Vettel pudo más

(Fuente foto de portada: formula1.com)

Tres coches distintos con seis pilotos buenísimos a sus mandos. Seis maneras distintas de enfocar una vuelta a un circuito… y todas ellas válidas hasta el final del segundo sector. La igualdad era extrema hasta esa parte del circuito, y hacía falta un discriminante para ordenarles desde la pole hasta la sexta plaza. Y ese filtro fue la horquilla del Alfiler y la larga recta hasta la chicane final. El tercer parcial premió la técnica y la potencia, y ahora mismo Sebastian Vettel es quien más tiene de ambas. 54ª pole para el alemán.

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Bendita temporada 2018. Al final, aquello de que Barcelona es el banco de pruebas perfecto ha quedado como un tópico desterrado. Sí, Mercedes dominó con puño de hierro en pretemporada en el Circuit de Catalunya, pero el calendario de Fórmula 1 tiene muchas más aristas que las que se pueden ver en el frío invierno barcelonés. Las largas rectas, las curvas lentas y chicanes abundan por todo el mundo pero no tanto en Montmeló, y mientras que la estrella de tres puntas apabulló con neumáticos blandos y medios, Pirelli está llevando a cada función del Gran Circo toneladas de superblandos, ultrablandos y hasta hiperblandos. Y al final las lecciones de los tests son cada vez menos útiles para entender el desarrollo de la subsiguiente temporada. Con una Red Bull que probablemente tenga el mejor chasis y una Ferrari que da la sensación de gozar del mejor motor, la igualdad entre las tres escuderías es justo lo que necesitaba la Fórmula 1. Hoy, en el Gilles Villeneuve, los seis primeros acabaron en tres décimas y media. Y el más rápido de todos fue Sebastian Vettel. El alemán no está liderando el Mundial, y su error en Bakú al intentar ponerse líder en la resalida todavía resuena, pero probablemente esté siendo el piloto que mejor lo está haciendo, o al menos con más regularidad, en este 2018. Su pole, la 4ª del año y la 54ª de su carrera, fue casi perfecta, y verle ejecutarla una atracción para la vista. Probablemente la chicane final defina a la perfección el pilotaje de Vettel: frena tardísimo y, lo que más llama la atención, con la rueda delantera izquierda literalmente rozando las briznas de hierba en busca del último centímetro disponible. Es tal vez la mejor descripción de “ir al límite”, y por eso hoy se lleva todos los parabienes.

Con su excelente 3ª posición, Max Verstappen acalló a sus críticos… de momento. (Fuente: formula1.com)

Otro hombre que puede estar contento es Valtteri Bottas, al superar a su compañero y quedarse a menos de una décima de la pole para agenciarse la P2 en parrilla. Y no se fijen sólo en los errores del otro W09: en su primera vuelta, Valtteri venía más rápido que él en los dos primeros sectores. Buen rendimiento del finés como siempre en estas pistas de curvas lentas de 90 grados. El tercero fue Max Verstappen, en otra de sus actuaciones para sacarse la chistera. En medio de una oleada de críticas, el holandés volvió a demostrar que, simplemente, tiene una velocidad pura irresistible. Nada que no supiéramos: su punto débil está en las peleas de los domingos y, por tanto, todo puede volver a irse por el sumidero mañana. Y tras ellos, el trío perdedor del día. Lewis Hamilton fue un triste 4º tras una extrañísima serie de errores: primero en Q2, bloqueando en el Alfiler su US delantero derecho y comprometiéndolo para el primer stint de mañana. Y luego en Q3 pasándose de frenada de la misma forma en la misma curva dos veces más. Pero lo que es aún peor: cometiendo el error de principiante que es suponer que equivocarse en un punto del circuito cambiará las leyes de la Física en otro. Intentó compensar traccionando muy pronto a la salida de la horquilla, pero en ambas ocasiones derrapó y perdió algo de tracción para la larga recta de atrás, siendo finalmente aún más lento. En tercera línea, Kimi Räikkönen volvió a ser ese hombre que compite con Vettel durante todas las sesiones pero que a la hora de la verdad comete un error y sale perdiendo. Ya le pasó en Bakú, donde tenía la pole en su mano, y hoy lo echó todo a perder al perder el vértice de la curva 2 y, como Lewis, querer compensarlo intentando traccionar muy recto, pero estaba medio metro demasiado a la izquierda y acabó yéndose sobre el piano y la hierba, arruinando su intento. A su lado partirá un Daniel Ricciardo impotente en la sesión final tras ser el más rápido en la anterior. Si Verstappen no comete errores, batirle es bastante más difícil para el australiano… pero los puntos se reparten mañana, y nadie mejor que él lo sabe. Tras esta trepidante batalla, la que hubo por liderar la media parrilla no lo fue menos. Renault apareció en el momento indicado y Nico Hülkenberg pudo hacerse con su posición favorita, la séptima. El alemán venció a los, se pensaba, más competitivos Force India y a su compañero de equipo. Esteban Ocon fue el 8º tras vencer a Sergio Pérez en Q1, Q2 y Q3, confirmando lo que se está viendo en este 2018: que el francés ha vuelto a subir el nivel. Entre medias de ambos comenzará un Carlos Sainz que a unos minutos de empezar la sesión tenía el coche desmontado y puede dar gracias de que al final todo haya salido bien. En todo caso, su P9 fue un día más producto de empeorar en Q3 lo conseguido en la segunda ronda, algo a lo que por desgracia ya está acostumbrado.

