es casi obligatorio pensar en un auténtico carrerón. Si Bakú vuelve a hacer de las suyas como en 2017, podría ser “una de aquéllas”. Tengan por seguro que no hay nada decidido y que prácticamente cualquiera de los seis primeros tiene opciones reales de llevarse la victoria, y el factor Kimi con US puede ser muy interesante. La carrera parece ser a una parada, pero nadie está muy seguro de qué se va a calzar tras dicho pit stop. ¿Ultrablandos o blandos? La primera opción suena más rápida, pero si todo el mundo ha evitado usarlos en Q2 por algo será. Además, la altísima probabilidad de un Safety Car, ya sea real o virtual, hace que la opción de parar lo más tarde posible o una segunda detención a lo Red Bull en China, a bajo coste, será una probabilidad latente y a considerar en todo momento. La situación actual de neumáticos (click) es muy parecida a la de las últimas carreras, y tanto en Sakhir como en Shanghái tuvimos mucha acción con los tres compuestos. ¿Será mañana otro de esos días? A partir de las 14:10 (Madrid, GMT+2), la emocionante respuesta,

RESULTADOS CLASIFICACIÓN: (click)

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