Charles Leclerc sigue en estado de gracia… o es que sencillamente es así de bueno. 13º en parrilla, por delante de los dos McLaren.
(Fuente: formula1.com)

Q2: de nuevo, hubo que dividir la Q2 en los dos análisis posibles: primero los neumáticos y luego el rendimiento. Con respecto a esas cuatro huellas de goma, todos dábamos por hecho que Mercedes usaría las ultrablandas en esta ronda para comenzar en carrera con ellas, y en efecto así fue. ¿Copiarían Ferrari o Red Bull la táctica? La Scuderia sí, pero Milton Keynes prefirió hacer dos stints con hiperblandos para copar el 1-2 en la sesión. Mañana, eso sí, tendrán que hacer frente a un neumático en principio peor. Claro que es la misma situación que en China, carrera que ganaron. En la segunda faceta, la velocidad pura, qué decir. Los cuatro primeros estuvieron en menos de una décima de segundo (!), mientras que la pelea por pasar de ronda ganó en emoción con el resurgimiento de Renault, primero con un gran giro de Sainz en 1:12.0 que luego fue mejorado bajo el banderazo por su compañero. Con los Force India también dentro, la amargura se fue a Haas: Kevin Magnussen se quedó con la 11ª posición, confiando en que mañana tanto la Régie como los de Silverstone partirán con los HS y él podrá elegir si quiere ese compuesto u otro. Brendon Hartley confirmó la mejoría del motor Honda con la 12ª plaza, pero el nombre del día fue de nuevo Charles Leclerc. El monegasco se ha metido por cuarta carrera consecutiva en la segunda ronda (algo que Sauber no lograba desde Adrian Sutil en 2014) y ha competido fenomenalmente bien hasta hacerse con la P13 en parrilla, marcando un 1:12.661 apenas media décima peor que el registro de Magnussen. Una delicia verle pilotar. Con ese tiempo, Charles se permitió el lujo de superar a la sempiterna decepción: McLaren. Teníamos pocas esperanzas en que el MCL33 fuera rápido por el Gilles Villeneuve dado el enorme déficit de velocidad punta de su chasis. Pero ver a ambos coches a medio segundo de salvar el corte, superados por Toro Rosso-Honda o Sauber y a casi un segundo de Renault con su mismo motor es sencillamente decepcionante. Fernando Alonso, eso sí, mantuvo su racha en clasificación sobre Stoffel Vandoorne, pero ni siquiera eso será consuelo para el bicampeón.

Otra decepción más para Romain Grosjean. Esta vez no pudo ni salir a competir en Q1: antes de llegar al final del pit lane una inmensa humareda puso fin a sus aspiraciones. (Fuente: formula1.com)

Q1: apenas se puso el semáforo en verde tuvimos la primera gran noticia de la clasificación. Mientras salía de su garaje y giraba a la izquierda para encaminarse al pit lane, Romain Grosjean veía cómo su motor Ferrari se transformaba en una tremenda humareda de las que hacía años que no se veía. El francés aparcó antes de cruzar el semáforo y los mecánicos pudieron meterle de nuevo en su garaje, pero no había reparación posible en los 18 minutos de sesión disponibles. Grosjean sigue con su annus horribilis y mañana tendrá que partir desde la 20ª posición para intentar quitar el horrible cero de su casillero de puntos. El resto de la parrilla peleó con hiperblandos, haciendo entre uno y tres stints de variada longitud, y lo que más destacó fue ver a Leclerc progresar con una genial vuelta final en su segundo intento con el tercer set de HS, así como observar a los McLaren sufrir lo que no estaba en los escritos para salvar el corte. La igualdad fue muy grande y el primer eliminado, Pierre Gasly, se quedó a menos de media décima de la 15ª posición de la tranquilidad. El francés fue esta vez la cruz de Toro Rosso, pero hay justificación: antes de clasificación el equipo sustituyó su motor mejorado por la versión anterior por motivos de fiabilidad y perdió los cerca de 20 CV extra de los que sí gozó su compañero. La novena línea al completo será para un equipo que, sin duda, esperaba estar tan abajo: Williams volvió a perder a sus dos coches en Q1 (quinta vez en siete Grandes Premios), con Lance Stroll batiendo por media décima a Sergey Sirotkin. En P19 se quedó Marcus Ericsson, quien sólo pudo hacer un intento porque al final del mismo chocó contra el muro a la salida de la curva 9 y destrozó su suspensión delantera derecha, observando en el box cómo su compañero conseguía la machada de pasar de ronda. Al menos no saldrá último, en tanto que Grosjean, sin tiempo alguno, se quedó con el farolillo rojo.

Por segunda carrera consecutiva tendremos tres coches distintos en el top-3 en parrilla, pero los ingredientes son aún más emocionantes que en Mónaco. Para empezar, esta vez no hay un coche tan dramáticamente superior como lo fue el RB14 en el Principado. Luego hay que decir que en Montréal, indudablemente, se puede adelantar. Seguimos con “el factor Verstappen”: si el año pasado pasó de 5º a 2º antes de la primera frenada, hay motivos para que Bottas y Vettel se echen a temblar. Y culminamos con otro asunto de moda: los neumáticos. Mientras Ferrari y Mercedes comenzarán con ultrablandos, los dos Red Bull lo harán con hiperblandos. Y si todo apunta (click) a USSS para aquellas, los dos RB14 pueden buscar alternativas. Un Safety Car les podría venir tan bien como en China, y huelga decir que en el Gilles Villeneuve la visita de Bernd Mayländer es más que probable. Prepárense para vivir a partir de las 20:00 horas (Madrid, GMT+2) un carrerón trepidante.

RESULTADOS CLASIFICACIÓN: (click)

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One comment

  1. Txetxele2 · junio 9

    Mamma mía con Leclerc, que pilotazo por dios, un coche competitivo ya para el monegasco

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